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BIOGRAFIA
En 1972 Rosendo Mercado entra a formar parte del grupo
Fresa, su primera formación seria, que un tiempo después pasaría a
denominarse Ñu, de la mano de José Carlos Molina. Sus disputas constantes con
éste provocan su salida y la formación, en 1978, de la que posiblemente sería
la banda más legendaria e influyente del rock de este país, Leño. Tras 6
intensos años, con gran honradez profesional el grupo decide poner punto y
final a esta aventura, dados los problemas de diversa índole que les rodean.
Desde entonces el rockero de Carabanchel, pasará dos duros y largos años de
silencio, hasta que, en 1985, reaparece en directo, por primera vez en
solitario, en unas Jornadas de Música y Juventud que supondrán su retorno al
destacado lugar que merece en el panorama rockero estatal. Ese mismo año, de la
mano de la multinacional RCA, se edita su primer disco en solitario, Loco Por
Incordiar, grabado en Alemania, y que supondrá una obra imprescindible en su
carrera gracias a temas como Pan de Higo, Loco Por incordiar y, sobre todo,
Agradecido, la cual no cesa de sonar en todos los medios musicales, encumbrándole
al lugar abandonado tras la disolución de Leño.
Fuera
de Lugar, en 1986, supondrá su segundo LP, que, en contraposición al éxito
que obtiene entre sus seguidores con canciones como Navegando o El Ganador, le
propicia un ambiente problemático con la compañía que, ya en 1987, con la
edición de A las Lombrices, su tercer álbum, se vuelve insostenible y acaba
por reventar cuando, tras la publicación de En Agua Caliente como single, los
dirigentes de la compañía consiguen por fin entender el mensaje del tema, el
cual no es más que una agria crítica a ellos mismos, tras lo cual deciden
rescindir el contrato a Rosendo. Este tercer álbum supone un ligero
distanciamiento del rock urbano, realizando incursiones en otros estilos, ante
la crítica de un público que se acentúa después de sus controvertidas
declaraciones acerca del anquilosado panorama del rock duro estatal del momento.
Su fichaje por la independiente Twins en 1988, y la edición de su cuarto
trabajo, Jugar al Gua, suponen el resurgir del rockero de Carabanchel con
temazos como Flojos de Pantalón o Cosita. El carisma de Rosendo se transmite en
multitudinarios conciertos y la banda decide editar su quinto disco con el
formato de doble directo, reflejando toda la intensidad de esta gira. Para ello,
tras intentar grabar lo que fue su concierto en Moscú, los problemas técnicos
determinan que sea una de sus actuaciones en Madrid la que se refleje en el
disco, el cual marcará un importante punto de inflexión en su carrera.
La
disolución de la compañía provoca en 1991 la publicación con Dro del que
supondría su sexto trabajo, Deja Que les Diga Que No, el cual determinaría una
nueva etapa en la carrera de Rosendo, marcada por un estilo que poco a poco se
va alejando de su inicial rock callejero, pero que no evita composiciones
cargadas de calidad. La Tortuga, en 1992, supone la continuidad del trabajo
anterior, lo que no evita que el músico madrileño haya adquirido tal status de
veneración por el público rockero que, independientemente de su evolución
musical, sea admirado por miles de jóvenes que no cesan de pedirle temas de Leño
en sus carismáticas actuaciones. Su estilo personal y su evolución sigue
reflejándose en su octavo álbum, Para Mal o Para Bien, en 1994, donde la
diversidad musical permite la inclusión de una versión de Nacha Pop o la
colaboración de Celtas Cortos. A pesar de ello Rosendo sigue arrasando en sus
directos y es reclamado por numerosas bandas del panorama actual del rock urbano
estatal para colaborar en sus discos.
La
reputación del rockero es tal, que, a pesar de seguir editando discos tan
personales como Listos Para La Reconversión, en 1996, y A Tientas y Barrancas,
en 1998, el carabanchelero es reclamado para encabezar los más prestigiosos
festivales de rock de todo el país. Prueba de la grandeza de Rosendo, supone la
edición ese mismo 1998 del primer disco homenaje a un rockero estatal, en el
cual 14 bandas transmiten su devoción al considerado padre del rock urbano. En
1999 otro acontecimiento histórico supone la grabación de su segundo disco en
directo, esta vez entre los vacíos muros de la prisión de Carabanchel, días
antes de su demolición, el cual le supone, después de una larga trayectoria,
su primer disco de oro. El carácter de leyenda de Rosendo tiene un capítulo
curioso en la placa que, con su nombre, se bautizaría a una calle del madrileño
municipio de Leganés. En el 2001, Canciones Para Normales y Mero Dementes, con
el incombustible Rafa J. Vegas al bajo y Mariano Montero a la batería, supone su último registro discográfico, mientras el artista continúa su
exitosa actividad en conciertos y festivales de una punta a otra del estado.
por
j-kaos
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