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Aunque parezca que fue
ayer cuando desde su Alcobendas natal sacudieran las bases del rocanrol del
estado con himnos como Nunca o La Mujer Española, lo cierto es que han pasado
seis largos años desde entonces en los cuales el cuarteto madrileño ha llegado
a firmar con éste ya su cuarto trabajo discográfico, curtidos en las
carreteras del rock urbano para profundizar en un estilo más underground y a la
vez más irónico en sus planteamientos actuales. En Busca de Otros Bichos Raros
es la nueva apuesta del cuarteto madrileño, de nuevo editado por Avispa y
grabado en los Estudios M-20, en el que se reafirman ajenos a las tendencias de
moda para firmar trece cortes afilados y rocanroleros, con dosis de crítica,
menos aparente, a las miserias de la sociedad y el mundo actual, perfiladas con
punzadas de humor ácido en ocasiones e impregnadas con cierta desilusión en
otras. Desde que abren el álbum con Mi Jaula quedan claras sus intenciones,
rock con olor a asfalto en cada uno de sus poros, voces rotas y desgarradas,
solventes riffs guitarreros y bases que alteran el tempo en cada tema, acompañados
de los correspondientes coros e invitados que comulgan en su totalidad con
Sublevados, como Alfonso (Desastre), metiendo voces en la recomendable Me
Agobio, o los propios Porretas, con sus inconfundibles coros en Educación. No
podría faltar una canción-himno como la luchadora Castilla, que junto a Soy Un
Sentimental marcan dos de los cortes más destacados de un trabajo que alterna
desde el rocanrol más fiel a la escuela de los veteranos Burning, presente en
la original Músico Loco, pasando por la velocidad de Hey Hermano o Fulano hasta
llegar a la acidez de El Hombre, el Perro y el Cerdo o Anarkino y la Lámpara,
sin olvidar su particular sentido del humor plasmado en forma de cantico
arabesco en Mohamed o de la visión de la noche en Rock n’ Pastis Baby con su
continuación en La Resaca. En definitiva, un trabajo que no defraudará a los
seguidores del rock estatal más urbanita e inconformista, marca de la casa. por j-kaos |