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Que un grupo tan reconocido y destacado como es
Avalanch sufra la marcha de dos de sus más significativos componentes, como fue
la de su batería, Alberto Ardines, y su cantante, Víctor García, suele ser
algo negativo. Pero cuando esta escisión supone que aparezca un nuevo grupo de
heavy metal en el panorama musical de nuestro país y además, de la calidad de
Warcry, se puede pensar que “no hay mal que por bien no venga”. Nos
encontramos, así, con que Warcry publica su segundo disco en diciembre del año
pasado; un trabajo muy esperado por la buena acogida que tuvo su anterior
trabajo, y la verdad es que no defraudan en absoluto. En la primera parte del
disco, hasta “Un mar de estrellas”, el grupo hace de cada canción una obra
de arte de estilos muy dispares. En “Alejandro” nos encontramos una canción
potente, en la que el batería Alberto está pletórico, marcando a la perfección
los rápidos ritmos que guitarras, bajo y teclados acompañan con la voz de Víctor,
que muestra aquí todo su esplendor, en un tema que recuerda en cierta medida a
“Luz del Norte”. En “Hijo de la ira” podemos oír un alegato oscuro
musicalmente hablando, quizá el tema lo requiere, en contra de aquellos que se
creen con el poder de la razón absoluta con un estribillo y final de canción
demoledores. Con “Capitán Lawrence –digno de elogio el argumento…-,
Warcry nos demuestra todo de lo que es capaz: una melodía muy lograda y la unión
perfecta de cada uno de los sonidos que conforman la canción. Una de las
mejores. “Tú mismo” es el corte más desenfadado de “El sello de los
tiempos”; un pelotazo de optimismo, vitalidad y fuerza que otorga la voz al
sonido acompasado de la batería en el estribillo y a la armonía de las
guitarras en el resto de la canción. Hasta que por fin llegamos a “Un mar de
estrellas”, preciosa balada –de tema similar a “Xana” de Avalanch- en la
que el grupo demuestra que este tipo de canciones no tienen porqué estar
exentos de fuerza y potencia. De nuevo podemos disfrutar aquí, de una de las
mejores voces del heavy nacional. Mención especial también a los teclados de
Manuel Ramil. “Un lugar” es una muy buena canción. Muy rápida y rítmica,
pero en la que quizá el estribillo no esté a la altura del resto, musicalmente
hablando. Pero el siguiente corte consigue hacer crecer la leyenda de Warcry a
altas cotas. Un tema redondo, muy elaborado en texto y música. De temática épica
medieval que tan buen resultado le dio en el anterior disco con “Señor”,
“Dispuesto a combatir” es probablemente, la más completa y, en mi opinión,
la mejor canción del disco. Lo que hace que un tema como “Vampiro”, el
siguiente, parezca más flojo de lo que es, ya que se podía haber esperado más
acerca de un tema tan legendario como el vampirismo. “Hacia delante” es una
canción, musicalmente original, que vuelve a dar un toque de optimismo al
oyente, para llegar a “Renacer”, canción en la que, a solas con el piano, Víctor
pone el colofón aun disco que, aunque ligeramente descompensado en el orden de
las canciones, puede calificarse de sobresaliente. por elchayi |