|
ENTREVISTA
A BARRICADA - 26/06/2006
'Latidos y
Mordiscos' o la capacidad de una banda tan imprescindible en nuestro rock como
Barricada de dar una vuelta de tuerca sobre sus composiciones para llevarlas
hacia terrenos completamente inéditos en sus formas. Tras cinco lustros en los
escenarios, abordar de una forma especial tan amplio resumen de una trayectoria
sin comparación no deja de ser digno de admirar y elogiar. Por ello quisimos
entrevistarnos con Alfredo y Boni, guitarras y voz, e Ibi, batería, para
conocer sus impresiones ante este nuevo proyecto, desentrañar el desarrollo del
mismo desde sus comienzos y conocer esas inquietudes actuales que les han
llevado a pervivir como una de las grandes leyendas de nuestro rock.
Después de 25
años en la brecha, ¿sentíais esa necesidad de reinventaros que os desmarcase
de tópicos y costumbres?
Ibi: La verdad es que sí, siempre hay cosillas, 25 años de carretera dan
para mucho y al final se te rondan por la cabeza tantas historias que salen
tópicos y de todo. Estábamos por la labor del acústico, rondaba desde hace
mucho tiempo por la cabeza y al final nos hemos liado la manta en la cabeza, si
tenemos oportunidad de grabar un disco en directo porque no hacemos doblete. Nos
hemos centrado en eso, en hacer un acústico y un eléctrico.
'Latidos y
Mordiscos', dos miradas diferentes para esquivar esa realidad establecida.
¿Cómo brotaron esos latidos y como incidieron esos mordiscos?
I: De cine, la verdad es que muy bien. Los latidos en el Pabellón
Anaitasuna fueron muy acelerados, fue un concierto eléctrico muy intenso, de
dos horas y media, tres casi, latidos muy intensos. Cuando hicimos luego en el
Teatro Gayarre el acústico fueron unos mordiscos muy cariñosos, fue algo muy
familiar, estuvo muy caliente el tema. Nos sentimos muy a gusto con la gente, no
sabíamos como iban a reaccionar, ni siquiera nosotros mismos estando sobre el
escenario de un teatro. Los mordiscos para repetirlos.
El escenario,
aunque diferenciado entre sí, constituye el nexo de partida de las dos
grabaciones que presentáis. ¿Os consideráis animales de directo?
I: sí, por supuesto que sí, somos una banda de directo y dónde más a
gusto nos encontramos es encima de un escenario con las guitarras colgadas, la
batera, el bajo, saltando, botando, cabeceando y todo el copón. Donde más a
gusto nos encontramos es encima del escenario dando caña.
¿Cómo
vivisteis el momento?
I: Ha sido mucho currelo, un curro de la ostia desde que decidimos grabar el
dvd, desde la elección de los temas hasta el día de la grabación. Han sido
muchos días de ensayos, de como hacer las cosas, como cuidar que temas elegir
para grabarlos, y con el acústico lo mismo. Imagínate con tantos temas en el
repertorio de Barricada, son muchos y para elegirlos ya ha sido un calvario del
copón. Ha sido mucho curro de bajera, de pensar mucho y de procurar sobre todo
hacer las cosas bien. Eso se refleja en el trabajo.
¿Cómo has
sentido tú, Ibi, todos estos años en Barricada?
I: Yo soy el único de la banda que ha vivido Barricada desde fuera y desde
dentro, como fan y como ejecutor. He vivido con una intensidad y con alegría,
desde el primer momento que formé parte de Barricada me hicieron sentir como
uno más, ha sido un curro terrible pero ha merecido la pena todo mucho, porque
yo ahora me siento integrado en la banda como uno más, y en lugar de cuatro
años parece que llevo veinte. Es una pasada, la verdad es que en ese aspecto
muy bien, muy contento y muy integrado en la banda.
La influencia de
la música negra, con fuerte presencia a través de las voces gracias a la
presencia de las Zíngaras, además de la original forma de desvestir algunos de
vuestros temas marcan parte del singular cobijo que da rienda suelta a la
imaginación en este álbum. ¿Cómo surge toda esta idea y cómo se desarrolla
la misma?
Boni: Una vez que te enfrascas en la idea de querer hacer un acústico, las
guitarras, el bajo y la batería no eran suficientes. Quisimos redondear el
trabajo y fue una buena idea incluir a las tres chicas, Arantza, Yoli y Marisol.
Sabíamos que podían dar un buen color, conocíamos de sus andanzas y sabíamos
que lo hacían muy bien, por lo que podía encajar perfectamente en nuestro
trabajo. Tal vez sus voces, el registro que tienen entre las tres, hacen
recordar un poco a sonidos gospel como dices, también han aportado ideas, han
hecho sus arreglos, por lo que ha sido una muy buena elección. En 24 años da
para mucho, hemos trabajado mucho el asunto de los decibelios, que siempre ha
sido lo nuestro, pero hace doce años se nos ocurrió lanzarnos a hacer una
historia acústica. De hecho la llegamos a grabar, hicimos nueve canciones
acústicas que se quedaron en estudio porque la compañía no mostró mucho
interés, y no nos apetecía meternos en una aventura así sin más. Lo dejamos
apartado con bastante pena, porque la idea era bastante buena, pero fuimos
conscientes de que si se hacía eso había que hacerlo en condiciones. Ahora ha
resurgido la idea, y la hemos retomado de tal manera que no podía quedar
simplemente con dos acústicas, necesitábamos adornar de alguna manera aquello.
Se nos vino a la cabeza que el saxo podía encajar bastante bien, en el rocanrol
el saxo es un instrumento que encaja bastante bien, teclas, meter un colchón,
cada vez iba creciendo la historia y cogiendo un color, por lo que en el momento
que metimos las voces de las chicas fue increíble, por lo que decidimos que
había que grabarlo en condiciones. Pensando, pensando, nada mejor que un teatro
en Pamplona llamado Gayarre bastante mítico en la ciudad, no precisamente por
hacer conciertos de rock, pero por donde han pasado obras de teatro y músicas
que se pueden permitir allí. Es un sitio muy bonito, propusimos el hacerlo y al
final nos dieron la respuesta de que sí se podía hacer, por lo que dimos un
bote tremendo por toda la ilusión de poder grabarlo allí y dejarlo plasmado.
Así surgió lo del acústico, pero luego se incluyó lo del Anaitasuna porque
teníamos ganas de tener imágenes de un directo, porque lo que es el audio lo
tienes ya, hemos tenido otros dos directos, pero aquí queríamos hacerlo un
poco a lo grande, que la salida del disco tuviera producto que ofrecer, que el
pack que presentamos entero con el concierto de Gayarre en dvd y con su música,
y respectivamente Anaitasuna con su audio y sus imágenes, todo ello vale unos
35 euros, pero el forofo de Barricada no va a escatimar en gastos y le va a
encantar ese pack de recuerdo que hemos hecho con todo el cariño y la elegancia
del mundo para que la gente pueda disfrutar con este proyecto.
¿Es este el
proyecto más ambicioso de Barricada en toda su carrera?
B: Puede ser, por todo el trabajo que ha tenido, tanto anterior, como en el
asunto, como posterior, ha sido laborioso. Lo que pasa es que estamos en un
mundillo en el que nosotros nadamos con facilidad y disfrutamos. Nos metimos al
estudio un mes, y claro, no te metes con 12 canciones sino con 48, una detrás
de otra, parecía demasiado, pero una vez que íbamos acabando pensábamos que
había merecido la pena el esfuerzo.
Se desentierra
con este álbum algún viejo tema para abarcar una selección que por amplitud
no deja en sí de ser incluso atípica. ¿Qué criterios seguisteis a la hora de
elegir los cortes que incluiríais en uno y otro formato?
B: En un principio, empezando por el acústico, teníamos temas ya grabados
de aquella ocasión anterior que recuperamos porque pensamos que funcionaba muy
bien, nos vino muy bien al fin y al cabo ese trabajo, lo teníamos de referencia
y echamos mano de él para poder ver que temas a bote pronto podrían funcionar.
Alguno hemos recuperado de estos que te viene Alfredo con la guitarra y te dice
mira, por ejemplo "Juegos Ocultos", puede ir por aquí, la empiezas a
tocar y te planteas sacarle punta a la historia, adaptarla al acústico, y así
cada canción, con su pequeña historia, cuando la vas tocando en el local de
ensayo y la vas viendo te das cuenta de que puede encajar perfectamente. En el
acústico no ha faltado ninguna canción, incluso ha podido llegar a faltar. Lo
completamos con un set eléctrico dentro de lo que es el acústico, pero
entendamos un set eléctrico como algo más suave de lo que Barricada viene
haciendo hasta ahora en los directos potentes, suavizando un poco, dándole un
aire más rocanrolero para completar y que no quedara corto el asunto. Para
Anaitasuna se rescataron temas viejos como "Pon Esa Música de Nuevo"
o "Esta es una Noche de Rocanrol", que sí que ya últimamente la
veníamos tocando, pero así unos cuantos temas que se recuperaron con el gusto
de saber que son temas que la gente te los estaba reclamando, los tienes en
cuenta, le echas un vistazo y decides que sí, que se puede poner el broche con
estas canciones y conseguir un buen resultado. Las demás son las que traíamos
en la gira, las que vemos que funcionan y que nos van bien en los directos.
Una
vez con el disco en la mano, ¿cómo valoras la experiencia?
B: Buena, enriquecedora, porque ya nos preguntaban en esta promoción si nos
va a poder aportar algo de cara a futuros trabajos. Esto sirve porque el hecho
de hacer canciones e incluir otros instrumentos, no te puedo asegurar nada, pero
igual sí te atreves a meter otra vez voces femeninas, u otro instrumento,
aunque tenemos la intención de relajarnos un poco más, tomarnos las cosas con
un poco más de tranquilidad, y el trabajo que vayamos a hacer ir a lo de que
verdad nos interesa, cueste lo que nos cueste, el tiempo que nos cueste.
Una vez que
tenéis este disco, con esos 48 temas que repasan los 25 años de existencia de
Barricada, echando una mirada atrás, ¿qué ves y con qué te quedarías de
todo este tiempo?
B: Cada época ha tenido su momento y sus canciones, por lo que la mirada
atrás es simplemente para ver el montón de cosas que hemos hecho. Pero lo
mejor es mirar hacia delante. Lo único de que te das cuenta es que has
conseguido tu sueño, que has llegado aquí, y no se puede quedar en un simple
sueño y hay que seguir currando, pero solamente por todas esas cosas que has
vivido merece la pena seguir currando.
En el pasado
Viña Rock ya pudimos observar una presentación en directo diferente a la
habitual con la presencia de las coristas incluida. ¿El acústico y la
reinterpretación de vuestros temas formará parte importante en el desarrollo
de esta próxima gira en la que os embarcáis ahora?
Alfredo: No, exactamente no. De momento vamos a hacer los dos acústicos, el
de mañana en Donosti y el del día 12 en el Lope de Vega en Madrid, pero luego
ya nos metemos de lleno en lo que es la gira de verano normal, en eléctrico.
Luego lo que sí queremos intentar es hacer la gira de invierno por teatros. Es
difícil, porque son locales que tienen muy poco aforo y son muy caros de
alquilar, entonces hay que hacer números con todo eso y verlo.
La gira en
eléctrico, ¿se basará en los latidos, llevará elementos como los coros,
rescatará temas antiguos?
A: Lo de los coros de Viña Rock fue una cosa que se nos ocurrió por dar un
toque especial en un festival en el que ya hemos estado unas cuantas veces
haciendo prácticamente el mismo repertorio, al menos el mismo tipo de canciones
poco arriesgadas por decirlo así, porque vas, sabes que tienes a la gente
ganada y haces los temas más clásicos. Esta vez nos apetecía arriesgar un
poquillo más, y hubo todo tipo de comentarios, desde buenos hasta malos. Ahora
mismo estamos en la historia de no repetir conciertos, si de repente un día nos
da el punto llevamos este sábado a las chicas, pero no lo tenemos como algo
fijo, algo que se vaya a hacer seguro. Lo que han sido los tres últimos años
de conciertos han sido una mezcla de los clásicos de siempre y temas de los
últimos discos, e ir retomando temas antiguos que hacíamos muchos años que no
tocábamos, por ejemplo "Todos Mirando", "Tiempos que Arden"
o "Pon esa Música de Nuevo", porque tenemos la suerte de tener un
repertorio muy amplio por lo que podemos coger y quitar nos y poner otros.
¿Qué pulso
tomasteis de vuestra actuación en Villarrobledo?
A: Nosotros muy bien, salimos encantados y vimos que la gente reaccionaba
muy bien, aunque luego hemos leído en algunos foros de internet algunas
críticas, pero nosotros allí mismo, tocando delante de tropecientas mil
personas que había veíamos botar desde la primera a la última fila. Quizás
fue un concierto con menos velocidad de lo que viene siendo habitual en
nosotros, un poco más contenido, pero era lo que buscábamos.
¿Qué opináis
de lo que ocurrió en ese mismo escenario con Ramoncín?
A: A mi no me parece bien ir a tirarle piedras a nadie, y menos a alguien
que está ahí arriba en un escenario. Pienso que si no te gusta o tienes algo
que decir contra él eres libre de decirlo, pero para mi lo que más duele suele
ser la indiferencia, si no te gusta no vas a verlo, y si él sale y se da cuenta
de que no hay nadie viéndolo, supongo que eso duele más que dos o tres
pedradas. También fastidia un poco que en ese concierto hubo grandes
actuaciones, y parece que al final el Viña Rock de este año se reduce
únicamente a eso, se lleva la polémica a eso, a la contestación de Sabina y a
que salga en el Tomate. Es una lástima porque fue un concierto que estuvo muy
bien organizado, había ochenta mil personas ahí y montones de grupos dándolo
todo para que al final pase desapercibido todo eso y se quede reducido a la
historia de Ramoncín.
De cara al
futuro, ¿supondrá este álbum un simple impás en vuestro estilo o marcará un
giro en la búsqueda de nuevas perspectivas musicales?
A: No, nunca se sabe con nosotros. Empezaremos a hacer temas después del
verano. Ahora lo que queremos es saborear este trabajo bien, disfrutar
tocándolo, presentando el Latidos y si sale alguna fecha más del Mordiscos
también. Pero será después del verano cuando nos planteemos ya empezar a
ensayar, nuestra rutina diaria de ir a las diez de la mañana al local de ensayo
y empezar a tocar, a improvisar, a hablar y a planear como va a ser lo próximo
que vamos a hacer. Eso lo tenemos claro que lo vamos a hacer, lo que también
tenemos claro es que no vamos a tener ninguna prisa, nos da igual que el disco
esté terminado de aquí a un año, de aquí a dos o de aquí a tres. Estamos en
un punto en el que no necesitamos, como sucedía antiguamente, el tener un disco
nuevo en la calle para tener actuaciones. Afortunadamente tenemos actuaciones
con disco y sin disco, y ya que nos hemos quitado toda esa presión externa,
queremos relajarnos nosotros mismos y hacer algo con lo que estemos totalmente
conformes.
¿Cuáles
son vuestros proyectos más inmediatos?
A: Disfrutar este verano, saborear este doblete, tanto en eléctrico como en
acústico. Intentar alargarlo hasta el invierno, intentar hacer algunas fechas
en teatros. Esos son nuestros primeros planes, y después ponernos a componer
temas nuevos, lo que siempre hacemos, pero sin prisas.
¿Cómo es el
día a día en una banda como Barricada?
A: Somos gente muy normal, hacemos lo que hace todo el mundo. Nos gusta
ensayar por las mañanas y temprano. Solemos quedar alas diez y hasta la una o
una y pico solemos estar ensayando, hablando o haciendo lo que sea. Sobre todo
la historia, más que tocar las canciones que ya nos las sabemos, es no perder
el contacto, planear cosas para el futuro, hablar cosas de las que hemos hecho,
eso viene a ser. Luego algunos tienen niños pequeños, también se encargan de
ellos, hay que llevarlos al colegio, hay que estar muy encima, es lo normal que
puede hacer cualquier persona, echarte una buena siesta, vaguear, leer un libro,
oír música, ponerte a tocar un rato la guitarra en casa, este tipo de cosas.
No es como mucha gente se piensa, que estamos todo el día por hay, nos
acostamos tarde con lo cual al día siguiente te levantas más tarde y todo eso,
no estamos metidos en ese tipo de rutina.
Vivisteis años
de gloria, también épocas más oscuras, pero parecéis haberos sumergido en
una segunda juventud. ¿Cómo sobrevivir al rocanrol después de 5 lustros?
A: Confiando mucho en nosotros mismos y creyéndonos la historia, y sobre
todo sabiendo que cuando elegimos el camino del rocanrol sabíamos que no era un
camino fácil, que era un camino lleno de altibajos. Hay que estar a las duras y
a las maduras, los grupos que solo quieren estar a las maduras normalmente duran
poco, y nosotros estábamos concienciados de que no siempre puedes estar arriba,
ni siempre vas a estar abajo. Al final tienes que hacer una media de todos los
años, y nosotros si hacemos esa media el resultado ha sido más que positivo.
¿Ha sido en
ocasiones un camino de piedras como decía el álbum?
A: Sí, puede ser. Hay veces que ha sido un camino de piedras, y de paredes
incluso, de llegar y chocarte contra una pared, pero es la única manera. Aquí
no hay ninguna academia donde se de una lección de rocanrol, aquí lo único
que hay es el día a día y el trabajo continuo, por lo que a base de errores,
de piedras y de tropezones aprendes para otra vez.
¿Quedan aún
muchos latidos de Barricada con los que morder cada noche sobre un escenario?
A: Yo creo que sí, porque estamos en un momento en el que disfrutamos
mucho. Hay veces en las que parece exagerado decir que salimos al escenario como
cuando empezamos con el grupo, o mejor, pero no es exagerado, realmente es así,
por ello yo creo que últimamente viene tanta gente a vernos a los conciertos,
porque esa sensación se transmite del escenario al público, y el boca a boca
funciona rápidamente, tanto como si lo haces bien como si lo haces mal, y en
nuestro caso es para bien.
¿Es esa la
clave de Barricada en estos momentos?
A: Yo creo que sí, junto al contacto con nuestro público. Somos gente
cercana a nuestro público, pero no nosotros en el escenario y ellos abajo,
bajamos del escenario y seguimos siendo gente normal. Tenemos contacto con la
gente de nuestro foro, de nuestra página web, gente muy fiel a nosotros y que
se hacen verdaderas panzadas de kilómetros por poder estar cono nosotros. Para
nosotros no son un nombre simplemente, tienen una cara y los conocemos
personalmente, es un orgullo tener ese tipo de seguidores.
por j-kaos
|