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El goteo de grupos que toman como pretexto la rumba y el flamenco continúa. Aunque unos más que otros, la mayoría están lejos de la virtuosidad de Pata Negra y la desmesurada creatividad de Kiko Veneno; sin embargo, hay sitio para todos. Con un público acostumbrado ya a un panorama en el que Ojos de Brujo y Los Delinqüentes abren caminos a golpe de talento y trabajo, parece el mejor momento para mezclar rock, rumba y flamenco con lírica saltarina. Y por ahí aparece Raíces y Puntas. Autoproducen su segundo disco desde que en 2003 Sharli García y compañía iniciaran su aventura. Ellos lo llaman flamencobilly y psicorumba. Por lo registrado en el cedé, no parece algo tan descabellado. Desde luego, se sitúan bastante a la izquierda del rock porque las guitarras que más suenan son las españolas. Flamenco, rumba y un poco de todo; jaleos, palmas, cajón, bandurrias y tres cubano en un revuelto que resulta gracioso por momentos. "Vivo" cuenta con cinco temas inéditos y tres de su primer trabajo homónimo. Del material nuevo, lo más destacable es la canción que tiene como protagonista principal a Bin Laden. En 'Osama blues', a golpe de banjo y harmónica, Sharli García se mete en la piel del líder saudí de Al-Qaeda y narra su particular 11-S. Lo mejor del disco. Dejando las cuestiones musicales de lado, es en esta faceta en la que mejor se desenvuelve Raíces y Puntas; ironía y humor, todo un montaje cómico al servicio de la parodia. El resto del disco: rumba y flamenco, y más rumba y más flamenco. Cierto aire a Ojos de Brujo destilan en 'Cuatro cosas', con los coros de Eli Sánchez a lo Canillas, en una de las canciones ya editadas. De las nuevas, a excepción del blues chiclanero, todas recorren la senda polvorienta de la rumba y el cante, sin que consigan situarse a la altura de la acertada parodia número cinco. Sin duda, donde Raíces y Puntas y Sharli García pueden marcar más diferencias. por Jorge Salas |