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ARTISTA: MALFUKTION
ALBUM: SENTIDOS
AÑO: 2005
COMPAÑIA: NOSFERATU RECORDS
WEB OFICIAL:

http://www.malfuktion.com

WEB COMPAÑIA:

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1. Nuevo despertar
2. Nacido para perder
3. La habitación
4. Vida rota
5. Sin destino
6. El último viaje
7. ¿Quién jugó con quien?
8. Sentidos
9. Amnesia
10. Encerrado

        Tras 8 años de formación y 5 desde su primera grabación oficial (EP que llevaba el nombre de la banda por título), han sido muchas las demos y demás grabaciones de corta duración las que han ido curtiendo el talento de estos alicantinos. Todos estos esfuerzos y años de dedicación se han visto correspondidos en este su primer disco, que ya está en la calle, bajo el nombre de Sentidos. Producido por la misma banda y grabado en los estudios Sonidos y “ la Capellanía ” (Alicante), ha contado con la labor de Pablo Iglesias en la mezcla y masterización del mismo. El disco comienza con diversos arreglos electrónicos de mano de Cantero, que se funden con un contundente sonido de guitarras. El tema despierta el nuevo disco de buenas maneras, preludio de lo que deparará el resto. Tema-socorro en el que la lírica se confiesa intimista, como viene siendo habitual en toda la discografía de la banda. La caña se hace patente poco a poco, las dosis justas en su justa medida. Y es que, a juzgar por los graves registros vocales de Merino en este corte, resulta irreverente decir que hay miedo a perder cuando es indudable lo mucho que ha ganado la banda con temas como este en su setlist. En la habitación, volvemos al ambiente místico tan especial del grupo alicantino. Oscuro y sobrio, donde vuelven a cobrar importancia las guitarras a largos tiempos, con sitio para ritmos más pesados y arreglos de piano evocadores del alma más obsoleta. Vida rota cabría citarlo como la baladita del disco. Palabras sobre una vida rota, una muerte agria y todos los sentimientos que aflora tanta escena dantesca en medio de la soledad, que grita en primera persona. Unas confusas guitarras a mano de Bernabé y Azorín confluyen con una batería más que destacable en el quinto corte del disco. Nos encontramos en el ecuador ya, y gustosa puedo decir que me está sorprendiendo más de lo que esperaba. En la última parte del tema se hace de notar el bajo, que en falta se echa en gran parte del gran parte del disco. Aunque suene contradictorio acabar de escuchar Sin destino, la realidad es que este Último viaje sigue, sin duda, la tónica general de todo el disco. Sin dejar de destacar la voz, que, como el buen vino, va ganando con el tiempo, ya que podemos decir de esta banda que es bastante veterana dentro del panorama, y aunque este sea su primer larga duración, ya tienen mucho camino andado. ¿Quién jugó con quien? Es un tema que me ha enamorado, lo reconozco. Por primera vez algo desentona de buena manera. Más rapeado en las estrofas que de costumbre, este canto al desamor aporta el toque diferencial que a estas alturas necesitaba el álbum, como una bocanada de aire fresco. No en vano, el título que da nombre al disco, comenzando con esas notas de piano que lo acompañan durante todo el tema, cabría distinguirlo de entre el resto de cortes. Si algo me gustó siempre de esta banda, fue la capacidad para lograr encumbrar melodías tan duras, jevis, pesadas (como queráis llamarlas), para luego caer en picado, a una dulce decadencia ajustada al resto de jerarquías melódicas empleadas. Toda una alegoría al buen hacer dentro del estudio, y, por lo que tengo entendido –a falta de la experiencia propia-, también encima de las tablas. Zumban las guitarras que vuelven a calmarse para invitarnos a olvidar el pasado. Amnesia es la penúltima joya del disco, en la que unos supremos cortes de ritmo hacen galimatías del frenético estrés al que sometemos nuestras vidas, cuando se ven truncadas por momentos que, como bien dice el título, mejor olvidar. Como ya decía, tras la penúltima joya del disco, llega la última. Con Encerrado, tema que cierra el disco (valga la redundancia), estos chicos dejan claro que la plantilla nacional está a la altura de cualquier banda extranjera, por muy brutas que estas puedan llegar a ser. Buen ejemplo de ello podría decirse que es este disco, que ahora acaba, aunque (por qué no decirlo), deje con ganas de más. No obstante, seguiremos experimentando con nuestros sentidos en sus directos.

por Lôca