|
ENTREVISTA
A DRAGONFLY - 20/05/2006
Vienen de Argentina y Valencia, con una carta de presentación
inmejorable. Se han reunido con lo más granado del metal de este y aquel lado
del "charco" y nos presentan su primer disco, Dómine. Ellos son
Dragonfly y eso es lo que Ariel (guitarra), Juanba (bajo y coros) y Pablo (voz)
nos contaron.
Bueno, antes que nada, contadme un poco cómo surge el grupo y cómo un
grupo de Argentina termina siendo una banda a caballo entre ese país y España.
Ariel: Bueno, estábamos allá en Buenos Aires y bueno, yo estaba buscando a
un baterista, que fue el Vikingo y formamos Dragonfly. Estuvimos tocando dos
años por diversas salas en Buenos Aires hasta que un día nos decidimos por
emprender una carrera acá en España, porque en Argentina habíamos tocado
techo. En cierto motivo también por razones económicas, ya no se podía llegar
a más en ese momento porque era un desastre. Así que un día en casa de
Barilari, me dijo a mí: "este proyecto que están haciendo acá en
Argentina, ¿por qué no buscan hacerlo en otro lado, en otro país; por
ejemplo, España?" Y bueno, lo pensé, lo analicé en mi casa y le dije al
Vikingo: "¿qué te parece si cortamos acá y seguimos la carrera allá en
España". Y él me dijo: "bueno, dale, yo te sigo". Y bueno,
terminamos acá, en Valencia y ahí empezó otra historia.
¿Qué
opinan los compañeros que se quedaron en Argentina, como por ejemplo, Marcelo
Arenas que lo conocemos por Broken Heart? ¿Hubo diálogo para decidir quién se
venía, quién no?
A: Bueno, en un principio dijimos: "nos vamos todos". Pero resulta
que el Vikingo y yo teníamos ciudadanía italiana y los demás chicos, no. Así
que bueno, si venían para acá, no tenían papeles y tal. Así que bueno, el
resto decidieron seguir allá con sus proyectos y el Vikingo y yo nos vinimos
para acá.
La banda se forma en el año 2000, sin embargo, es ahora, seis años más
tarde cuando sacáis vuestro primer trabajo a la luz. Me imagino que además de
los problemas de Argentina, habéis tardado tanto por alguna otra razón.
¿Queríais buscar el sonido y los temas exactos para entrar a grabar o lo
teníais todo claro desde el principio?
A: Lo que pasa es que en lo que más tardamos fue en encontrar a los
músicos para cerrar el proyecto. El Vikingo y yo estuvimos probando diversos
músicos en un local de ensayo allá en Valencia y no llegábamos a formar una
banda estable, hasta que bueno, poco a poco los fuimos conociendo a ellos, se
sumaron al proyecto y cerramos la idea.
Bueno, ¿pero cuando ya os juntasteis todos dijisteis, "vale, aquí…?"
A: Sí, acá. Ensayamos, y una vez que sacamos todos los temas dijimos:
"bueno, ahora vamos a sacar una maqueta." Una vez que hicimos la
maqueta, esperamos a ver qué pasaba, porque el resto estaban tocando en otros
grupos también y no sabíamos cómo iban a seguir. Entonces bueno, con la
maqueta empezamos a ver que la gente entraba en la página web, que le gustaba a
mucha gente, entonces fuimos poco a poco consolidando la banda… Porque en un
primer momento quizás no era una banda-banda. Porque Pablo cantaba en dos
grupos, otro tocaba en otro grupo con él… Hasta que llegó un momento en que
dijimos: "bueno, esto parece que funciona". Y entonces ellos se
dedicaron a venirse completos con nosotros.
¿Habéis tenido mucho problema para definir el estilo? Porque vosotros en
Argentina hacíais una cosa, aquí en España hacéis otra...
A: No, lo que pasa es que la banda en un principio el estilo que estábamos
haciendo era lo que les gustaba a ellos también. Muchos estilos. Por ejemplo,
nosotros no hacemos power-metal, ni hard-rock, ni baladas, sino que hacemos de
todo un poquito.
Juanba: Bueno, es que nosotros en el grupo tenemos muchas influencias. Desde
Queen, ELO, Supertramp, hasta lo más agresivo que puedas imaginarte. Escuchamos
de todo, por supuesto, y música clásica por supuesto, que todos hemos
estudiado. Y entonces, pues ahí lo que se ha quedado es sobre una parte de los
temas que traían ellos de Argentina, hemos ido adaptándolos cada uno a su
estilo. Cada uno metiendo sus cosillas, sus arreglos y al final pues ha salido
esto.
¿Cómo os entraron para que os sumarais al proyecto?
J: La cosa fue de esta manera. Estábamos en un antiguo grupo y estábamos
en un concierto en Xátiva y a ellos les gustó cómo cantaba yo los coros y
tal, y al terminar el concierto me propusieron entrar como cantante. A mi me
gusta cantar, me gusta tocar el bajo y pensé: "¿por qué no?"
Entonces quería probar como cantante. Y bueno, me puse, nos pusimos a buscar
teclados, hablamos con Saulo y le dije: "eh, ¿qué te parece?" Él
aceptó y nos pusimos a probar bajista y no nos gustó ninguno. Aparte se
venían grabando las cosas y ensayando, la cosa iba subiendo de nivel así que
no me veía preparado para seguir así. Entonces llamé a Pablo, que es una
estrella del canto, que tiene mucha más resistencia. Así que llamamos a Pablo
para cantar y yo me dediqué a tocar el bajo, que es lo que se hacer y seguir
con los coros, así hacía las dos cosas que me gustan al tiempo.
Contadme
un poco cómo ha sido el proceso de grabación del disco. ¿Por qué la
decisión de masterizarlo en Argentina?
Pablo: Sí, bueno, hicimos la grabación y la pasterización allí. Bueno,
la grabación fue una cosa larga y penosa, como se suele decir, en la que nos
tiramos más de año. Lo que hay que decir es que dimos con un buen amigo
nuestro de allí de Valencia, un chaval que poco a poco pues fue aprendiendo
técnicas de grabación, le interesaba mucho y al final pues acabó montándose
su propio estudio. Empezó a hacer trabajos y demás, y nosotros nos dimos
cuenta de que tenía mucho talento para las grabaciones; con muy poco material
básico te hacía cosas muy buenas y optamos, por la cercanía, la comodidad y
las condiciones económicas, grabar con él y también porque nos daba una
flexibilidad que quizás en otro estudio pues no habríamos tenido. Nosotros
somos personas diferentes, tenemos distintos trabajos y cosas que a la hora de
ir a una grabación que en realidad deberías estar ocho horas al día metido en
un sitio y tal, íbamos dos horitas un día, otro día tal, conforme podíamos.
Y lo fuimos haciendo poco a poco. Eso nos permitió tomarnos el proceso con
mucha calma y arreglar determinadas cosas, perfeccionar… algo que en un mes en
un estudio, clásico digamos, pues no lo hubiéramos podido hacer. Al final, nos
hizo una mezcla que fue lo que ellos llevaron en un primer viaje a Argentina,
que se la enseñaron a Adrián y ya de por sí sonaba bien, ahí Adrián nos
dijo que quizás Martín Toledo, que es el productor de Rata, nos daría ese
plus de calidad que es el que necesitaba para sonar como suena.
O sea, que escuchando los trabajos de Rata Blanca, buscabais algo
parecido.
A: Bueno, más que por los trabajos de Rata Blanca, fue por el solista que
hizo Adrián solista, que lo mandó a masterizar a Finlandia. Entonces nosotros
escuchamos ese material y dijimos: "esto es lo nuestro".
¿Cómo surgió el tema de las colaboraciones?
A: Fue en un viaje a la Argentina. Estábamos en el cumpleaños de Adrián y
le dijimos: "mira, nos interesaría que colaborases con nosotros en este
primer disco." Y nos dijo: "bueno, está bien, yo elijo el tema que
más me guste de los dos que ustedes me propongan." Entonces los escuchó y
dijo: "oye, esto está buenísimo, aquí voy a meter esto, voy a meter lo
otro… ¿A ver el otro tema? No, en este canto también, me gustan los
temas." Y nosotros tan contentos. Así que vinimos para acá, le mandamos
los temas y grabó esos dos temas al final.
J: En el caso de Leo, fue porque yo he estado cinco años trabajando en un pub
en Gandía, y a Leo le gusta mucho la fiesta, la playita y se venía allí, se
pasaba los veranos, así que hicimos amistad y de allí viene todo, incluso de
antes de presentar el trabajo a Avispa. Y con Johnny, igual. Estuvo liado con
una amiga mía, lo conocía, así que le propuse la grabación, la aceptó, le
mandamos el trabajo, lo grabó, nos lo devolvió y ya está.
¿Cómo ha sido el trabajar con ellos? ¿Os han enseñado cosas en
estudio?
P: Para mí ha sido una experiencia totalmente enriquecedora. Sobre todo,
Adrián. Él grabó sus pistas de voz allí en Argentina, nos las mandó y allí
yo pude ver sus pistas de voz en crudo. Cuando escuchas un disco, escuchas una
voz que realmente ha sido tratada. Y escuchada esa voz en crudo, me sirvió para
aprender la forma de cómo impostar la voz y formas técnicas que en una voz
tratada no puedes apreciar. Y con Leo, fue realmente increíble. Porque vino a
Valencia, al estudio de nuestro amigo y ahí yo me di cuenta de lo realmente
buen vocalista que es. Realmente te das cuenta grabando de la potencia vocal que
tiene y cómo coloca la voz de forma ejemplar. Y aprendí mucho viéndole
grabar, la dinámica que tiene y fue una experiencia totalmente productiva.
Algo que me ha llamado la atención porque me ha sorprendido gratamente es
el hecho de que Pablo se mueva en las canciones en unos tonos más medios que
agudos la gran mayoría de las veces y se dejen los agudos casi únicamente para
los coros que haces tú, Juanba. ¿Es por alguna razón en especial, quizás
para darle un protagonismo también en el plano vocal a Juanba que ha sido
cantante hasta hace poco?
J: Bueno, siempre lo hemos hecho así. Yo tengo la voz más aguda, él la
tiene más grave, y en registros más agudos yo saco un poco más de brillo y el
contraste entre su voz grave y la mía aguda pues nos gustaba como quedaba. No
sé, hay muchas líneas vocales que hemos querido hacerla entre los dos y nos
gustaba el efecto.
El
concepto de la portada, ¿de quién es?
P: Bueno, nosotros dimos con un amigo del Vikingo que es artista fallero,
que nada más llegar a España, él conoció a este artista que es también
argentino. Entonces a la hora de sacar la portada, pues buscamos a alguien que
tuviera cierta experiencia y entonces Vikingo nos sugirió a esta persona y
quedamos con él, le dimos un CD, "mira a ver qué te sugieren" y nos
dijo: "mira, a mí se me ocurre esto". Realmente no teníamos una idea
preconcebida de nada.
¿Tenéis pensado hacer una gira de presentación del disco? Me imagino
que tendréis pensado ir hacia Argentina y mover por Sudamérica el disco.
P: Estamos organizando un mini-tour de presentación junto con una banda de
allí de Valencia que acaba de sacar también su primer disco, se llama Ópera
Magna y vamos a tocar con ellos en Republicca, luego vamos a Barcelona y a
partir de ahí pues estamos en conversaciones para fijar unas fechas en
Castellón, Albacete, Alicante, Murcia, Ciudad Real…
J: El hecho de hacerlo así es porque por Valencia tienes un pequeño nombre, la
gente te conoce porque es tu zona. El venir aquí ahora para nosotros es un
suicidio, porque el disco lleva poco tiempo en la calle. Significa que vas a
venir y no te va a conocer nadie.
A: En cuanto a lo de Argentina, eso lo tenemos ya planificado desde hace
muchísimo tiempo. Desde el primer momento en que fuimos a masterizar el CD, a
Martín Toledo, el productor ya nos dijo: "me interesaría mucho una vez
que lo lancen en España y que funcione bien en España, lanzarlo de México
hasta Argentina, en toda Latinoamérica."
¿Cómo pensáis que podría funcionar en Sudamérica? Lo digo porque de
un tiempo a esta parte parece que el rock español se está consumiendo en
grandes cantidades…
P: Sí, cada vez más, mira a Mago de Oz y su gira sudamericana. Y Tierra
Santa ha estado también por allí. Y cada vez se lleva más y tiene más
difusión el metal europeo. De hecho, cuando estábamos allí mezclando el
disco, tocaba Nightwish, y lleno absoluto. Y fíjate que para ellos, ir a un
concierto de Nightwish es duro, porque son 80 pesos la entrada.
¿Qué es lo que puede encontrar alguien que no conozca a Dragonfly en un
concierto suyo?
J: Poder y fuerza. Hay que intentar dar todo lo máximo, y que la gente
disfrute con el directo. Porque no es sólo… Tú escuchas el disco y vale, lo
puedes escuchar y ver las fotos solamente. En el directo tienes que ser un
músico y un poco actor, y dar ese espectáculo que no es sólo auditivo, sino
también visual. Nosotros todo eso lo preparamos en el local de ensayo, hacemos
improvisaciones sobre los temas y algunos arreglos para sorprender al público,
y alguna que otra versión… Entonces, todo eso llama la atención e intentamos
currarlo lo máximo posible dentro de las posibilidades que tenemos.
por Miguel
Proudhon
|