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Ganadores de la edición
2003 del concurso Sons Rock Galiza, ‘Pasa a Paxina’ no es más que la
merecida recompensa con la que la formación compostelana debuta discográficamente
de la mano de Sons Galiza, vulgares carroñeros de la industria que durante un
largo año tuvieron en vilo la edición de este prometedor proyecto. Con el
disco por fin en la calle, y a pesar del nulo apoyo prestado por su compañía,
Rever se destaca como agradable sorpresa basando su propuesta en un rock de
tintes melódicos, acomodado en potentes guitarras que en ocasiones nos
trasladan al metal, y acompasado por cuidados detalles que en otras nos tamizan
de pop sus recursos. Con el gallego como viaducto de expresión, obligados por
los requerimientos del concurso del cual saldrían ganadores, ya que
habitualmente componen en castellano, este detalle no incide sino en aportar una
mayor frescura y personalidad a las composiciones, las cuales son fiel espíritu
de las montañas que pueden llegar a mover el trabajo y la creatividad, pues
apenas doce son los días que contemplan la grabación y mezcla de este
destacable trabajo. Doce asimismo son los cortes que componen este disco debut
del quinteto gallego, caracterizados por una profusa alternancia de ritmos y
tiempos entre temas e incluso entre partes de cada uno de los propios temas,
asentando su personalidad a través de la matizada voz de Angel Porto junto al
destacable trabajo aportado desde las guitarras, con un Carlos Arcay
sencillamente brillante, marcando impronta desde la inicial intro instrumental,
“Rever”, con un interesante juego de riffs para reseñar logradas melodías.
“Pasa a Paxina”, con sus atmósferas penetrantes y su gancho desde el primer
acorde sirve como buena muestra de la capacidad de la formación gallega, que
con “Saltarei”, con sus riffs imprevisibles y su melodía enraizada con
fuerza, adquieren los mejores pasajes del trabajo junto a la nostálgica
“So”, todo un ejercicio de sentimiento contrastado por la brusca descarga
sonora final. Junto a ellos, temas en una línea más oscura, “O Que Pediches
Onte”, con ciertas reminiscencias de Sober, para alternar medios tiempos,
“Corazon Colgado”, con incontenibles pasajes guitarreros, “Descendendo os
Infernos”, para aportar frescura, e incluso guitarras pesadas, “Dende a
Escuridade”, pero siempre con las seis cuerdad rebosando protagonismo, “A
Lua”. Con ramalazos de rock alternativo, “A Porta da Vanidade”, e
interesantes juegos de guitarras, “Asustado”, quizás en ocasiones abusan
demasiado bruscamente de los cambios, “O Circo dos Erros”, si bien el
resultado final del trabajo nos depara una formación con luz propia más que
suficiente para brillar si la necedad de la industria le permite abrirse paso en
este abrupto camino. por j-kaos |