|
ENTREVISTA
A HAMLET - 01/06/2006
Si dentro de la
escena estatal existe una banda que nunca se ha cortado a la hora de
reinventarse a sí misma y darle la vuelta a su sonido en cada disco, esos son
Hamlet. Muchos son los que recelan de sus numerosos cambios de orientación y
les acusan de apuntarse a todas las modas habidas y por haber, pero resulta muy
difícil poner en duda su integridad y su honestidad cuando quien las defiende
es alguien con la pasión y la fe en sí mismo que posee Molly. A continuación
rescatamos la conversación que mantuvimos con el vocalista de los madrileños
con motivo de la publicación de "Syberia" y que en su día quedó
inédita.
Han pasado tres
años desde vuestro último álbum de estudio (con el directo en medio), ¿a
qué os habéis dedicado durante todo este tiempo? ¿Habéis girado
interrumpidamente u os habéis tomado un pequeño descanso?
No, afortunadamente el grupo siempre ha estado ahí, girando y tocando
mucho, lo que hicimos fue empalmar la gira del álbum negro con la del directo.
De un año para acá sí es cierto que paramos un poco la máquina e hicimos
conciertos más esporádicos, pero descanso no ha habido mucho, porque hemos
dedicado todo ese tiempo a currar en lo que ha sido "Syberia".
Vuestro último
álbum hasta la salida de "Syberia" fue un disco en directo, y se
suele decir que muchas veces estos sirven para cerrar una etapa ¿es ese vuestro
caso?
Sí, yo creo que sí. También coincidió con la salida de Augusto, y que se
marche del grupo alguien que ha estado con nosotros prácticamente a lo largo de
toda nuestra carrera evidentemente es un motivo para cerrar una etapa. Un nuevo
miembro y un nuevo disco son también un nuevo punto de partida para los
próximos proyectos del grupo.
¿Teníais una
idea más o menos clara de lo que querías hacer antes de meteros en el estudio
a grabar este disco?
Sí, lo que sí teníamos muy claro es que no iba a ser el álbum negro, y
más después de tanto tiempo sin ofrecer nada nuevo en estudio. De todas
formas, esa ha sido siempre la tónica del grupo, trabajar cada álbum con
nuevos alicientes y unas historias diferentes a lo que habíamos grabado en los
anteriores discos, y "Syberia" no iba a ser menos. Ha pasado mucho
tiempo, ha habido un directo, hay un nuevo miembro en el grupo... y hay muchas
cosas que mostrar todavía. Para nosotros los primeros, que somos los que nos
encargamos de tocar y presentar esas canciones durante mucho tiempo en directo,
y luego para la gente. Es nuestra forma de pensar, y también creo que es una
forma de renovar la música y el ambiente. Muchas veces hay que airear las
habitaciones (en este caso los discos, los grupos) y, partiendo de esas cosas,
intentar reinventarse, guardando tu sonido y tu identidad pero volviendo a
exprimirte, y creo que en "Syberia" ha quedado demostrado lo que se
puede hacer.
No
cabe duda de que "Syberia" es un disco muy valiente, porque es posible
que la gente que siempre os ha seguido se esperase más o menos el cambio de
orientación que con él se ha producido, pero a la mayoría puede que le
resulte sorprendente...
Sí, también pretendíamos eso, creo que de una manera u otra el disco no
va a pasar inadvertido y en parte eso es bueno. Queríamos dar un golpe de
efecto y un nuevo paso hacia delante en nuestra carrera. Por nosotros los
primeros, porque después de siete álbumes y de estar 12 ó 13 años aquí,
tocando mucho, mucho, mucho en directo, tienes que tener algo ahí que te haga
seguir teniendo ilusión y que te llene. Volver a tocar lo que llevamos tocando
400 ó 500 veces (como "Irracional", por ejemplo) o hacer cosas
parecidas no te renueva un poco la sangre, y eso es necesario. Es lo que hemos
hecho en cada disco, cada uno ha sido un nuevo aire fresco para el grupo y creo
que para la música. Es algo que debería estar latente en cada grupo, conseguir
cada uno con su sello enriquecer el mundo de la música.
¿Teníais un
poco de miedo a la reacción del público en general y de vuestros fans en
particular, o pensabais que este era el disco que queríais hacer y os daba
exactamente igual lo que pensasen?
No, porque es lo que queremos hacer y, sinceramente, nunca lo hemos tenido.
Hamlet siempre ha sido una banda que se ha dedicado a lo suyo, y más ahora. Yo
creo que es un disco pensado y trabajado desde lo más profundo de nuestros
sentimientos, con mucho corazón y con muchas ganas. Yo nunca he mirado a nadie
de fuera para ver nada, con los primeros que hemos estado satisfechos ha sido
con nosotros, las canciones nos tienen que encantar y volver locos. De manera
más grande o menos grande, eso ya vendrá, pero si nosotros no estamos
contentos, estaríamos engañándonos a nosotros mismos y a la gente. No tiene
más secretos. Miedo ninguno, todo lo contrario. Yo el primer día que tuve el
disco en mis manos y lo escuché dije: "Dios mío de mi vida, esto es
acojonante." Yo no pienso en nadie a la hora de hacer música, pensamos en
nosotros.
Imagino que lo
que sí perseguiríais conscientemente es no repetiros y intentar resultar menos
obvios, tanto musicalmente como en las letras...
Sí, sí, es lo que te digo: siete discos, muchos conciertos, hemos hecho
muchas cosas, muchas canciones con una historia, una temática... Creo que el
grupo puede seguir desarrollándose, evolucionando y avanzando tal y como lo
hemos hecho con "Syberia". Es que no nos hace gracia y no nos divierte
volver a repetir una canción nuestra...
Es exactamente
lo que te iba a preguntar, ¿descartáis inmediatamente una canción si os dais
cuenta de que recuerda un poco a tal o cual tema de uno de los anteriores
discos?
Sí, sí, sí, está claro, hacer un refrito de cualquier otro tema no nos
llena. De todas formas, y afortunadamente, solemos tener las cosas claras a la
hora de empezar a hacer un disco, sabemos por dónde van a ir las canciones y lo
que tenemos que hacer. Por eso mismo nos no planteamos repetirnos en ningún
sentido. Somos Hamlet y tenemos nuestro sonido y nuestro modo de componer y de
hacer las canciones, eso está claro, tenemos nuestro sello, pero creo que
dentro de eso se puede experimentar mucho con la música, que para eso está...
Hay campos acojonantes para hacer un montón de cosas sin necesidad de perder tu
espíritu ni tu manera de hacer canciones. Yo creo que esa es la pregunta del
millón con este disco, y me alegro de que el álbum no deje indiferente a nadie
porque eso es lo que pretendemos, no volver a hacer el álbum negro, porque eso
no nos llevaría a ninguna parte.
La impresión
general que ha producido "Syberia" en la gente en una primera toma de
contacto es que se trata de un disco menos agresivo (ya sé que no queréis
utilizar términos como melódico o sosegado), pero yo creo que fundamentalmente
se trata de un álbum más intenso...
Sí, eso es, tiene mucha intensidad, pero no es en absoluto un disco con
doce baladas. Tiene otro tipo de rabia, otro tipo de emociones, de situaciones,
pero para nada deja de ser contundente y potente, cualquiera que lo escuche ya
verá la bofetada que le da en la cara.
A mí me parece
que se nota sobre todo en la voz, que la música sigue siendo igualmente
contundente pero ha ganado en matices... ¿Cómo lo ves tú?
Sí, las voces tienen el mayor trabajo que hayamos hecho nunca en un disco
del grupo, pero también mola jugar con esos matices, con esa base del grupo y
esa voz encima. Yo puedo expresar muchas cosas al cantar de esa manera y hacer
una buena canción, que es donde queremos llegar, independientemente de clichés
y de las estructuras típicas. Una buena canción se puede hacer de mil maneras:
susurrando, gritando, hablando, cantando, cortando riffs, baterías... No
estamos sujetos a ningún esquema para hacer las canciones. Hay voces en este
disco que me producen las mayores descargas de adrenalina que he experimentado
en mi vida cantando, sin necesidad de gritar una barbaridad.
Molly, tú con
la voz has hecho cosas que no habías hecho hasta ahora: habéis metido algunos
coros, voces dobladas, berreas mucho menos (por no decir nada...) ¿No habíais
hecho todo esto anteriormente porque no queríais, no sabíais, no os
atrevíais, no os lo pedía el cuerpo o qué?
Bueno, yo es que vengo de otra escuela de cantar, llevo muchos años
cantando y he escuchado mucho otro tipo de música que existía antes de lo que
hacía Hamlet. Nosotros desarrollamos el estilo y la forma de hacer discos de
Hamlet con muchas partes de voz, algo que yo también creo que enriquece. Con
partes fuertes, pero también partes melódicas. Quizás aquí las hayamos
tratado más, pero no es que en otros discos no tuviera ese tipo de voz,
simplemente lo hemos desarrollado y hemos ahondado en las canciones,
profundizando un poquito más. A mí me encanta cantar de esa manera, me lo paso
muy bien.
Una
de las cosas que más me ha gustado del disco y que pienso que es una de las
principales diferencias con los anteriores discos son las letras. Aunque ya
habíais hecho alguna de este estilo con anterioridad, parece que habéis
abandonado por completo la temática digamos "combativa" o
"reivindicativa" y que ahora los textos son mucho más intimistas y
personales...
Sí, sí... Ya habíamos hecho cosas en "Inferno", el álbum negro
llevaba ya también algunas... En los primeros discos tienes más esa rabia, son
12 años antes... Ya hemos hecho esas cosas y ahora nos apetece jugar con otras.
Este disco está basado en emociones muy fuertes, que nos llegan muchísimo más
de lo que me han podido llegar otras cosas. Es otra manera de protestar, de
reivindicar y de estar ahí, de expresar otra movidas que me han llegado mucho
más profundo a lo que es mi vida, mi entorno, mi familia, mis amigos, mi vida
en general. Al grupo también, de una manera profesional, de una manera
personal... Es otro tipo de situaciones, está claro. Nuestra vida tiene, por
fortuna o por desgracia, muchísimas cosas de las que hablar, aparte de
protestar o cagarte en la hostia puta. Hay muchísimas cosas por las que la
gente puede estar jodida, y de hecho nosotros lo hemos estado. Con este disco
nos han pasado situaciones muy jodidas.
Es lo que te iba
a decir, imagino que todo lo que habéis vivido en estos tres últimos años
habrá influido mucho en las canciones en general y en las letras en
particular...
Mucho, muchísimo. Por eso te digo que, por fortuna o por desgracia, hay
muchas cosas en esta vida que te suceden y de las que hablar, y muchas veces eso
que ocurre en tu vida supera a cualquier historia social o cualquier topicazo.
Ya hicimos en su día cosas en esa línea y sobre esas historias, no vamos a
volver otra vez sobre lo mismo y a tratar los mismos temas. Son cosas que, por
supuesto, nos siguen preocupando, pero tenemos que vivir otras situaciones (en
muchos casos, por cojones) a veces malas, y hablaremos de ellas. Todo lo que
esté en nuestro entorno podrá ser motivo para hacer una canción.
Ya sé que el
encargado de escribir todas las letras eres tú, pero ¿has notado que los
demás miembros del grupo se sientan especialmente identificados con los textos
de estas nuevas canciones?
Sí, están muy contentos con las letras. Yo las he trabajado bastante,
encerrándome en plan escritor loco y currando muchísimo. Pero todos estamos
muy contentos con la labor de todos. Creo que para hacer una buena canción
dependemos de cinco personas, cada uno pone su grano de arena para llevar a cabo
un buen tema.
¿De qué os
sentís más orgullosos cuando escucháis "Syberia"?
De que a estas alturas de la existencia de Hamlet hayamos sido capaces de
mantenernos ahí y de haber hecho "Syberia". Creo que es un gran
disco, con muchísimos matices y con el que hemos dado pasos en los que nadie
nos ha influenciado de ninguna manera. El grupo es el que tiene toda la culpa de
los pasos que da y de las nuevas experiencias que vive. Básicamente nos
sentimos orgullosos de eso, de hacer lo que nos gusta y de disfrutar de la
música y seguir teniendo esa ilusión. De no casarnos con nadie y de no estar
pendiente de nadie para hacer nuestra historia. Somos totalmente nosotros, los
cinco del grupo, los culpables de lo que hacemos y de haber hecho este disco,
que para mí es un pedazo de satisfacción.
Después de
haber trabajado durante tres discos con Collin Richardson, que durante esa
época casi se convirtió en el "sexto Hamlet", esta vez habéis
optado por encargaros vosotros mismos de la producción junto a Alberto Seara.
¿Por qué? ¿Cuáles diríais que son las principales diferencias entre una y
otra formar de grabar?
Bueno, es un poco consecuencia del cambio en todos los aspectos, la vuelta
de tuerca que le hemos dado a la nueva etapa del grupo. Nosotros queríamos que
sonara diferente a como sonaba Collin. Collin es Collin Richardson, y si quieres
sonar estilo Collin le llamas, suenas así y ya está, porque si quieres
trabajar con un productor es para hacerlo con su sonido. Este disco nos
apetecía que sonara de otra manera, creo que el rollo que llevan las canciones
demandaba algo más natural, más como ha quedado al final. Entonces nos lo
planteamos, teníamos muy claro cómo hacerlo y nos embarcamos ahí, con toda la
responsabilidad que supone hacer eso. Pero Collin siempre está y estará ahí,
es un amigo de la banda, y el día que queramos volver al sonido Collin, lo
haremos.
¿Qué me
podéis decir de la labor de Sergio Marcos en las mezclas y George Marino en la
masterización? ¿Cuál diríais que es su aportación al resultado final de
"Syberia"?
Han aportado muchísimo. Sergio ha sido un descubrimiento para el grupo,
porque en principio iba a ser Collin quien hiciera el trabajo de mezclas, pero
según se desarrollaba la grabación también vimos que no queríamos llegar a
ese sonido. Tuvimos la suerte de contar con Sergio, que hizo una premezcla que
nos encantó y que después ha hecho un trabajo acojonante con el álbum. Y
luego tuvimos la oportunidad que nos brindó la compañía a través de sus
contactos de trabajar en los Sterling Sound con George Marino, que creo que es
un número uno en cuestiones de masterización. Todo eso termina en lo que es
"Syberia", un disco del que puedes estar orgulloso en todos los
aspectos.
Otro cambio muy
significativo que habéis experimentado recientemente ha sido el relevo en el
puesto de bajista ¿Qué ha significado para vosotros la marcha de Augusto y la
incorporación de Álvaro? ¿Cuál dirías que es su principal aportación a
Hamlet?
Con Álvaro ha sido llegar al grupo, darle una canción para que se la
preparase, llegar al día siguiente y decir "esto es lo que buscábamos, lo
que necesitábamos". No te digo esto porque Augusto no lo tuviera, todo lo
contrario, es por el hecho de que cuando te quedas así después de un palo de
estas características y pierdes a alguien que ha estado toda la vida contigo,
hay un vacío ahí que es jodido y necesitas un empuje, y Álvaro nos lo ha dado
musicalmente y como persona. Hemos tenido la suerte de encontrar al sustituto
ideal en todos los aspectos, aunque yo lo alabaría sobre todo como persona,
porque esa es una parte muy importante dentro de los grupos para luego llevar
una gira y demás. Como bajista ya no lo voy a valorar, eso ya lo tienes que
escuchar en el álbum. Es un estudioso de su movida, vive para el bajo.
¿Qué me puedes
contar sobre la portada, el título y el concepto general que hay detrás de
"Syberia"?
Para la portada teníamos muy claro que queríamos que fuese una fotografía
y no otra cosa. Cuando la vimos nos gustó e impactó, y luego ya con el diseño
más definido se decidió ponerla así, repetida tres veces. El concepto general
que buscábamos era que fuese bastante sobrio, un rollo un tanto vanguardista y
que guardase un poco la línea que lleva el disco.
Habéis
grabado un videoclip del single "Imaginé" que se incluye en el DVD
que viene con el disco. ¿Creéis que realmente merece la pena la inversión de
tiempo y dinero que supone grabar un vídeo, teniendo en cuenta los pocos medios
en los que se puede emitir aquí en España?
Bueno, hay sitios para ponerlo. A nivel nacional a lo mejor es donde menos
hay, sólo las cinco clásicas, pero ayer sin ir más lejos hicimos un reportaje
para "La 2 Noticias" de Televisión Española en el que pusieron las
imágenes del vídeo. Si no lo hubiésemos tenido, se habrían puesto sólo las
del local. Todo lo que se haga para promocionar el nuevo álbum y al grupo es
bienvenido. Y si tienes la posibilidad de hacer un pedazo de video como es
"Imaginé"... Ojalá hubiésemos tenido antes la oportunidad de hacer
esas cosas. Hay gente que a lo mejor no ha escuchado el disco, no conoce al
grupo más que de oídas y de repente ve el vídeo en la tele y dice "¡Hostias!"
Eso para mí es fundamental. Está claro que esto no es Estados Unidos, pero sí
que hay sitios donde desarrollar un vídeo. Es una carta de presentación en
muchas facetas, es fundamental.
Hablando en
general, no solo de las letras, la música o las voces ¿hay algo que alguna vez
hayáis querido hacer y, por el motivo que sea, no habéis podido o no os
habéis atrevido a hacerlo?
En la música no nos podemos quejar, creo que siempre hemos hecho lo que
hemos querido hacer. En cada momento y en cada disco hemos hecho lo que nos ha
dado la gana. Luego ya hay cosas que nosotros no controlamos, como haber tenido
mucho más apoyo por parte de la compañía en determinados discos y momentos, a
la hora de tocar fuera y de seguir haciendo cosas de forma más sucesiva... En
lo que se refiere a nosotros, a lo mejor podemos echar de menos haber tenido
más horas de estudio y la posibilidad de haber trabajado más en algunos
discos. Esas cosas son lo único que se nos escapa, porque de la música siempre
hemos estado pendientes y satisfechos con lo que hemos hecho.
Hamlet habéis
estado peleando como grupo durante casi veinte años, ¿echáis de menos un
mayor reconocimiento, o estáis a gusto con el estatus que habéis alcanzado?
Sí, sinceramente, a veces sí que he sentido que no estábamos
suficientemente reconocidos en determinados aspectos. Ya sabemos todos cómo
funciona la industria discográfica en este país, lo que se mueve y lo que no,
de qué pie cojean algunos... Somos conscientes de ello. Lo bueno es que hemos
tenido el reconocimiento de la gente, que para nosotros es el importante, porque
es quien nos ha llevado hasta donde estamos. Ha habido gente que nos ha ayudado,
nos ha reconocido y ha estado ahí, mientras que hay otra para la que, por lo
que sea o deje de ser, parece que el grupo todavía tiene que hacer muchísimas
cosas para demostrar algo. Pero tampoco nos preocupa, hemos ido siempre a lo
nuestro, no le hemos dorado la píldora a nadie y hemos intentado ser el grupo
más profesional del planeta y hacer lo mejor posible nuestra historia. Si con
eso no hemos tenido tiempo de chuparle la polla a alguien, pues posiblemente
tenga algún problema. Pero estamos muy contentos de estar donde estamos
después de tanto tiempo, de seguir ahí y de poder haber hecho un disco como
"Syberia".
¿Os imaginabais
cuando empezasteis que realmente podíais llegar hasta donde lo habéis hecho?
Pues no (Risas), la verdad es que no. Siempre hemos tenido la misma ilusión
y la misma intención de divertirnos con la música, ese el mayor empuje que
hemos tenido. Cuando empezábamos, grabar un disco era lo máximo, después de
eso ya te podías retirar. Imagínate, todo lo que hemos conseguido después
quedaba entonces muy lejos, era algo casi inalcanzable. Pero bueno, hemos sido
muy cabezones, hemos creído en nosotros y nos encanta seguir tocando y haciendo
canciones. El día que no tengamos eso, tranquilo, que Hamlet no estarán
haciendo entrevistas ni en ningún otro lado. Yo creo que no podríamos, nos
gusta tanto que no podríamos estar haciendo gilipolleces ni "JF IV" o
"Irracional V", la misma película disco tras disco. Alegremos un
poquito la música, ¿no?
Y con la
perspectiva que da el tiempo, ¿qué valoración podéis hacer de vuestra
carrera?
Muy buena. Para un grupo como Hamlet, haber llegado hasta donde estamos no
es nada fácil. Para otro tipo de grupo, a lo mejor sí, pero algo como lo
nuestro en este país tiene un mérito acojonante. Todo el mundo está en esto
para conseguir lo máximo con la música y ser reconocido hasta en Marte, pero
nosotros siempre hemos tenido los pies en el suelo. Por si alguien no lo sabe y
se cree que es fácil llegar a ser como los Rolling Stones, le diré que lo
hemos hecho es complicadísimo. ¡Como para no estar orgulloso...! Seguir
estando ahí, después de tanto tiempo y tantos discos, mantenerte y tener tu
gente... A veces pienso que no sé ni cómo hemos llegado hasta aquí.
Para finalizar,
¿qué es lo mejor y lo peor que os ha pasado en todos estos años?
Lo mejor... Haber disfrutado juntos, haber sido todo este tiempo un grupo de
cinco tíos unidos. Lo peor es que alguien como Augusto se marchara. Nosotros no
estábamos (afortunadamente) acostumbrados a esas cosas, no sabíamos lo que era
eso. Vivir la marcha de alguien cuando todavía está ahí y tienes muchas cosas
que decir, y encima por algo que no ha sido la música, creo que es uno de los
mayores palos de nuestra carrera. Ha habido más, pero creo que pesan más los
buenos momentos que los malos. Hemos salido fuera, seguimos aquí haciendo
cosas, grabando, pasándonoslo bien...
por Raúl Ranz
|