¡¡PINCHA EN ESTE BANNER SI QUIERES ACCEDER A NUESTRA NUEVA WEB!!

 

ENTREVISTA A LOS RECONOCES - 22/11/2005

Los Reconoces siempre han sabido aportar chispa renovada a una escena clásica a base de rock manido en la calle con sentido y sin necesidad de virtuosismos, con sentimientos y emociones transmitidos desde su personal y bizantina forma de contar historias hasta entroncar con su distinguida forma de hacernos llegar las melodías. El cuarteto madrileño ha logrado reflejar con 'Se Me Secan los Mares', la tercera entrega en su haber, un peldaño de madurez atenazada hacia composiciones más elaboradas sin desprenderse por ello de la vena clásica que les ha identificado ante todo como una banda con algo siempre nuevo que contar. Con Luter, voz y guitarra rítmica compartimos un rato de interesante conversación pocos días antes de su presentación oficial en la capital madrileña.

'Se Me Secan los Mares', tercer disco de estudio para Los Reconoces y un significativo paso adelante en la capacidad compositiva del grupo. ¿Madurez por inmediatez como reflejo de una plausible evolución en referencia a vuestros anteriores trabajos?
Yo creo que sí, hemos querido plasmar el concepto, sin quererlo, de una trilogía completa. Hemos cogido cosas de los discos anteriores, y a la vez de lo nuevo que estamos construyendo. Hay un doble fondo en el grupo y sin ser concientes hemos cerrado un círculo. Los dos primeros discos, en cuanto a letras y en cuanto a música, se quedaban un poco más brutos, y en este hemos intentado hacerlo de forma más rebuscada, pero a la vez manteniendo la esencia de los anteriores. Tengo una sensación de evolución, pero a la vez de cierre de una época. No se por donde saldremos en el siguiente, para el que ya estamos haciendo cosas de hecho, pero estamos tomando un rumbo que no nos estábamos planteando, van surgiendo las cosas y aquí se notan ya temas que tienen otro color, otras estructuras que no nos atrevíamos antes a tocar porque no veíamos el momento. El planteamiento de este disco era eliminar toda la parafernalia de los demás, porque en ellos había una línea muy directa, pero también rompían mucho los temas, se trataba de romper la linealidad, y en éste hemos conservado nuestro toque, pero desnudando las canciones también. No se porqué lo hemos hecho, nos apetecía y no ha habido ningún tipo de premeditación.

La apertura musical, tanto a nivel de arreglos como en la versatilidad estilística, en cualquier caso sin abandonar nunca una cierta línea característica, representa otro susceptible hecho enmarcado en la concepción de este álbum. ¿Eclecticismo como reflejo de unas inquietudes personales plasmadas en estas doce composiciones?
Sí, la verdad es que sí. Todo es un reflejo del estado en el que estamos. Por eso te decía antes que era como una trilogía. Yo creo que hasta en los títulos de los discos se ve, está implícito como nos sentimos. En este disco nos sentíamos, como hablábamos antes fuera de la entrevista, como que nos faltaba un poco para meternos en un terreno donde ya tenemos el pie, pero donde no nos damos cuenta de que hay gente, que hay respuesta. Es un momento raro del grupo, y claro que eso lo hemos reflejado en cuanto a las composiciones y en cuanto a los arreglos. Quizás se trata de sentirnos un pelín más reconocidos, el concepto busca eso, 'Se me Secan los Mares' de tanto currar, de tanto dar vueltas, de tanta historia, pero siempre todo con un punto de optimismo también. El otro día estábamos haciendo un concierto en Valencia, y nos preguntaban si esto era buscado, si lo que hacíamos era buscado, y evidentemente es buscado, todo está buscado, pero también tienes que dejarte llevar. Si nosotros quisiéramos hacer temas de dos minutos, estrofa-estribillo estrofa-estribillo los haríamos, pero hemos elegido el camino de ser un poco tocapelotas, un poco complicados, y todo eso evidentemente se ve. En cuanto a arreglos hay muchísimos, tú mismo estuviste en el estudio y viste que había muchas pistas, que había mucho arreglos y que había muchas horas de trabajo.

Las labores de producción del trabajo has corrido a cargo de Dani Xerrano, cantante de Despistaos y buen amigo de la banda. ¿Qué ha supuesto el hecho de trabajar con Dani y qué pensáis que ha aportado al resultado final de 'Se Me Secan los Mares'?
Yo creo que ha aportado bastante. Al principio la gente no lo aceptó muy bien, porque él venía de otro rollo. Él tiene otra historia y la gente no se lo tomó muy bien, pero es amigo nuestro y nos conocía, y la maketa nos la hizo él. Ha aportado bastante, quizás le ha dado un rollo fresco a la banda, le ha quitado esa oscuridad que teníamos y se ha involucrado muchísimo. La verdad es que ha sido uno más de la banda, en cuanto a trabajar y en cuanto a todo. En el estudio arregló cositas, y nos dimos cuenta de esa historia que te contaba antes, de intentar limpiar, que aún no habíamos limpiado lo suficiente. Creo que ha hecho una labor bastante importante, sobre todo para ser su segundo trabajo, ya que produjo el primero de Despistaos y después este, y creo que le ha quedado bastante bien. Cuando te coge un productor que no te conoce de nada, tampoco sabes que gustos tiene, ni como trabaja, ni que tipo de música le mola, entonces por poner ahí Nigel Walker, no sabemos lo que escucha Nigel Walker. Pero este tío nos conoce de puta madre, fuera de prejuicios, porque Despistaos sigue teniendo un público rockero, aunque ha entrado en otro circuito de gente que ha podido mosquear a los rockeros, pero cada uno se gana la vida como puede.

Tras finalizar la grabación del disco en el mes de Enero, su edición se ha visto una y otra vez pospuesta hasta ser finalmente editado en el pasado mes de Julio. ¿Os habéis sentido abandonados, incluso maltratados por vuestra compañía discográfica?
La verdad no es que nos hayamos sentido maltratados, sino que hemos estado un poco en la cola, ha sido en función de lo que entraba nuevo, entraba Skizoo y Poncho K terminó dos o tres meses antes de lo nuestro. La historia sí fue en un principio sacarlo a la vez, pero la compañía quería darle un poco más de cancha a Poncho K y nosotros estuvimos de acuerdo. Pero al final, siempre hay quejas, el trabajo podría haber sido mayor y no lo ha sido, pero han estado ahí. Las multinacionales es lo que tienen al fin y al cabo, que los productos que son más de calle, más directos, no los saben tratar, quieren cosas que se vendan. A nosotros nos querían meter en radios y no sabían como hacerlo, se despistaron mucho. Luego teníamos el problema de que llegaba el verano, y querían sacarlo después del verano, pero menos mal que lo hemos hecho antes, porque estos tres meses, mal que bien, ha habido algo, pero si hubiera salido en Septiembre hubiéramos estado en el dique seco absoluto y hubiéramos perdido algunas oportunidades. Pero te das cuenta de esas cosas, que las multinacionales están bien para ponerte tu sello y tu historia, pero luego tiene que verse reflejado también en el producto. Aunque ha habido buen trato con la compañía, no nos hemos llevado palos, pero de nuestro estilo siempre se espera recoger a una banda que esté más arriba, les pasa a las compañías, que recogen a bandas como Barricada o Reincidentes, pero no saben tratar a otras bandas que están haciendo algo nuevo y están ofreciendo algo distinto. Quizás les gusta más el pop, y ahí sí que apuestan a saco, pero con los demás tienen una venda en los ojos.

Los textos siempre han representado uno de los puntos fuertes de la banda. En esta ocasión esos textos parecen haberse vuelto más melancólicos, nostálgicos, incluso teñidos de desilusión. ¿Son quizás un reflejo de las situaciones presentes y pasadas vividas por Los Reconoces?
Sí, la verdad es que sí. Se refleja todo eso, se reflejan las horas de ensayo, de furgoneta, de no tener el lugar que nos ocupa. Luego además hay mezcla de cosas personales. Yo por ejemplo soy muy personal escribiendo, y a veces sí tengo un reflejo de todo eso, hay un filtro que pasa por mí dónde yo cuento mi vida, a mi modo, con mis historias, con el reflejo de mi barrio y de los poetas que leo. Sí que suelto bastantes puyas en cuanto a eso, hablo mucho de nosotros. El otro día lo hablaba con David, que sin darme cuenta estaba diciendo mucho de nosotros. "A Trompicones" es un tema que tenía guardado, pero que habla de nosotros, de nuestra vida, "Se Me Secan los Mares" también. Siempre hay algún tema que habla de nosotros mismos, hay cosas personales y vivencias que cada uno tiene, y yo las tengo y me mola contarlas.

"A Trompicones" es el curioso cierre con el que nos despide este trabajo mostrándonos una faceta hasta el momento inédita en el grupo. ¿Cómo surgió el mismo?
Este tema tenía su tiempo, la verdad. Yo lo tenía como aparte del grupo, porque yo aparte de lo que hago para el grupo, las melodías o los temas que pueda llevar, tengo en mi casa como doscientos y pico temas guardados en cintas, y los voy sacando de vez en cuando. Lo curioso es que los tengo cerrados, con letra y todo, y algún día quien sabe si les daré salida o no se la daré. Este se lo presenté a la peña, en principio no les caía muy bien, luego lo llegamos a montar, lo hicimos incluso instrumental con toda la banda, y lo grabamos en una maketa porque queríamos meterlo para 'Me lo Guiso Como Puedo'. Ya Michel nos dijo que le molaba un huevo, pero al final se quedó fuera. Seguimos con él dándole vueltas, le cambiamos de tonalidad, pero al final se quedó en el olvido hasta que un día en casa con mi chica le toqué el tema, y me dijo que porqué no lo metía en el disco. Y de estar en el estudio tocando, vacilando, lo tocamos finalmente y quedó curioso en el disco, aunque estos no se atrevían a tocarlo, pero, ¿porqué no vas a hacer eso? Es un cambio de onda, pero la respuesta de la gente es muy buena en directo. Siempre te asustas un poco al salirte de lo que estás haciendo habitualmente, pero hay muchos más caminos, en este disco hemos investigado mucho más, y está ahí como reflejo de nosotros mismos, un tema desgarrado y sentido, de cuatro acordes y con un solo precioso de Ernesto de Canallas, que es un gran músico.

'Se Me Secan los Mares' pienso que es un disco mucho menos aparente, dónde las composiciones se guardan como perlas escondidas que a cada escucha van mostrando parte de su escondida belleza. ¿Qué piensas que oculta este álbum, qué podemos hallar en el fondo del mismo?
Eso es lo curioso. Lo que mola es que cada uno lo interprete a su modo. Siempre intentamos eso, que los temas no se queden a la primera, que haya un doble fondo, pero a la vez que exista espontaneidad y enganche, porque si no llegas a enganchar la cagas. En este disco sí es verdad que hay temas que a la primera te pueden resultar extraños, pero a la décima escucha te das cuenta de que hay un detalle, hay un algo, un hilo conductor, es como los meandros de un río que te acaban llevando a algo, pero es cierto que está rebuscado. Hay otros temas que son más directos, como el primero que abre el disco, que tiene sus detalles e historias, pero luego hay otros como "Puedo" que sí están más buscados, es algo que no nos habíamos atrevido a hacer hasta ahora y ahí puedes encontrar detalles nuevos de la banda.

En ese sentido, ¿era en cierto modo obligado el homenaje a Miguel Hernández a través de un tema como "Puedo", que, curiosamente, recuerda musicalmente a otro pequeño gran poeta bilbaíno?
Sí, la verdad es que desde el principio decía que era Fito ese tema, y bueno, tiene aires pero no se si porque luego en el estudio a la hora de grabar las guitarras con Dani él tenía muy pillado las pastillas y demás, pero luego el tema es otra historia. Puede recordar quizás en las guitarras, pero las melodías y la historia pueden ir por otro derrotero, pero evidentemente si a mi me dicen que se parece a Fito no tengo porqué echarme atrás, me parece un gran compositor, pero se podría parecer a cualquier otro tema de Radio Futura o de Extremoduro, no tengo porqué compararme, a veces te pareces a otras historias sin más. Aparte, Miguel Hernández a mi me marcó mucho desde el instituto, que te lo hacen leer a machete, y nos pasa a todos los chavales, que nos hacen leer las cosas y después no nos damos cuenta de lo que ha podido significar ese tío. Es un luchador, yo me leí una biografía suya y visité su casa en Orihuela, todo en la misma época en la que me planteé escribirlo. En realidad empecé a escribirlo por otros derroteros, luego me di cuenta de que era un tema para mí, al final dije que era para Miguel Hernández porque leí la biografía y me enseñó su casa una mujer que le conocía, y me di cuenta de donde vivía, cuidando cabras. Lo tuvo muy duro para ser poeta, se vino a Madrid y dormía en los portales, y me sentí un poco identificado. Fue un tío un poco ninguneado por la generación del veintisiete, que todo el mundo la tiene en alza, a Lorca, a Alberti, y este tío siempre ha estado como muy apartado, y creo que fue un genio que escribía de lujo, era un homenaje. Para Machado hay también un pequeño homenaje en "El Patio de Lacoma", son poetas que me han llegado mucho, "mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla", fue un poco buscarle con la poesía.

¿Cómo resumirías la esencia final del trabajo?
Es un disco que se puede guardar en tu discoteca y volverlo a coger dentro de diez años y decir "esto está ahí", con eso creo que nos podemos dar con un canto en los dientes. La esencia es esa, dejar algo para el futuro, no es algo que te planteas, pero cuando lo acabas te das cuenta de que es así, de que es un disco raro, pero que al final es de los que te acabas guardando. Tampoco pienso que sea la mayor obra de arte del mundo, para eso está La Novena de Beethoven, pero está ahí y espero que valga para el tiempo, eso es lo importante, esa es la esencia, transmitir mensajes a la gente, hacerla despertar de una manera elegante. Otras veces no, otras veces tienes que hablar de que te sientes solo y lo dices, sin caer en los tópicos de mi chica me ha dejado, me encuentro muy mal y me voy a llorar por las esquinas, a emborracharme y caer en los bares. Nosotros vamos a los bares y lloramos cuando nuestras chicas no están, pero creo que hay que jugar un poco con estas historias. Depende de cómo lo digas y del momento en el que lo estás diciendo, eso es lo que hay que buscar.

Este próximo Viernes 25 de Noviembre se presenta oficialmente el disco en vuestra ciudad, Madrid. ¿Cómo está discurriendo la gira hasta el momento y que expectativas hay planteadas de cara al concierto del Viernes?
Bastantes, la verdad, además con un poco de miedo, porque siempre Madrid acojona un poco más. Es tu gente, es tu ciudad, y siempre tienes un poco más de cague. Hemos salido fuera a tocar, y siempre tienes un miedo, pero como son plazas en las que no has toreado, o has toreado por segunda o tercera vez, te asustan, porque siempre te asusta, ya que el día que no te asuste salir a un escenario es mejor que te quedes en tu casa, por eso Madrid siempre acojona un poquillo más. Esperamos que haya buena respuesta de gente y nos sirva para subir otro peldaño, porque Madrid siempre es un referente, no solo para la gente de Madrid sino también para los que vienen de fuera. Hemos montado un show más largo, con cosas raras, con temas que hacía tiempo que no tocábamos, habrá colaboraciones, habrá sorpresas, y esperamos estar de puta madre tanto los de arriba como los de abajo. En cuanto a la gira, de momento bien. Hemos estado en zonas en las que no habíamos tocado, y te encuentras que la respuesta del público es menor. El otro día estuvimos haciendo Albacete y Valencia, y por ejemplo en Albacete fue un poco pinchazo, pero en Valencia somos ya más referente, hemos estado tocando con Los de Marras, que también vienen a la presentación, hemos tocado con Transfer, nos han llevado ya y allí tenemos un poco más el hueco. En Segovia igual, vamos allí, al Fresarock, y tiene un punto, la gente está allí y mola. De todas formas ahora se planteará un poco más la gira, el salir a tocar. Cuando terminemos en Madrid nos iremos a Bilbao, nos vamos fuera, volveremos a Extremusika e iremos haciendo cositas de cara al 2006, que es cuando se espera el trabajo serio.

"Las ideas me alimentan muchas veces más que el pan", ¿fiel reflejo de las vicisitudes de una banda de rocanrol en este estado?
Sí, la verdad que sí. Terminábamos en 'Segunda Impresión' las dedicatorias diciendo que la música nos alimenta más que el pan. En realidad es un poco reflejo de todo esto, la música, las inquietudes, lo que tú tienes en la cabeza a veces te alimenta mucho más que el pan. Simplemente es tener inquietudes en la vida y no dejarte llevar, hay que decir siempre cosas, y a mi sinceramente muchas veces me han alimentado las ideas, me he sentido igual de reconfortado a la hora de terminar un tema, o de componer algo, o de crear algo, que de comerme un bocadillo como el que me acabo de comer de jamón (risas), que por cierto estaba de puta madre, con tomate, pero claro, hay que pensar que tenemos dos mundos, el físico y el psíquico, y a veces trabajamos menos el psíquico. Sancho Panza era feliz comiendo y El Quijote con sus ideas, hay que aunar esas dos historias, hay que buscar el término medio como decía Aristóteles.

¿Crees que la realidad de Los Reconoces se adecua en estos momentos a su verdadera valía?
Yo creo que no. No se porqué, pero me jode porque lo veo. Vamos al Derrame Rock, salimos a tocar a las dos de la tarde, y vemos seiscientas personas. ¿Qué pasa aquí? Porque sin desmerecer a ninguna banda, había otras con mucha más promoción a su alrededor y no tenían tanto público. De repente ves que tu trabajo está ahí, que existe el boca a boca, pero luego hay una pérdida de compañía, ves una serie de historias a las que no llegamos nosotros como músicos y dónde no se siente uno reflejado. Pero hay muchos caminos de llegar, hay bandas que les ha funcionado el boca a boca, que han llegado con el boca a boca y han crecido. Pero te asusta un poco eso, porque tú a la vez ves gente, pero no ves que estés en una situación privilegiada, aunque tampoco estamos descontentos, no voy a decir que todo sea negativo. Lo que te contaba, yo voy a Albacete y hay sesenta personas viéndome, y yo no me lo tomo como una derrota, porque ahí hay sesenta personas que creen en lo que hacemos y para mi eso ya es un halago, para mi eso es una victoria y me voy a dormir al hotel como un señor, porque cuando montas una banda de rocanrol no te planteas ni siquiera eso, estás en tu habitación, haces bolos, y acabas en Albacete o en Valencia haciendo canciones.

¿Un sueño para Los Reconoces?
Vivir de la música, simplemente eso. En eso sí que coincidimos los cuatro, somos gente poco ambiciosa, lo único que nos reconfortaría sería vivir realmente de lo que creemos y de lo que hacemos sin tener que malgastar nuestra vida con empleos que no nos llegan tanto. Supongo que el noventa por ciento de la población se sentirá igual que nosotros, nosotros queremos entrar en ese diez por ciento. Es simplemente eso, poder vivir como un trabajador. Yo siempre he tenido referentes trabajadores como Rosendo, como en su día Los Enemigos, gente que ha currado mucho y han podido vivir de la música, incluso algunos siguen viviendo de ella, y yo con eso me conformo.

por j-kaos