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Es a principios de 1999
cuando Meinhoff deciden empezar a componer la banda sonora de lo que sucedía a
su alrededor y el resultado no podía ser de otra manera sino duro, como ellos
mismos señalan. En "Sacudiendo el corazón", su debut discográfico,
no encontramos nada que no hayamos escuchado ya, letras duras, ritmos
contundentes, violencia sonora y voz desgarrada que machaconea nuestros oídos
o, como señala el título del álbum, el corazón. Algo así encontramos en los
tres primeros cortes del disco; "Esperando el sol", "Sacudiendo
el corazón" y "Sangre de mi sangre"; rimas muy aceptables,
frases que acaban con elevación de la voz en grito, medios tiempos pesados y
contundentes pero dotados con el suficiente control para que tanta potencia no
moleste. Tres canciones que acaban siendo muy adictivas. Con "Samba (el
sueño del chicano)" y "Forja tragedia" encontramos un progresivo
aumento de la violencia sonora acentuado con coros más agresivos. Precisamente
el quinto corte posee uno de los mejores estribillos del disco. La sexta
canción "Bajo el agua" es el tema más largo del album, casi seis
minutos, y baja un peldaño la intensidad sonora cosa que se agradece con ritmos
más lentos y conceptuales. "La distancia" es otro medio tiempo
contundente, musicalmente muy bueno acompañado de una buena letra,
convirtiéndola en una de las mejores canciones del disco. "CCPCUS" es
un buen tema pero en el que quizá el estribillo no engrane perfectamente con el
resto de la composición. "Acompañado" y "Cátaro" son dos
canciones cortas que se conviertes en balas sonoras de consumo rápido, bastante
más aceleradas que el resto de canciones, guitarras y baterías rugen en todo
su esplendor para cerrar el album con "Prisión", más de lo mismo.
"Sacudiendo el corazón" es por tanto contundencia sonora, sin más
artificios que guitarra, batería y bajo. Tras unas dos primeras escuchas un
tanto difíciles, el disco acaba gustando. Ya esperamos la próxima entrega. por elchayi |