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El abandono de uno de sus
dos cantantes, Chato Chungo, no ha sido impedimento para que la banda sevillana
vuelva a la carga con este su cuarto trabajo, con su crudeza habitual y el peso
de la censura planeando sobre sus cabezas, viéndose obligados a retirar la
primera edición de este Cd por incluir el juego Matanza Cofrade. Apoyados por
la multinacional Dro, su estilo ha evolucionado para adaptar las bases a la
garganta de Vikingo M.D., convertido ya en cantante único, para sembrar un
metal-hardcore germinal, ralentizado en ritmos electrónicos y sampleados que
les imbuyen de pleno en el sonido industrial, marco tras el que se desarrollan
historias marginales, cual barrio conflictivo, donde las miserias de la clase
humana, las drogas y su distribución, o la supervivencia en complicadas
condiciones forman parte de un entorno tan difícil como real. La sorprendente y
acertada versión del emblemático Mother, de Danzig, es una de sus apuestas más
destacadas, un tema mucho más lento de lo habitual para hacer de Madre una
firme convicción de la capacidad de evolución de la formación andaluza. Junto
a ella se encuadra a gran nivel El Atraco, un tema mucho más representativo del
sonido Narco, con guitarras densas que se apoyan en potentes bases, para rodear
de efectos industriales un corte cuya letra se refleja fielmente en una especie
de corto de tres minutos que compone el videoclip incluido en el álbum. Otro
Altercado recupera de nuevo una original concepción, mucho más ralentizada en
sus tiempos, que de nuevo desemboca en otro narrativo pasaje de la dureza de los
barrios que componen el ambiente de Narco, ambiente siempre presente en temas
como Si 2 Eran 2, Somos el Grito o Seco en un Saco, tres ejemplos más de la línea
que este Registro de Penados y Rebeldes transmite con contundencia y sin
contemplaciones. por j-kaos |