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Suele afirmarse que el
filo entre la genialidad y la locura es tan ínfimo que en ocasiones se traspasa
en una y otra dirección de forma constante e incluso imperceptible. Quizás
esta premisa pudiera aplicarse al protagonista en cuestión, si bien lo que es
cierto es que la leyenda de Mr. Ozzy Osbourne sigue tan viva y candente que
parezca no tener grado de limitación ni fecha de caducidad. Su influencia en la
historia de la música rock, primero enrolado dentro de los míticos Black
Sabbath, y posteriormente mediante su carrera en solitario, es cuanto menos
pasmosa. No obstante, no vamos a descubrir a este loco genial a estas alturas, a
punto de cumplirse los veinticinco años desde que se su primer álbum en
solitario, ‘The Blizzard of Ozz’, viese la luz. De merecido por tanto habría
de catalogarse este trabajado tributo que, impulsado por Jorge Escobedo, ha
conseguido reunir a un elenco de artistas primorosamente escogidos, con
representación tanto de la nueva y moderna hornada del metal como de sus
representantes más clásicos, amén de alguna sorpresa, para cimentar un
homenaje que a buen seguro nadie quiso perderse, y que de hecho verá
probablemente aparecer una segunda parte al mercado. Centrados en el contenido
del disco, junto a un elaborado DVD con opiniones de los artistas participantes
sobre la influencia del admirado Ozzy, complementado por imágenes del making
off de la grabación del mismo, el tributo destaca por el grado de fidelidad
mantenido a la hora de adaptar las versiones, manteniendo por norma general el
punto justo de respeto a la obra original matizado por las dosis propias de
personalidad de cada artista, sin llevar la misma a extremos como sucede en
otras ocasiones donde las originales son apenas imaginables en el más oscuro
rincón de la memoria. De esta forma, altamente elogiables se presentan las
camaleónicas aptitudes de O’Funkillo y Boikot para trasladar, en un plano
diferenciado de su realidad habitual, “Gets me Through” y “Crazy Train”
respectivamente. Pero es sin duda el cover que los vigueses Kannon hacen de
“Bark at the Moon” el que definitivamente se lleva el gato al agua dentro
del tributo, solvencia y contundencia entendida en su justa medida para brillar
con luz propia dentro del luminoso firmamento por el que se rodean. Dentro del
apartado más clásico del heavy metal, las interesantes aportaciones de Sherpa
con “Desire” y Lujuria a través de “Shot in the Dark” se ven
complementadas por el creciente empuje avalado por unos más que interesantes
Dark Moor y su “Mr Crowly” junto a un impresionante Silver Fist que con
“Killer of Giants” alcanza otro de los más destacados momentos del tributo.
Como representantes de las más salvajes tendencias, S.A. y Terroristars marcan
la distancia con sus aceleradas aproximaciones a “Over the Mountain” y “I
don’t Know”, en contraste con unos Sugarless ligeramente descafeinados en
“Fire in the Sky” junto a unos Sober que no cumplen expectativas en “No
More Tears”. Con los británicos Fony aportando la visión externa en una
solvente “Perry Mason”, la juventud de Misery y Turbolovers se atesora con
optimismo merced en el primer caso a una colorista adaptación de “So Tired”
y en el segundo a una agraciada aproximación a “Goodbye to Romance”. Como
broche de oro, la reunión de veintisiete músicos para hacer de “Mama I’m
Coming Home”, con videoclip incluido, el aclamado cierre de un disco tributo
ante todo dirigido de forma magistral por Jorge Escobedo e interpretado de forma
sobresaliente por las catorce formaciones participantes. Todo un ejemplo de
tributo. por j-kaos |