|
ENTREVISTA
A FITO & FITIPALDIS - 07/11/2006
Convertido en el
artista de mayor éxito del momento, el pequeño gran músico bilbaíno acaricia
de nuevo la renovación de las ilusiones, el planteamiento de diferentes
entornos para dar formas y colores a su cuarto trabajo de estudio, 'Por la Boca
Vive el Pez', dentro de su ya consolidada y catapultada trayectoria en
solitario. De los momentos difíciles que precedieron a la grabación del
álbum, de la ausencia de Batiz o la definición de Carlos Raya como confidente
y adalid en esta nueva época quisimos departir junto a Fito Cabrales, quién no
dejó en el tintero su opinión sobre la posibilidad de un hipotético regreso
de Platero y Tú o la convicción de vivir con el éxito alrededor. Siempre
desde un prisma personal, dejando traslucir una sencillez alabable después de
convertirse en el artista de rocanrol más reconocido de los últimos años,
todo esto dio de sí nuestra conversación con Fito.
'Por
la Boca Vive el Pez', ¿por las canciones vive un artista como Fito, por la
necesidad de crearlas?
Fito: Está claro que sí, al menos así debería ser. Por la boca muere el
pez cuando hablas demasiado, pero cuando no tienes nada que decir también te
sientes muerto. Eso me pasó a mí, realmente me sentía así, cuando no te
salen canciones no te sientes bien contigo mismo. Cuando eso deja de ser un
momento y se convierte en una temporada empieza a angustiarte. Cuando por fin
vuelves a escribir algo, a componer, sientes como por la boca vive el pez.
Después de
vivir momentos difíciles tras la última gira, ¿sientes haber recuperado la
ilusión de antaño por componer, por tocar en directo?
F: Sí, la ilusión es la madre de todo. Si ahora mismo no tienes ilusión,
no se como se puede seguir, es lo que envuelve todo. A ti o a mí, a cualquiera,
las ilusiones por hacer cosas es lo que da fuerzas. Es verdad que no se puede
estar ilusionado todo el rato, por ello suelen coincidir las malas temporadas
con las pocas ilusiones.
¿Qué
representa en ese sentido este nuevo álbum para ti, tanto a nivel personal como
musical?
F: Es complicado, son muchísimas cosas. Es más de lo mismo y a la vez
nunca es igual. En el fondo no ha cambiado nada, es hacer canciones y tocarlas,
pero todo el universo que gira alrededor de ellas ha cambiado totalmente. Cuando
acabé la última gira no tenía idea de lo que quería o debía hacer, me
pedía el cuerpo salir de todo aquello. Lo primero que hice fue no hacer nada,
que es lo que tenía que hacer musicalmente. Luego empecé a tener ganas de
hacer cosas, pero no me encontraba a gusto con lo que tenía, me costó un
montón. Por fin, después de pasar ese primer momento un poco cabrón encontré
a Carlos Raya y empezamos a dar forma a las cosas. La primera inyección de
ilusión me la pone Carlos, y luego ya el resto de la banda. A partir de ahí ha
sido todo trabajar, pero ya con una ilusión bestial por realizar las cosas, por
irnos a Gerona a grabar esos temas que primero habíamos grabado en una maketa.
La ilusión sigue después de salir el disco, por ensayar las canciones
antiguas, por hacer un repertorio, montar un concierto, un escenario, un show.
En el fondo vuelvo a lo mismo, representa la vuelta de las ilusiones.
Has prescindido
para realizarlo de tu anterior banda, con la excepción de Alzola, y has
cambiado de estudio y de productor. ¿Necesitabas volver a reinventar todo a tu
alrededor para poder dar este paso en el camino?
F: Sí, estoy seguro que sí. Necesitaba hacer algo diferente. La música es
así. Si yo me dedico a tocar, a hacer canciones, y tengo la posibilidad de
conocer nuevos músicos, nuevas personas, puedes aprender. Grabas discos que a
lo mejor tienen éxito, pero yo realmente hago las cosas por necesidades, me
considero afortunado en el sentido de que puedo trabajar con mucha gente y puedo
aprender. Luego a lo mejor no aprendo mucho, pero no quiero limitarme a decir
que tengo una banda, he hecho estas canciones y me vale. No, vamos a intentar
aprender, sobre todo cuando tienes la oportunidad. Si no la tienes y nadie
quiere tocar contigo, pero cuando das una vuelta por el mundo, sales de tu
barrio y te encuentras con gente tan increíble, ¿cómo no vas a querer hacer
esas cosas? ¿Cómo no vas a querer hacer un disco con Carlos, con el Niño, con
Candy, con Javi, con Joserra? Yo creo que es de gilipollas querer hacer lo de
siempre. No de gilipollas, hay gente que lo prefiere, pero si te interesa la
música de verdad todo te parece alucinante, y cuando más conoces a músicos
como estos más alucinante te parece.
La
aparición de todo un reconocido músico en la escena del rock como es Carlos
Raya se ha antojado fundamental. ¿Has aprendido mucho de él en este periodo?
F: Sí, y seguiré aprendiendo, y no hablo de guitarras, hablo de creación,
de cómo enfocar. Yo soy demasiado nervioso y voy por la vida dándome ostias
con las cosas porque no las veo. Carlos me hace ver que todo es más sencillo
que eso. Cuando yo estaba con las trece canciones, no sabía muy bien si
grabarlas aquí o allá, con este o con el otro, hasta que vino Carlos y dijo
"esto se hace así, vamos a coger a estos músicos, vamos a llamar a estos
a ver qué les parece, tengo yo un estudio dónde vamos a grabar una maketa".
En la gira el que manda en el escenario es Carlos, yo salgo a cantar y a tocar
la guitarra, pero el timón se lo he dado a él. Los ensayos y todo lo dirige
Carlos, tiene facilidad para hacerlo porque lo ha hecho muchas otras veces, y
sobre todo tiene capacidad, capacidad de trabajo, puede trabajar muchísimo y
sabe como hacerlo. Yo soy un mal estudiante, nunca tuve métodos; hay gente que
tiene esos métodos y llega a los sitios, y Carlos es de esas personas.
No obstante una
ausencia como la de Batiz, que ya en el libro 'Cultura de Bar' aventurabas que
no podrías imaginar, ¿habrá supuesto un hecho complicado de afrontar en su
momento?
F: Hombre, para mí en los momentos que comentaba que no me salía nada y
que estaba yo solo, realmente me sentía mucho más solo porque sabía que no
iba a trabajar ya con Batiz, tenía decidido que quería cambiar la banda. Esas
decisiones que tomas, luego tienes que afrontarlas. Era complicado el hacer una
canción y no tener a alguien como Batiz, porque aparte de un gran guitarrista
era al que yo siempre le confiaba las cosas, alguien cuya opinión siempre me
era muy válida. El tener que estar yo solo se me hizo muy duro, yo notaba la
ausencia de no tenerle. Siempre he tenido a un guitarrista al lado a quién
enseñar las canciones, siempre amigos, como fueron Iñaki, Batiz, pero en este
disco no lo tenía hasta que encontré a Carlos. Aparte con Carlos he congeniado
mucho como persona. El primer día que llegó a mi casa cogió todos los discos
que tenía yo y eran los mismos que tenía él. Tenemos unos gustos musicales
parecidos, pero además como personas somos muy amigos.
Musicalmente,
siguiendo en cierto modo el camino de tu trabajo anterior, confluyen en las
composiciones tanto temas de autor o rock como la introspección en otros
estilos dispares. ¿Dónde consideras que reside el génesis que da lugar a
estas trece canciones?
F: En las limitaciones quizás. Yo creo que son las limitaciones, porque si
supiera hacer más cosas, las haría. Si tuviera un vocabulario musical más
amplio te aseguro que lo usaría. Yo creo que dejo de hacer cosas porque no me
siento capaz de hacerlas. La riqueza musical del disco también es aportada por
los músicos, se podría escribir un libro sobre cada uno de los músicos que
está en el escenario o ha grabado el disco. Llevar a Carlos con la guitarra es
algo más, no solo toca la guitarra, tiene una cultura musical y sabe tocar todo
lo que tenga cuerdas. Eso abre luego puertas, puedes escuchar una canción y si
suena un pedal steel u otro tipo de instrumentos que no son los habituales en
las canciones que se escuchan habitualmente, sí que te llevan a otro lado, te
abren otros colores. Así podríamos hablar de Carlos, de Joserra, quién
además de gustarle el rocanrol y el blues está metido en otras historias. Todo
eso se nota cuando tocamos todos juntos, no es solo porque yo haya compuesto las
canciones, es también por con quién las he tocado.
La
experimentación te lleva incluso a darle la vuelta por completo a un viejo
himno como "Deltoya". ¿Cómo surgió la idea?
F: A la canción de "Deltoya" venía dándole vueltas desde hace
tiempo. Yo siempre estoy jugando a tocar rocanrolitos en casa. No recuerdo
exactamente como fue que pensé en lo bien que quedaba cantar esa letra con la
música estándar de boggie. Cuadró, pero lo dejé ahí olvidado e hice otros
discos con otras versiones. De repente pensé que siempre hacía versiones de
bandas que me gustaban, pero de Roberto y Extremoduro, quizás por la cercanía,
nunca lo había hecho. Por ello esta vez decidí que tenía que hacer la
canción ya.
¿Cuál fue la
primera reacción de Robe al escuchar la versión?
F: Roberto ya lo sabía, ya que viene de hace tiempo. Alguna vez que
estábamos juntos le tocaba algo y él se partía el culo. Cuando estábamos
grabando el disco, le llamé y se la grabé en el contestador. Era su
cumpleaños, salió el buzón y se la grabé. No pude grabarla entera porque
salía el pitido y se cortó.
Recuperas
además "Abrazado a la Tristeza", un tema de Extrechinato y Tú. ¿Por
qué?
F: Esta era una canción que aporté yo al disco de Extrechinato. Luego le
intercalamos los poemas de Manolillo. Así como el texto me gustaba, esa
canción nunca me llegó a convencer, me parecía demasiado larga e
instrumentada, tenía muchos arreglos. Yo simplemente tenía la idea de que esa
canción debía ser muy básica, pensé en hacerla como me hubiera gustado
haberla hecho, con guitarra y voz. Si la oyes es muy primitiva, está muy cruda,
siempre que escuchaba por ahí "Abrazado a la Tristeza" pensaba que
nos había quedado como una ópera, y era una canción que tenía que quedar
mucho más cercana.
¿Algún otro
grupo o tema que te gustaría rescatar para próximos proyectos?
F: Tenía pensado en hacer algún día las canciones que me han gustado de
toda la vida y grabarlas para sacar un disco, simplemente como algo para mi o
para tocar por ahí. Habría un montón de canciones, me puse a hacer un listado
y salían mogollón. Lo que pasa es que como la mayoría son americanas, y yo
hablo inglés como los esquimales, lo dejé un poco abandonado. Pero si supiera
inglés mejor o me decidiera, habría demasiadas, habría mil bandas, la
Creedence, Chuck Berry, los clásicos yo creo.
¿Cómo afrontas
esta nueva gira que el viernes pasado dio el pistoletazo de salida en Oviedo?
F: La verdad es que estoy motorizado, estoy con muchísima ilusión. Sólo
hemos dado dos conciertos, pero la sensación es bestial. Está saliendo todo
demasiado bien, y eso da un poco de miedo. No solo hablo de que viene mucha
gente y la banda es muy buena, y no hablo de mi, hablo de los músicos. Es la
primera gira realmente que hacemos a capricho, tal como queremos, trabajamos con
la gente que queríamos que hemos conocido en todos estos años. Son cincuenta
personas en la gira y cada uno es la persona que queríamos que estuviera en
cada puesto. Es muy relajante, da muy buen rollo estar ahí metido, vayas donde
vayas lo haces con el ambiente más propicio para salir con toda la ilusión del
mundo.
Ahora
que están de rabiosa actualidad los regresos de bandas como Héroes del
Silencio, Leize o Ska-P, ¿la vuelta de Platero y Tú a los escenarios es una
posibilidad tal vez realizable en un futuro o es para Fito una puerta
definitivamente cerrada?
F: Sí, yo creo que es una puerta cerrada definitivamente. Es como si
volviera Leño, a mi me jodería de la ostia. No sé como explicarte, a mi me
gustaría ver a Jimi Hendrix en directo, o haber visto a John Fogerty con la
Creedence, pero no nací en esa época y me jodo. Si que hay gente que voy por
la calle y me dicen que tienen 17 años, que cuando estaba Platero eras muy
jóvenes. Yo siempre lo comparo con la novia, si tuviste una novia que con 18
años la querías mucho, ahora ya no la podrías querer otra vez igual, nadie te
puede obligar a querer a tu novia de 18 años, es parecido. Aparte, musicalmente
me atraen otras cosas. El que es fan auténtico de Platero y Tú no le gustaría
verlos de nuevo. A mí me gustaría ver a Deep Purple, a los de verdad, pero
realmente es una cosa de egoísmo mío, no es que yo creo que sea lo mejor para
Deep Purple, creo que sería horrible verles ahora, después de escucharte 'Made
in Japan' ahora verles sería patético. Con Platero y Tú yo pienso que sería
patético ver a cuatro tíos de 42 años haciendo lo que hacían con 25. Es
simplemente por eso. Es como Leño, es como tiene que quedar, como Police,
bandas que hicieron lo que hicieron. Hicimos muchos discos, hicimos muchas
giras, yo encantado y todo el mundo encantado, pero la vida es muy corta como
para tener una sola banda.
Tú que siempre
le has cantado a la luna, ¿qué opinas sobre que te consideren una estrella?
F: Eso es algo que pasa cuando vendes discos. Las estrellas realmente no son
las que venden discos, son las que quedan. Yo no me siento una estrella,
sinceramente te lo digo, no me considero una estrella. Una estrella es otra
cosa, que salga en la tele y venda muchos discos, eso sí, pero para ser una
estrella todavía hay que demostrarlo. Yo bastante tengo con tocar cada día e
intentar hacerlo mejor, lo otro es un título que te ponen demasiado fácil.
¿Cómo has
vivido todo este doble disco platino y número uno en ventas?
F: Eso es facilísimo de vivir, eso está tirado. Vender doscientos mil
discos es mucho más fácil que vender dos. Eso sí que es jodido, eso es la
ostia. Lo de los números uno y todo eso, como es algo que te hace la gente, el
que compra el disco, lo sientes como un orgullo. Me mola que haya un disco de
rocanrol que sea número uno, me gusta un montón, yo creo que ayuda, que haya
gente que sepa quién es Bo Diddley ayuda un poco al rocanrol. Pero tampoco
estoy aquí para ayudar al rocanrol, estoy para tocarlo, a lo mejor sois más
los periodistas quienes ayudáis. Yo no toco mis canciones como para ir dando
lecciones de lo que hay que hacer. Pero en general el éxito lo que te da es
libertad, mucho más que quitártela, porque realmente puedes hacer lo que
quieres.
¿Cuál es el
sueño de Fito?
F: Siempre hay un montón de sueños. Ahora mismo lo que más me pone,
digamos, lo que más me está ilusionando es mi propia banda, el sentirme tan a
gusto con cinco personas increíbles y unos conciertos increíbles. Poder tocar
con ellos. Si tengo varios tesoros, uno de ellos es la banda que tengo
actualmente. Mi sueño es ir poquito a poco haciendo mejor las cosas, y sobre
todo disfrutar del momento.
por j-kaos
|