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La Teoría del Caos de los jienenses XkrudE tiene más historia de la que aparenta. Grabado en el 2003 en los Bombtrack Records Studios (Úbeda), no ha sido hasta el 2004 cuando se editó con libreto con el fin de presentarlo en la gira chilena que tenían prevista hacer durante esas fechas. No obstante, en nuestro país ha visto la luz recientemente: el 2005 se presentaba como un año favorable para la banda y así ha sido. Con este EP más las multitud de descargas on-line de su disco Sangre, se han dado a conocer tanto en Chile (donde cuentan con miles de seguidores) como en España, que poco a poco se va rindiendo al metal extremo de estos cuatro músicos sureños. El corta duración arranca con el single y tema bandera por excelencia de la banda. La ley se podría considerar como toda una declaración de principios, o mejor dicho, anti-principios; todos los que nos imponen día tras día la frágil maquinaria legal del estado. La corrupción, antilegalización y total falta de valores básicos en esta sociedad son el punto de mira en las líricas de este tema, que se condensan con unas bases sólidas y una guitarra a manos de Sebax bastante tralleras. Mentiras sigue en la misma línea en cuanto a críticas sociales. Sin embargo, la música es bastante más oscura y profunda. Unos cortes de ritmos muy conseguidos envuelven en una atmósfera pesimista y decadente a todo el que se expone a los decibelios de este tema, la mejor garantía de que este EP no tiene nada que envidiar a cualquier disco de estudio en cuanto a calidad se refiere. XK, siglas de la banda, es el tercer corte. La declinación por los ambientes sombríos se hace manifiesto una vez más en el conjunto armónico del tema, destacando aquí el juego de vaivenes de guitarra y batería, en un mano a mano por distorsionar las bases musicales del mismo. Los coros de ultratumba que hace Vicente en el tema junto a la desgarrada voz de Litox lo hace una vez más, sobrio y logrado. Fatalismo, tema que cierra el trabajo, nos habla de esta doctrina como el opio necesario para afrontar la vida, una lección de conformismo personal bajo una visión pesimista de las cosas, el aliciente idóneo para seguir viviendo ante las circunstancias más problemáticas. En este corte destaca la excelente línea de bajo de Vicente, principalmente en el final del tema, mientras Litox recita en tono sobrecogedor las máximas que dan lugar al significado del fatalismo más crudo. En general podríamos decir que es un trabajo bien mascado y hecho a conciencia para seducir a los amantes del buen metal extremo, massive metal multiterrorista que lo llaman ellos. Sea como fuere, la gran calidad del mismo se podría resumir en estos cuatro cortes, explícitos y contundentes. por LOCA |