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Llega a nuestras manos el segundo disco de Rain. Nuevo disco, una nueva formación, muy buenos músicos: "Pura Sangre" es el fruto de meses de trabajo por parte de la banda y al fin lo tenemos aquí. Rain es una experimentada banda de power metal que ya tuvo una buena acogida su primer álbum y con este "Pura Sangre" nos ofrecen más de este estilo, un estilo que recuerda a grandes bandas europeas como Helloween, Edguy, HammerFall, Stratovarius, etc. Y es aquí donde surgen dudas casi éticas: sabiendo que este estilo está más que trillado, que ya hay bandas que lo llevan haciendo desde hace más de quince años... ¿Porqué seguimos haciendo lo mismo disco tras disco? Rain es el claro ejemplo de banda con una técnica excelente y con una gran capacidad, pero he aquí la segunda cuestión: ¿Se debe anteponer la técnica a la originalidad? ¿La velocidad a la melodía? Que cada uno opine como quiera, pero para mí la respuesta es clara. Salvando estas cuestiones, éste es un muy buen disco, con una correcta producción y con un puñado de buenas canciones. La batería, gracias a Dios, no se limita al doble bombo a piñón fijo, haciendo ritmos interesantes, y el juego de guitarras es muy interesante. También es necesario destacar la labor de su teclista, ya que imprime a las canciones un salto de nivel enorme con los solos y arreglos orquestales. El tema que ellos presentan como principal es "Unidos por un solo fin", sin embargo, tienen varios cortes mucho mejores como "La reina del hielo", la segunda canción, que contiene uno de los mejores estribillos del álbum. Respecto a las letras, bueno, la verdad es que vuelven a caer en los estereotipos que rodean a este estilo hablando de la esclavitud, de la lucha contra lo superior... ¡Lo de la libertad lo repiten más que William Wallace! Pero, aún así, hay temas que realmente merecen la pena, tales como mi preferido "Gritos de Libertad", "En el ojo del huracán " o "Falsas Promesas". Después hay un par de temas como "Recordando el ayer", tipiquísima balada, o "Fiel Estrella", que a pesar de ser instrumentalmente interesantes, no terminan de convencer, al igual que el octavo corte: por si aún quedaba algún estereotipo en el que caer, hacen una "El último faraón", ambientada en Egipto. ¿Qué manía le ha entrado a todo el mundo últimamente con incluir en todo disco una canción que hable de los faraones y del desierto? Como bonus tracks, además de un vídeo de la grabación del disco, nos ofrecen la versión extendida de "Unidos por un solo fin" y "Palabra de Honor", tema este último que no entiendo por qué lo añaden como bonus track y no como un corte más del álbum, ya que es de lo mejorcito del disco. En fin, es una lástima que estos grandes músicos no se lancen a crear su propio estilo y no se atrevan a componer temas con una personalidad propia. Esperemos que se animen a probar ideas nuevas en un próximo disco. por Juan Fernández |