|
Con motivo de la celebración de su quinto aniversario, la combativa discográfica madrileña Desobediencia Records lanza un nuevo recopilatorio en el que una vez más se refleja perfectamente la apuesta por la pluralidad y la variedad musical que desde un principio mantiene. Rock, hardcore, metal, reggae, trip hop y mucho más se combinan en un volumen en el que llama la atención la inclusión casi íntegra de la banda sonora del cortometraje “Zero”. Dentro de ésta sobresalen especialmente el tema que le da título, un trallazo de metal industrial obra de Amimishock que nos recuerda a los mejores tiempos de Ktulu o Freak XXI, y el drum & bass hipnótico y perturbador de Emousy. Completan esta parte del CD el nu metal melódico de los madrileños Sou Edipo, el breve pero intenso trip hop de Dogdo y la caña de los murcianos Hoax, una banda con nombre de virus informático que mezcla de forma un tanto confusa las partes más metálicas con otras más melódicas. En el disco también están presentes algunos de los grupos más emblemáticos del sello, como Habeas Corpus o la J. Teixi Band. Los primeros aportan con su habitual toque hardcore un tema muy ácido y crítico contra el imperialismo yankee, mientras que Javier Teixidor y los suyos se descuelgan con un pegadizo y stoniano rock n’ roll. Otros veteranos presentes son los madrileños Yoghourt Daze, encargados de abrir el disco con la intensidad y ese toque a lo Jane’s Addiction que les caracteriza, y los míticos Trazan..., histórica banda de punk-hardcore que vuelve a grabar tras cinco años de inactividad discográfica. El toque más colorista lo ponen los pucelanos El Mondongo, un ecléctico proyecto que mezcla rock, percusiones y electrónica, y el desenfado de Paco en la Luna, un cantautor tarraconés residente en Madrid que, afortunadamente, se aleja del prototipo de plastautor tipo Ismael Serrano y le da bastante vidilla a sus urbanas y románticas composiciones. Lo más flojo del álbum viene de la mano de Salida Nula, un grupo en la onda de Ska-P o El Combo Linga que nos presenta un reggae tan vacilón como prescindible. Con todos estos ingredientes se conforma un recopilatorio que, al contrario de lo que suele suceder en muchas ocasiones, hace de su heterogeneidad su punto fuerte y consigue un resultado global más que aceptable. Feliz aniversario. por Raúl Ranz |