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ENTREVISTA
A LA CABRA MECANICA - 01/04/2006
Sábado 1 de
Abril. Estamos en el segundo día del Extremúsica intentando entrevistar a
Miguel Ángel Hernando, más conocido por el Lichis. Arreglamos un encuentro con
el cantante para las 20:30, dos horas antes de que La Cabra Mecánica se suba al
escenario a reclamar su trocito de festival. Después de atender a otros medios
el manager nos dice que tenemos cinco minutos, entramos en el camerino mientras
arriba los Barricada gritan "Balas Blancas". En los pasillos del
backstage el Lichis se encuentra con un Vito en pleno sínkope, que le da un
abrazo y le repite sin parar: "fascinante, fascinante... De verdad, soy
amante de la música... Fascinante, tío". Después del curioso encuentro,
Lichis nos ofrece asiento mientras él elige una silla de plástico amstel y
comienza a responder.
¿Después de la
multitud de Ni Jaulas ni Peceras cómo llevas volver a la carretera con este
formato más íntimo?
La verdad es que la ultima gira me dejó muy quemado, pero después de tres
años hasta los huevos ahora estoy flipado con estos siete meses que llevamos de
gira.
Además, ahora toco el bajo. Tocar el bajo es otro rollo, la guitarra es una
responsabilidad más pequeña porque sabes que tienes a la banda detrás. Llevar
el peso de los temas te hace estar más metido, me divierto más.
Si fuésemos a
grabar tres temas ahora mismo con gente del festival, ¿cuáles elegirías y con
qué grupos?
Mmm... No sé, hay mucha gente. Kilo Veneno, Delinqüentes, Boikot, los
Celtas, Barón Rojo (los más grandes), Mamá Ladilla.... Hay muchos, ¡no
quiero quedar mal!
¿Sigues algún
ritual antes de cada concierto?
Ducharme, lavarme los piños... Estar limpio. Luego vengo al camerino e
intento tranquilizarme antes de salir a actuar.
No es un ritual muy distinto al que hace cualquiera para venir al festival...
Te
marchaste a Barcelona para grabar Hotel Lichis. ¿Cuáles fueron los
motivos?
Primero por salud. Si me hubiera quedado en Madrid no habría sobrevivido.
Necesitaba esa ruptura. Me fui a Barcelona buscando una temporada de reposo
espiritual. Madrid es una ciudad muy perra. Además, yo nací en Barcelona y si
tuviera que volver a nacer sería en Barcelona.
"La
inspiración existe, pero te tiene que coger trabajando…" ¿Qué opinas?
Pues joder, que es Picasso. ¿Qué voy a decir? Es la puta verdad.
Durante la grabación de Hotel Lichis me he acordado de otra frase suya que
define el disco y la etapa en la que estoy: "Toda la vida aprendiendo a
pintar para acabar pintando como un niño".
...Creo que la
he leído en unas cuevas cerca de la Plaza de Sta. Ana.
¿Si? Por esa zona hay también un bar con la frase de Juan Antonio Canta:
"Es la falta de amor la que llena los bares". Todo el mundo se piensa
que es mía, que la he pintado yo en la pared. No, esa frase la tomé prestada.
¿Lo sigues
creyendo?
Desde luego. Y las parejas que van a los bares es que están a otra cosa. Al
que no le falta se queda follando en la habitación, que es donde hay que estar.
Y si te quieres tomar una copa pues te la tomas en la cama.
¿Como llevas
eso de compaginar la Cabra con Outro Jazz?
Mal. Lo dejé con ellos cuando me vine a Barcelona, la distancia es un
problema.
Grabamos unos temas que se han quedado ahí parados. A ver si un día suben y
grabamos el disco tranquilamente. Pero de momento estamos parados.
¿Te gustaría
hacer de productor?
Si, de hecho tengo algunos trabajos de encargo y los hago con mucho cariño.
No dispongo de estudio de grabación propio porque eso es algo que en la vida
podré permitirme pero sí que estoy produciendo algunas cosas con el sello
Felicidad Records. Ahora estoy con unos chicos de Valladolid que se llaman La
Hora del Gato y les estoy sacando un sonido así rollo los Chichos. Estoy muy
ilusionado, busco hacer cosas que no tengan que ver con lo que hago, proyectos
diferentes.
¿Cuál es el
punto que le encuentras a la variedad?¿ Diversión?
Yo lo hago por curiosidad, desde que era pequeño, en los ´80, me encantaba
ir a los locales en los que tenías un grupo distinto ensayando en cada sala.
Rockabilly, punk, funky… Iba con mi bajo y como era un crío me dejaban entrar
a tocar, "oye puedo improvisar con vosotros..." Aprendí muchísimo.
Si la música
fuera como el cine y existiese la calificación por edades, ¿cuál le pondrías
a tus discos?
Para todos los públicos.
¿Y si tuvieses un crío, le dejarías escuchar Cabrón?
Peor es la televisión y el caos mediático, eso sí que me parecen malas
influencias. ¿Qué le puedo decir a un chaval? Yo no le digo a nadie en un
concierto que se fume un porro, aunque los fume, pero tampoco les voy a decir
que no lo haga. Tampoco le voy a decir que no se meta una raya, yo que tengo 36
palos y que casi me arruino la vida por culpa de la cocaína. No, eso es una
cuestión de decisión, lo peor es el miedo mítico que devuelven los medios,
como arma estatal.
Podríamos
decir que cada sitio en el que vives (Lavapiés, Vallecas, Barcelona…) marca
su estilo en el sonido de los discos, una dicotomía espacio-musical o algo
así.
Sí, es inevitable. Le doy mucha importancia a las imágenes visuales.
Cuando grabo nunca escucho música, suelo pasar una temporada componiendo sin
escuchar nada más que lo que toco. Pero sí que veo cine, y me inspira. No sé,
un edificio de los años treinta... Un jilguero cantando, una ventana abierta.
Tengo un fotograma en la cabeza de cada canción que he compuesto.
¿Algún sitio que tengas ganas de visitar?
Donosti, Granada...
Vamos a ver, te
digo un nombre y tu me contestas qué te sugiere cada una...
Kusturica: me encanta, soy un amante del cine. Es un cronista de su pueblo,
refleja la locura de los Balcanes igual que Almodóvar hace con el drama
marujón de España.
Tom Waits: Lo que quiero ser de mayor.
Robe: la banda sonora de una etapa de mi vida.
Platón: horas delante de El Banquete intentando digerirlo. Mi fracaso
con la filosofía como tantos otros...
Bandoneón: Praga.
Harry Potter: (...)
Mejor solo de la
historia del Rock
Pues lo cierto es que ahora estoy bastante alejado de los solos. En Hotel
Lichis hay dibujos con el piano y otros instrumentos pero no llegan a ser solos.
¿El mejor de la
historia?
Seguramente está en los dos primeros discos de Led Zeppelín, aunque no
tienen una buena técnica. Suenan como descascarillados pero son los mejores. Y
luego Hendrix, claro.
Vicios y
virtudes de Hotel Lichis.
Vicios... Seguramente ser tan ecléctico y tan puñetero a la hora de
grabar. También en este disco buscaba una especie de defensa del ego. A la
Cabra se la conoce por una funesta promoción de la ONCE y por María Jiménez.
Todavía hay gente que me pregunta que cuándo vamos a grabar otro tema juntos.
Es algo que me incomoda, a pesar de que "la lista de la compra" es el
tema del que estoy más orgulloso.
Por todo eso y por circunstancias que no vienen al caso no ha habido
colaboraciones en este disco (estaban anunciados Ojos de Brujo y Robe).
Necesitaba este ejercicio de autoafirmación.
Virtudes... Todo lo demás. Me lo he pasado teta grabándolo.
Nos dijeron
cinco minutos y al final estuvimos veinte. Pidió un cigarro, agotó mi
cuestionario sin prisas y posó dócil para las fotos de Luis. Fascinante,
fascinante...
por Rober
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