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ENTREVISTA
A CELTAS CORTOS - 22/06/2006
Sin duda ha sido
uno de los acontecimientos del año en la escena rockera y musical del estado.
El regreso del hijo pródigo, Jesús Cifuentes, a la formación con la que
hiciesen grande el nombre de Celtas Cortos a lo largo y ancho de la piel de toro
ha sido el condicionante explosivo para celebrar a lo grande las dos décadas de
escenarios con las que los pucelanos han sabido imprimir carácter y
personalidad bandeándose entre el rock y la música celta con ese peculiar
estilo impreso en cada una de sus canciones. 'Soplando Versos' aprovechamos la
redonda ocasión para adentrarnos en el ayer y hoy de la banda, en esos 20 años
de aventuras y desventuras y, por supuesto, en lo que supondrá su futuro más
inmediato, todo ello a través de una interesante conversación con dos de los
pesos pesados de la banda Goyo Yeves y el propio Jesús Cifuentes.
Se
cumplen dos décadas de magia y canciones sobre los escenarios. ¿Hubieseis
soñado veinte años atrás estar en el lugar donde os encontráis en este
momento?
Jesús Cifuentes: No lo sé, en nunca existencia nunca se han dado pasos de
forma premeditada. No creo que nadie fuera capaz de aventurar lo que pase en el
futuro, no, la bola de cristal nadie la tiene. Pero yo creo que nuestro trabajo,
a base de esfuerzo e ilusión, de creerse lo que uno está haciendo, siempre te
da energía para tirar hacia delante, y a base de empeño y de convencimiento
por defender nuestra propia idea hemos convertido nuestra ilusión en una
realidad. Pero no porque tuviéramos una previsión o una premonición, ha sido
una labor de trabajo diario.
¿Esfuerzo
recompensado?
J: Posiblemente sí, esfuerzo recompensado, esfuerzo invertido y también
suerte, porque nunca hay que dejarla de lado. Yo creo que nos ha rodeado la
suerte, y aparte nadie nos ha regalado nada, pero la suerte nos ha sonreído sin
duda.
El completo
trabajo conmemorativo que presentáis para la ocasión se dibuja a través de un
recopilatorio de grandes éxitos junto a rarezas y temas inéditos además de un
extenso reportaje en Dvd donde se recogen recortes televisivos completamente
inéditos y sorprendentes. ¿Es el más ambicioso resumen que podría hacerse
para una trayectoria como la vuestra?
Goyo Yeves: No sé si el más ambicioso, pero sí es bastante completo.
Nosotros vimos el dvd antes de que saliera, y nos pareció lo mejor que se
había hecho en cuanto a imágenes de nuestra historia, porque recoge desde que
éramos casi adolescentes, empezando en esto de la música con otros grupos,
hasta el último concierto en Fallas de este año. En el medio pasa por las
etapas que hemos vivido, y sí consideramos que está hecho con mucho cariño.
Lo ha hecho la gente de Televisón Española de Castilla y León, a través de
Ana Ruiz, que es alguien que nos conoce desde siempre, por lo que se nota que
está hecho desde el conocimiento y el cariño. Luego también la selección de
temas en cuanto al audio, con los singles que ha habido durante estos años, las
rarezas que hemos metido en el disco también, yo creo que sí es al final un
paquete que resume bastante bien y de forma completa todo lo que hemos vivido,
sin duda.
¿Qué recuerdos
se os vienen a la cabeza viendo estas imágenes de hace tantos años?
G: Pues sobre todo lo que pensamos es que vaya pintas que teníamos. La
verdad es que yo me veo y pienso que joven y que ilusión teníamos, y qué
ingenuidad. Ahora hemos perdido la ingenuidad pero no la ilusión, y eso es lo
más importante, seguir ilusionado, creer en lo que haces, pero la verdad es que
yo creo que todos los pasos que hemos dado, para bien o para mal, han sido los
mejores.
¿Qué
os llevaríais con mayor orgullo de estos veinte años y qué borrarías de los
mismos?
J: No lo sé. Yo no me arrepiento de nada, y fíjate lo que te digo, porque
errores probablemente hemos cometido unos cuantos, pero también los errores
forman parte de la historia y te ayudan a crecer en todos los sentidos. Habría
sido mucho más bonito haber sido directamente sabios como para no haberlos
cometido, pero como están ahí y forman parte de nuestra historia, no me
arrepiento. Lo mas imborrablemente positivo, al final de todo, pasando el
colador lo más importante que debe de quedar son las canciones y sobre todo
nuestra amistad y la sinceridad entre toda esa amalgama de personas que hemos
construido esas canciones. Hemos regalado a la gente los mejores años de
nuestra vida.
El futuro más
inmediato se materializará con nuevo disco previsto para entrar a grabar el
próximo otoño. ¿Qué podemos esperar de Celtas Cortos en este próximo
álbum?
G: Sí, al verdad es que como tú dices tenemos previsto grabar el próximo
disco en cuanto podamos. Acabaremos la gira en Octubre y esperamos estar en
Noviembre poder trabajando sobre el próximo disco. Tenemos mucho avanzado,
porque hay muchas canciones en el ordenador de la casa de cada uno, a falta solo
de pasar por todo el grupo, de ensayarlo y esas cosas. La idea es sacarlo a
primeros de año, esperemos que esté entonces en la calle. ¿Cómo va a ser?
Quizás estos cinco temas nuevos que están en este paquete aniversario pueden
ser un atisbo de lo que vamos a hacer, de cómo van a quedar los siguientes. A
lo mejor, seguramente, haya alguna sorpresa, porque nosotros luego siempre a la
hora de trabajar surgen ideas en el momento, y dentro del mundo de fusión en el
que nos movemos a la hora de elaborar los temas surgen pinceladas muy directas
que quizás ni nosotros sabemos como van a quedar, pero esos cinco temas si
pueden ser una pequeña demostración de cómo va a ser nuestro próximo disco.
El rock, sobre todo será muy rockero y guitarrero, el rock celta con esas
melodías irlandesas que siempre nos han caracterizado, por ahí van a ir los
tiros.
¿De cara a la
primavera del 2007 su edición?
G: Sí, en principio cuanto antes. Nosotros no queremos dormirnos en los
laureles, prepararlo, ensayarlo, grabarlo, yo creo que sí, que para primavera
del 2007 habrá un disco nuevo entero en estudio de Celtas Cortos.
Las nuevas
composiciones de este disco o las actuaciones en Extremúsika y Viña Rock con
Jesús colgado a la guitarra, ¿sugieren tal vez una vuelta al espíritu más
rockero de Celtas Cortos como aventurabais?
J: En eso confío. Para mi como he estado de vacaciones un tiempo, pero
nunca he concebido Celtas Cortos sin un espíritu rockero. En ese sentido lo
único que te puedo decir es que el ejercicio que estamos haciendo ahora con
esta revuelta es si cabe afilar un poco más. Nunca dejaremos inevitablemente de
ser unos gamberros, pero el paso del tiempo nos hace madurar, pero madurar no
para dormirnos la siesta, sino para afilar más los cuchillos de nuestras
distorsiones y ser más precisos a la hora de saber dónde apuntar y donde
clavar, y de qué manera sacar sangre.
G: ¡Que gore! (risas).
¿El
carácter comprometido en los textos y en cierto modo reivindicativo de Celtas
Cortos, cobrará especial sentido a partir de ahora?
G: Yo creo que es algo que nunca ha faltado en realidad. La temática
social, comprometida, incitando a cierta solidaridad o a cierta reflexión es
algo que nos ha acompañado en todos los discos. En estos cinco temas también
existe, en tres de ellos, y es una manera de expresar lo que sentimos a través
de las canciones, de las cosas que nos preocupan y que consideramos que debemos
decir. Es algo que nos abandera y siempre va a estar presente en cuanto a los
textos y las canciones. Por supuesto también se hablan de otras muchas cosas,
de sentimientos más personales, de amores, de desamores, de soledad y esas
cosas, pero sin duda la temática social es algo que siempre nos acompañará
porque somos así.
¿Os ha costado
este hecho algún tipo de censura al partir de una ciudad, como decís en la
canción, como Valladolid que no tenga un espíritu demasiado tan luchador?
J: Nunca hemos tenido problemas a la hora de echar a volar, pero sí que
algún tropiezo en el camino nos hemos encontrado. Fíjate tú que ironía que
estamos en un momento en el que nos es muy difícil tocar en nuestra ciudad
gracias a que tenemos un alcalde con el que hemos tenido alguna que otra
diferencia, pero lo absurdo de todo esto es que el tío en su afán caudillista
sencillamente nos ha puesto en una lista negra que nos impide tocar, así de
claro. Eso nos ha pasado en otros cuantos ayuntamientos de ese partido tan
popular, que no dejan de ser tropiezos en nuestro vuelo, pero por suerte cuando
se vuela alto se ven las cosas desde cierta altura.
¿Cómo se gesta
este esperado por muchos regreso de Jesús Cifuentes, para el que no volviste
solo, junto a Celtas Cortos?
J: La gente lógicamente pregunta. Yo siempre digo que el germen de todo
esto ha venido un poco por la fecha o por la onomástica. De alguna manera el
cumplir veinte años este año ha sido lo que ha dado pie para intentar atar
ciertos cabos que nos han puesto a todos en un camino común. Ha habido ahí una
configuración, la fecha del aniversario nos ha hecho que se haya facilitado una
configuración astral que nos haya puesto a todos en el mismo sitio de decir,
retomamos esto, cojonudo. Lo que sí te puedo decir es que para nada ha sido
premeditado, ni buscado, ni nada. Ha sido espontáneo gracias a la fecha.
¿Celtas
Cortos no era lo mismo sin Cifu ni Jesús Cifuentes era lo mismo sin Celtas?
G: Obviamente no era lo mismo, no es lo mismo, era un poco diferente. En el
caso nuestro, en el caso de Celtas, a nivel musical hemos intentado mantener el
estilo, esa mezcla, esa fusión con nuestras melodías, pero quizás el 50% del
timbre del grupo, que es la voz, era diferente, y eso era notable, porque la voz
de Antuán era radicalmente diferente a la de Jesús, en ningún momento
buscamos a alguien que le imitara. Pero ha sido una experiencia para todos
bastante positiva, en nuestro caso hemos aprendido a currar más entre todos,
sobre todo a nivel de letras, para este trabajo hemos tenido que trabajar todos
más las letras, y han sido unos conciertos muy dinámicos, con mucha energía,
y obviamente no es lo mismo, pero hemos mantenido creo el tipo, tanto Antuán en
su difícil papel, como los demás manteniendo el nombre del grupo, que quizás
si no lo hubiésemos mantenido hubiera sido más difícil este reencuentro,
porque el propio nombre hubiera perdido algo de fuerza. Yo creo que en nuestro
caso hemos colaborado a mantener el nombre hasta el momento en el que nos
reunificáramos todos.
J: No era lo mismo, porque yo era otra persona pero en otro formato. Tampoco
pretendía hacer un Celtas Cortos paralelo. Me sumergí en otro proyecto,
llamado La Calaña, con el que construimos un disco que se tituló 'Horizonte',
que es una perla por descubrir para muchas personas, y de la que me siento
enormemente satisfecho como creador, pero por supuesto para nada es lo mismo
porque nunca se pretendió ser Celtas. Sencillamente son cosas distintas, el
mundo de la creatividad tiene muchas ramificaciones, y una misma persona tiene
muchas caras, eso es lo que yo prefiero.
¿Podrán las
diferentes inquietudes musicales que te llevasen en su momento a abandonar el
grupo para probar suerte con tu proyecto junto a La Calaña Sound seguir
ocupando tu tiempo a partir de ahora?
J: Eso es algo que todavía no está escrito. Yo creo que lo inmediato ahora
es acabar una gira que va a ser muy extensa, todavía nos quedan 80 conciertos
por delante hasta llegar a Octubre, momento en el cual retomemos los ensayos
para meternos a grabar la siguiente andanada de Celtas Cortos. A corto y medio
plazo me cuesta pensar en muchos más movimientos de ajedrez, porque lo que nos
queda por delante es un esfuerzo demasiado grande, muy satisfactorio y muy
pleno, pero que va a ocupar de momento todo el espectro y todo el puto tiempo
como para tener muchas más fuerzas para hacer otras cosas.
¿Qué
sensaciones habéis percibido al volver a compartir tablas y rememorar estos
veinte años de historia de la banda?
G: La verdad que el momento clave fue el primer día de ensayo, en el que te
juntas en el local con Jesús y con otros dos músicos que le acompañaban a
él, amigos de todos también conocidos, y pensamos en ver como iba a sonar todo
aquello. La sensación fue como que no había pasado el tiempo, que era todo muy
fluido. Sin duda se te vienen a la cabeza muchos recuerdos, muchos momentos,
pero la verdad es que a partir de esos dos o tres primeros ensayos la cosa
cobró esa naturalidad mágica y encontramos en el grupo el buen rollo que
necesitamos para trabajar y sobre todo para tocar en directo, ahora lo tenemos y
no hace falta nada más que vernos en cualquier concierto de estos ochenta que
vamos a tener para descubrir como la energía, la amistad y el buen rollo forma
parte del grupo, lo cual es fundamental para seguir adelante ahora y siempre en
este grupo.
Este fin de
semana debíais haber tomado parte en el festival Vive Latino celebrado en
México, si bien problemas de transporte os impidieron acudir al evento. ¿Hay
previsión posterior de saltar el charco para actuar ante el público mexicano o
latinoamericano en general?
J: Ojalá que así fuera, pero hasta que no grabemos el siguiente disco, y
con él en la mano y la ayuda de la compañía y un buen plan de desarrollo del
disco, de marketing y etc, nos replanteemos trabajar por allá, de momento no
puedo adelantar nada, porque ahora mismo lo que sí que hay es la gira
interminable que tenemos en el territorio patrio, que a ver como la superamos.
¿Cuáles son
vuestros planteamientos como grupo a partir de ahora? ¿Cómo dibujáis el
futuro?
J: Yo creo que sobre todo la clave es, porque lo que nos queda por delante
es más de lo mismo, a lo que nos tenemos que enfrentar ahora básicamente es la
gira. La experiencia acumulada hasta ahora ha sido muy divertida, yo creo que
hay una configuración astral de personas y de músicos en la que se ha
configurado una energía tremendamente divertida, muy grande y muy positiva, y
el corto plazo es un toro de lidiar bastante importante. El disco siguiente no
sabría decir, las canciones las tenemos preparadas, pero hace falta que nos
metamos en el ensayo, y una vez que nos metamos a ensayar en el local a todo se
le puede dar dos vueltas de tuerca, así que no me atrevo a aventurar por donde
pueden seguir los tiros en el futuro, el futuro es incierto.
¿El carácter
celta luchador, se lleva implícito en las venas?
G: Sí, la verdad que sí, es algo contra lo que no podemos luchar, ni
queremos. Nacimos con el puño en alto, despotricando, y tanto en las letras
como en la música siempre ha habido mucho mensaje y mucha revolución. El
tiempo no nos va a cambiar afortunadamente, y desafortunadamente porque por
desgracia siguen habiendo muchas cosas por las que luchar que no cambian, así
que seguiremos dando guerra desde nuestra pequeña parcela de poder, que son los
escenarios, y a través de nuestras canciones.
por j-kaos
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