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ENTREVISTA
A SINKOPE - 13/06/2006
Volar por encima
de la realidad y flotar con una canción como un sentimiento que se arranca del
alma. Con poesía y sobre todo mucha personalidad los extremeños Sínkope han
sabido ganarse su lugar de privilegio en la escena a base de tesón e
inspiración, una inspiración que a veces hace sudar sangre y lágrimas para
alcanzarla. Bajo ese punto de partida, siempre en la honestidad como referente,
de mano de Mario Santos, guitarrista y fundador del grupo, nos adentramos en el
desarrollo y los condicionantes que han dado lugar a un álbum, 'Y, Si Quieres
Llorar, Te Hago Reír', con el que Sínkope aborda su lado más intimista hasta
el momento. Del hoy, el ayer y el mañana quisimos hablar largo y tendido con el
guitarrista de la banda.
¿Es este el
momento de Sínkope?
Mario: Yo creo que sí, hasta ahora es el mejor momento que estamos pasando.
No sé si habrá algo mejor, espero que sí.
¿Cómo habéis
vivido este último año?
M: Muy bien. Ha sido, de los años que llevamos tocando, en el que más
hemos tocado. Fue el año y creo que es el año. El año pasado también fue la
ostia, acuérdate lo que pasó con La Riviera, nosotros flipamos aquél día.
¿Un paso más
en el camino, el año de la confirmación del grupo?
M: Sí, porque de estar en Extremadura tocando a salir fuera y que la gente
te escuche. Aunque no creas, es muy extraño, nosotros pensábamos que después
de llenar La Riviera en Madrid significaba algo. Pero de repente vas a Galicia y
van diez pelagatos a verte, así que Madrid no lo es todo
¿Con
qué planeamientos grabáis este disco?
M: Con ninguno. Vito en este disco tuvo una etapa de crisis creativa en la
que no le salía nada. La compañía nos dijo que teníamos que tener el disco
en tal fecha, y no teníamos nada, ni un puto acorde, ni una puta letra. La
verdad es que nos han metido demasiada caña en esto, ha sido demasiado deprisa,
grabar un disco en tres fines de semana... y llegar con el tiempo justo, con los
temas justos, como siempre, porque la verdad es que siempre nos pasa lo mismo.
Vito se comió de tal manera la cabeza, asumió la responsabilidad de hacer algo
bueno, de hacer algo mejor que lo anterior, y al final yo creo que entre el
agobio y demás no le salía nada. Yo le dije a Vito que nunca nos habíamos
propuesto hacer esto para nadie, no, lo tengo muy claro, sale un tema y se hace,
nunca hemos dicho de no meter un tema cuando sale. Nuestra fórmula siempre ha
sido hacer lo que nos gusta, no pensamos en si vaya a gustar o no a los demás.
Al final conseguí hacérselo comprender, que si no tenemos confianza en el
mismo grupo, en nosotros mismos... siempre se han hecho diez u once temas y se
han metido, esa ha sido nuestra forma de funcionar siempre. Este año dijimos de
empezar a hacer temas poco a poco para guardar en el tintero, lo dijimos hace
dos meses y seguimos igual, sin un puto tema.
¿Crees que esta
crisis creativa y estas prisas en la grabación han podido influir en el
resultado final del disco?
M: Sí. Lo que no se es si ha influido positiva o negativamente. Positivo en
el sentido de que tiene la frescura, que no es como un disco que te tiras un
año preparándolo y al final sale demasiado recargado, demasiado perfecto.
Nuestros discos son casi todos con sus fallos, con sus historias. La frescura
que tiene coger y sacar un tema, y a los cuatro días meterlo, esa frescura se
perdería si llevaras tres meses preparando el tema. Por otra parte es negativo
en el sentido de que piensas que se podría haber hecho mejor, que con mayor
tiempo se podrían haber metido más cosillas y haberlo dejado más pulido. Lo
que tiene de malo por un lado lo tiene de bueno por otro. Nosotros en el grupo
lo pensamos así, de hecho casi todos nuestros discos fueron cambiados en
algunos temas en el estudio. Yo por ejemplo hay muchos solos que los dejo para
improvisar. Cuando hay un tema que me gusta mucho dejo un solo preparado para
dicho tema, pero me tiene que gustar mucho ese tema, para el resto suelo
improvisar. Creo que eso es lo que tienen nuestros discos, frescura. Colabora
mucha gente con nosotros, pero no creas que esa gente se llevan el disco dos
meses antes y preparan el tema. Hay un tema en el que colabora Paco de Ars
Amandi, que era el último tema de los que me quedaba por grabar, era de los que
no tenía solo, que lo tenía para improvisarlo. Fui a la cafetería y me
encontré a Paco tomando un cafelito y le dije "joder Paco, que bien me vas
a venir". Se vino para adentro y se lo machacó. Después decían los de su
grupo "joder cabrón, como tocas así con Sínkope, con nosotros no tocas
así desgraciado" (risas). Manolo Maestre, de Stafas, sí se llevó el tema
una semana o dos antes y se preparó cuatro o cinco solos. Recuerdo que cuando
acabó la grabación me comentó que no solo se había preparado el solo, sino
que además hizo arreglos, al final dejamos todo lo que trajo y se quedó el
tío flipado. Ha colaborado también Bugi, un guitarrista para darle de comer
aparte, una mala bestia, estuvo con nosotros tres meses cuando nos quedamos sin
guitarrista. En los coros colabora también Aranzazu, que es la chica que canta
con Stafas. Manolo Arias también ha metido algo, como en todos los discos. De
hecho el tema "A Galopar", la versión la hizo él, nosotros no
teníamos preparado el tema. No somos musicazos, yo no me considero un músico,
solo toco la guitarra pero con muchas limitaciones, no soy un profesional como
esta gente. Cuando nos dijo de hacerlo, nos reunimos y pusimos ideas, pero no
daba tiempo a prepararlo, por lo que como quien dice el tema lo hizo Manolo.
¿Por qué se
escogió ese tema?
M: Ese tema llevaba Vito mucho tiempo queriéndolo hacer, le gustaba mucho.
A mi personalmente no me gustaba, a mi ese tema no me gusta, no soy de
cantautores. Nunca me ha gustado ese tema, pero a Vito le encantaba, más que
nada por el contenido, por lo que decía en aquella época. Tenía muchas ganas
de hacerlo, pero al final no se hizo, pero él se lo comentó a los de la
compañía, y además creo que uno de ellos es familiar de Alberti, y les hizo
mucha ilusión también, por lo cual se hizo. Porque Vito quería hacerlo
seguimos adelante, porque la mayoría no queríamos. Tiene su punto porque no es
una versión de otro grupo de rock, sino de alguien que nada tiene que ver con
el rock, y al final ha quedado una versión que nada tiene que ver con Sínkope,
es más heavy y machacón, empieza el tema y hasta que no empieza Vito a cantar
no piensas que es Sínkope.
"Y Pare
Madrid", ¿vivir y morir en la ciudad de los contrastes?
M: Las letras las hace todas Vito, y esto surgió después de un día de
empalme, al llegar al hotel por la mañana, era un día como hoy, nublado y
lloviendo, le dio la inspiración y empezó a hacer el tema. Madrid, como él
dice, podría haber sido Bilbao o Barcelona, pero Madrid es Madrid, la ciudad
donde hemos venido de chiquititos a ver conciertos, esta ciudad mama rock por
todos lados y para nosotros es especial porque hay mucha gente que nos sigue y
nos quiere. Nosotros venimos aquí y nos lo pasamos que te cagas, es un
desparrame, lo pasamos genial. Hay muy buena gente y muy buen ambiente, no es
como en otras ciudades en las que hemos estado, donde la gente es más cerrada y
más apagada, le cuesta más relacionarse con la gente. Esto no, lo comparo con
Extremadura, donde la gente es muy abierta, pero te vas al norte y la gente es
más cerrada, incluso al sur te cuesta relacionarte con la gente, después
empiezas a hablar con una persona y de puta madre, pero hasta que se abren...
sin embargo en Extremadura somos distintos, y en Madrid también es la gente
más abierta, es una ciudad especial para nosotros en todos los sentidos. Y no
viviría nunca aquí, y Vito tampoco, cuando estoy cuatro días ya empiezo a
agobiarme, me meto en la M-30 y me pierdo, de repente me encuentro arriba, yendo
hacia al norte, La Coruña, pensando donde estoy y media vuelta, que me he
perdido (risas).
Musicalmente,
¿es quizás el álbum más introspectivo de Sínkope, el menos directo?
M: Menos cañero, creo que sí. Me pareció un disco lento. En realidad
temas cañeros hay poquitos, son más medios tiempos. Yo creo que es porque la
mayoría de los temas han sido compuestos, incluso musicalmente, por Vito.
Cuando le dio la inspiración, porque yo también he pasado una etapa chunga en
la que no me salía nada, pero a él le dio la inspiración y fue con todo,
cogió la guitarra y empezó a sacar temas y letras. Él cuando saca un tema es
con la acústica, por lo que saca baladas y medios tiempos, después nosotros le
metemos caña, pero al final quedan temas lentos. Los dos temas que yo he hecho
son más cañeros, más heavys, y después ha hecho dos temas el batería que
son más rocanroleros, más medios tiempos, y en este disco ha hecho también un
tema Alberto, el otro guitarra, que es también rocanrolero, además de hacer un
tema a medias con Vito, "No Quiero que el Sol me Muerda Otra Vez", que
es una semibalada, y después los otros cinco temas son de Vito. A mi me
pasaría igual, si tengo que sacar temas con una acústica, pues imagínate, no
es lo mismo que sacar con una eléctrica, que te sale cañero. Yo creo que ha
sido por eso, por la manera de componer, ha quedado un disco, no lento, pero si
más lento que los anteriores, no tiene esa caña, pero lo mismo el próximo es
más thrash.
¿Es
un reflejo de que Vito ha alcanzado su madurez compositiva?
M: Hace poco cambió de número, cumplió los cuarenta. Ha mí siempre me
han parecido la leche las letras de Vito, hay gente que me dice que en este
disco se ha pasado, pero me parecen tan buenas en este disco como en los otros.
Quizás sí se va superando, pero a mí desde el principio me parecieron muy
buenas, siempre ha sido un letrista de la ostia. Pero ahora estoy flipando con
él con la guitarra, con las cuatro notas que sabe, si no sabe ni tocar la
guitarra como coño saca eso, te quedas flipado. Las personas dicen que lo
simple es difícil, hacer una cosa simple es también difícil de hacer, yo a lo
mejor rebusco demasiado el hacer cosas difíciles, empiezo a sacar un tema y
pienso que es muy típico, por lo que me como la cabeza intentando sacar cosas
difíciles, cuando a lo mejor no hace falta. Fíjate en el tema "En Tarros
de Miel", con el éxito que ha tenido, y es suyo, lo sacó él, o "A
un Beso Mío..", fíjate que temas, son simples pero ahí están. Lo hace
fácil pero mira que temas saca.
¿Cómo han
crecido esos textos que ya son toda una seña de identidad del grupo?
M: Eso es Vito, que es quien hace las letras. El dice que compone siendo
él, lo que tú estás escuchando de un tema es él mismo, él compone lo que
siente, lo que ve. Le gusta componer en días... normalmente un día alegre, con
sol no, a él le gustan los días tristes, lloviendo, nublado, es cuando le
viene la inspiración. Es un artista.
¿Habéis
encontrado el equilibrio manteniendo el entorno que os rodea a nivel de
productor, discográfica o pensáis que llega el momento de cambiar?
M: Ahora no queremos pensar en ello. Ahora viene el verano, la gira,
queremos meternos en esto y tranquilizándote un poco, pero hay que ir
cambiando. Es la primera vez que estamos con una compañía y en cuatro años
hemos conseguido lo que antes en once o doce no habíamos logrado, es cojonudo,
pero hay que mirar otras cosas. Ya es otra movida, ya le gusta a mucha gente y
no es lo mismo, no vas con la cabeza gacha, se puede levantar y decir
"vamos a hablar". Con Manolo Arias de puta madre, en su trabajo es la
leche, pero no estamos acostumbrados a productores y es lo que pasa, no
sabíamos que existía un productor hasta que vinimos a grabar a Pies, no
sabíamos cual era su cometido. Ya sabemos cual es y no nos gusta, en el sentido
de que no hacemos al cien por cien lo que nos sale de los cojones, ya que
debería ser, porque vas a grabarlo tú. Hubo cosas en el otro disco que no nos
gustaron nada, porque nos quitaron partes de temas, lo mínimo es avisarnos,
porque nos pasan el disco y de repente escuchamos un tema y vemos que desaparece
un trozo, eso no nos gustó nada. En este disco ese aspecto sí lo han
respetado, aunque había un tema en el que no querían que metiéramos un final,
típico tema de Sínkope en el que empezamos despacito, metemos caña y al final
del tema bajamos, y no había manera, nos pusimos en nuestro sitio e hicimos que
al final se quedara así.
¿Es el fin de
una etapa?
M: Sí, hay que ir quemándolas.
¿Qué mensaje
hay detrás de 'Y si Quieres Llorar te Hago Reír'?
M: Si quieres llorar, yo te hago reír. Si lloras que sea por alegría,
llorar riendo. Es un mensaje de positivismo, porque por desgracia hay que llorar
muchas veces, y si quieres llorar yo te hago reír y verás como llorar agustito.
Es eso, que nadie piense otra cosa.
¿Camináis el
destino de las estrellas del rocanrol?
M: No, Vito dice "si nosotros fuésemos las estrellas, toda la peña
que hay son el firmamento". Nosotros tenemos los pies en el suelo muy bien
puestos después de tantos años. Yo no creo que seamos ni que queramos ser
estrellas. Sabemos que vivir de esto es muy difícil, pero al menos que te
aporte algo, porque nos hemos dejado mucho dinero en esto hasta ahora. No
queremos ni nos sentimos nada, nosotros antes de tocar estamos tomando una
cerveza con la peña, subo a tocar y cuando bajo me vuelvo a tomar algo con la
peña, somos como vosotros, ni más ni menos. Somos así y no queremos cambiar,
a mí ya no hay quien me cambie, cuando tenía 20 años quizás, pero ya no,
somos así. Creo que hay mucha gente que nos sigue y nos quiere por eso, no solo
por la música que hacemos sino por la manera de ser, porque somos muy
campechanos, somos muy de pueblo.
Después de
cerrar cartel el primer día de Extremúsika, ¿os consideráis profetas en
vuestra tierra?
M: Yo creo que siempre lo hemos sido. A nosotros en Extremadura nos han
querido mucho siempre, nos conocen desde hace mucho tiempo y hemos tocado
bastante. Pasa como en todos lados, que has ido a algunos sitios a los que han
ido cuatro pelagatos, y has ido a otros pueblos y has llenado. Mérida es un
sitio donde nos quieren muchísimo, cada vez que vamos allí es una pasada, y
como Mérida te puedo decir un montón de pueblos, lo que pasa que hay pueblos
pequeñitos que va poca gente, pero creo que allí siempre nos han querido.
El caso es que
descontando el caso de Extremoduro, ¿el rock extremeño no acaba de asentarse
de forma definitiva?
M: Sí, pero yo creo que es porque Extremoduro nos tiene abandonados. Está
la gente ansiosa de escucharles, parece que han desaparecido. De todas formas yo
creo que Extremoduro es Extremoduro y Sínkope es Sínkope, la gente piensa que
este es nuestro tercer disco, pero llevamos muchos años. Hay mucha gente, ya
desde hace años en Extremadura, que pensaba que vivíamos de esto, y todavía
hay mucha gente que lo piensa, pero yo soy butanero, Vito es cantero, el otro es
carpintero... Pero en Extemúsika fue apoteósico por la cantidad de gente que
había allí, no porque fuera mi tierra, porque hemos tocado mucho por allí,
pero me impresionó la cantidad de peña que había allí, nunca habíamos
tocado ante tal cantidad de gente. Fue fantástico, pero había nervios, aunque
siempre se tienen antes de subirse al escenario, pero que yo recuerde la vez que
más nervioso me he puesto en un escenario ha sido en Extremúsika... estuve
dando vueltas para arriba y para abajo, y hasta que me cuelgo la guitarra y se
me pasa todo, la verdad es que me impresiona. También La Riviera me
impresionaba, aunque no tanto, porque lo de Extremúsika fue tremendo. Hay un
tema en el que a mitad de concierto me voy para adelante en el escenario y
levanto el brazo, siempre lo hago, pero ese día fue impresionante cuando vi que
levantaba el brazo y se levantaban a su vez otros veinte mil brazos, se me
caían los calzoncillos cuando vi eso, fue una pasado. Durante el concierto fui
pensando que tenía que vivir eso otra vez, y ya en el último tema lo hice,
pero ya con la idea de vivirlo y con mala leche, levanté el brazo y aquél
momento fue tremendo.
¿Hay
algo del pasado de lo que os arrepintáis en vuestro bagaje como grupo?
M: Sí, yo me arrepiento de no haber luchado antes por el grupo. La culpa de
que el grupo no hubiera salido antes, aunque a lo mejor no hubiera llegado su
momento y no hubiera sido lo mismo, pero creo que la culpa ha sido nuestra, que
no hemos luchado. Nosotros somos cada uno de un pueblo, estamos en el quinto
coño unos de otros y ensayamos un día a la semana porque no podemos ensayar
más días, estamos trabajando y el bajista se traga ciento y pico kilómetros
para ensayar, de Plasencia, otro viene de Villafranca, otro de Mérida que son
ciento y pico kilómetros también, quedamos en el pueblo de Vito y yo soy el
que está más cerca, porque Vito no tiene ni coche ni carnet el cabrón...
entonces no tienes tiempo, ensayamos, vamos a tocar a los conciertos y no
buscamos más, nunca habíamos pensado en movernos por discográficas. Nosotros
grabábamos nuestro disco, alquilábamos el estudio, llevábamos todo el equipo,
regalábamos el disco entre los colegas, de hecho en el estudio donde
grabábamos siempre íbamos y grabábamos sin dinero, no teníamos perras, y
cuando salía el disco y lo vendíamos les pagábamos, todo en plan colegueo y
lo pasábamos de puta madre. Pero llega un momento en el que cumples los
cuarenta, estoy casado y con hijos, con el trabajo y tienes que pensar qué
haces aquí, no puedo seguir soltando dinero, nos cuesta dinero y nos sigue
costando, cada uno paga su gasoil para los ensayos, y llega un momento en el que
decimos vamos a intentarlo, vamos a luchar, y si verdaderamente sale, sale, y
sino que no sea porque no hemos luchado. Eso ha sido hace cuatro años, me eché
la mochila al hombro y todos los fines de semana, que casi me cuesta el
divorcio, a machacar. Yo iba a casas discográficas, pero no llamaba, iba con mi
coche hasta allí, y realmente cuando hemos luchado es cuando ha salido, ni más
ni menos. Por eso te digo que de lo único que me arrepiento es de no haber
luchado antes. A lo mejor no hubiera sido igual, no lo hubiéramos vivido igual
si nos pasa con 25 años, ni hubiéramos sido igual, ni siquiera Vito podría
haber hecho las letras que hace, porque todo eso lo hace la experiencia, con 40
años no haces lo mismo que con 20. Es jodido, y eso también ha influido en que
te quedaras sin guitarra, sin bajista o sin batería, menos Vito y yo que
estábamos desde el principio han pasado cinco baterías, seis bajistas, ocho
guitarristas, pero ahora mismo el grupo es cuando más tiempo ha durado, nunca
se puede decir, porque somos cinco personas diferentes, pero nunca ha estado
Sínkope tan estables, llevamos cuatro o cinco años sin cambiar de componentes.
Eso nunca había pasado, como mucho había durado tres años algún componente,
pero ahora llevamos cinco años asentados, y tenemos nuestras movidas, como
todos, pero yo no quiero dejar esto, ni Vito quiere dejar esto para irse a
picar, es esto o irte a picar, ¿a ver qué haces? Esto es fantástico, esto es
lo que queremos.
¿Existe una
complicidad especial entre Vito y tú que es lo que ha dado vida a Sínkope?
M: Sí, yo creo que Sínkope existe gracias a Vito y a mí pero por
resistencia. Hubo un momento en el que lo dejamos, estuvimos tres meses sin
hacer nada, y un batería que teníamos en esa época fue le que nos reunió
otra vez. Pero fue tontería, nosotros no podemos vivir sin esto, llevamos
tantos años en esto que sin ello no viviríamos, yo no puedo asimilar mi vida
sin hacer esto después de tanto tiempo. Me ha podido costar hasta el divorcio y
sigo (risas).
¿Cuáles son
los planteamientos y proyectos actuales?
M: Tocar, tocar y tocar. Ya tenemos veintitantas fechas confirmadas y
cojonudo, y a caché, no como el año pasado que nos dejamos el pellejo en
muchos sitios. No queremos más que tocar y tocar.
¿Una mirada al
futuro?
M: Siempre, nosotros siempre estamos mirando al futuro. Estamos ahora en el
momento más bonito que está pasando Sínkope, y si esto sigue así no sabemos
hasta dónde llegará. Sabemos que es muy difícil vivir de esto y hacer como ha
hecho Mago de Oz, eso es único e irrepetible, eso es algo irreal, algo que
piensas que no puede ser. Sabemos que eso no lo podemos alcanzar, pero yo
siempre he pensado en porqué Sínkope no va a conseguir lo que ha conseguido
Marea o cualquier grupo de rock de este país. Pero yo lo que quiero es
divertirme, el día que me suba a un escenario y no me divierta, lo dejo. A nos
ser que sea mi profesión, si yo me dedico a esto y vivo de ello, si hay un día
que no m apetece tocar y tengo que tocar, pues tendré que tocar, sería más
como un trabajo, pero ahora no lo veo así porque esto no me da para comer, pero
aunque me diera, el día en que lo pase mal en un escenario o se me quite esto,
para que voy a seguir aquí. Yo esto lo hago porque me gusta y me divierte
mucho, he arriesgado y sigo arriesgando toda mi vida, mi trabajo, mi familia, lo
estoy arriesgando todo y mucho me tiene que gustar. Pero el día que no me
divierta con una guitarra en mi habitación, a tomar por culo.
¿La música lo
es todo?
M: No, es mucho, pero no es todo. Este mundo no sería igual sin música, es
una de las cosas más importantes por lo menos para mí. La música es la
música, y yo no podría concebir un mundo sin ella, qué aburrido. Pero no lo
es todo.
por j-kaos
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