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Cuando algo es bueno se nota. Desde el diseño del disco hasta el último detalle de la producción, se huele. Y eso es lo que pasa con el primer larga duración de SextySexers en Gaztelupeko Hotsak. Tras la autoedición cuando los navarros aún se llamaban Ameba, éste "Iluntze Berri Baten Bila" es el primer paso en firme de una de las bandas con más futuro dentro de la escena nacional. Electric Child, Juzz Suicide, Loverman, Freezer y Mike Strangelove salen de Bera de Bidasoa y realmente tienen nombres tan normales como los pueden tener los vascos más raros. A pesar de esto y a juzgar por su sonido, cualquiera diría que han salido de Los Ángeles, de la famosa Ruta 66. De ahí precisamente su nombre, que sustituyó al desconcertante Ameba de los inicios. En 2005 se refundaron en SextySexers, y con ese nombre deberían pasar a la historia. Aunque de momento sólo sea a la de 2006. "Iluntze Berri Baten Bila" (En Busca de una Nueva Oscuridad) está hecho para ser consumido muy frío, de un trago y, sobretodo, para repetir. SextySexers hacen rock acafrénico: tan académico como esquizofrénico. Las cuerdas y la batería galopan cada una más egocéntrica que la anterior, pero concebido como un proyectil hecho de muchos proyectiles, el disco está hecho para machacar músculos. Un disco que suda y que hace sudar, ideal para tirar una botella de cerveza al escenario, partir una silla en la espalda del camionero de delante y largarte sin pagar. Once temas llenos de energía y temperamento rock que destilan, sobre todo, una potencia que está lejos de ser descontrolada. A pesar de la juventud de los cinco SextySexers, cada elemento de la banda se revela como una pequeña gran gota de Jack Daniels que llena una copa deliciosa. Con apenas cuarenta minutos de rock and roll en mayúsculas, los navarros dejan claro que, en este caso, la veteranía no es un grado. De la primera a la última canción, "Iluntze Berri Baten Bila" mantiene un asombroso nivel. De "Berriz galdetuko diat (Are you ready?)", tema que abre el disco bajando una cremallera, a "Hiltzen Naizenean" (ocho minutos de delirio rock), el disco ofrece muy buenos momentos. Especialmente afortunados resultan cortes como "Pneumatico usuaia", "Ipurdi bustiak", "Bera rock city" o "Larrupean pozoia". En fin, un disco que merece ocupar un lugar destacado en la estantería de cualquier amante del buen rock. por Jorge Salas |