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Tras tres maquetas autoproducidas, el grupo madrileño Leyenda nos presenta su primer larga duración grabado en los Estudios El Cielo de Madrid, con V.M. Arias a la producción (Stafas, Sínkope, Barón Rojo, entre otros...). Aunque la idea de formar el grupo nace hace diez años, en 1995 entre tres estudiantes de Físicas, no es hasta 1999 cuando el grupo comienza a moverse y ha grabar sus primeras maquetas, muy extendidas en el mercado alejado de los sellos discográficos. A finales de 2004 graban “Quintaesencia” el primer trabajo completo que registra el sonido que nos ofrece esta banda y que es, simple y llanamente, heavy metal muy melódico de corte clásico. Así, el álbum arranca con “Cazador” tema dedicado a aquellos que disfrutan matando seres vivos en un coto, aderezado de un sonido limpio, muy bien logrado, rasgado por unas guitarras muy diáfanas. “soy yo” es un tema corto y veloz que le da ritmo y agilidad al álbum, tres minutos llenos de estrofas pegadizas y riffs agradables. Y haciendo honor al propio nombre de la banda, encontramos un tema de leyenda en el tercer corte “El último alado”, canción sobre unicornios que, sin embargo, adolece quizá de algo más de pegada. A continuación, nuevo cambio de ritmo con el tema “Y verás”, en mi opinión el mejor y más completo del álbum; una balada-medio tiempo muy completa tanto en todos los aspectos musicales como en el texto. Con estructura clásica y sin innovaciones destacables “El sueño del infierno” vuelve a retormar el sonido veloz, que se acrecenta con “Talento oculto”, otro de los más destacados. “Llegaré al final” quizá es uno de los temas en los que quizá se acentúa uno de los principales problemas de la banda, que es la falta de pegada a la que hacía antes referencia. “Quintaesencia” es el octavo tema, con el mismo nombre que el álbum y que recoge otro medio tiempo un tanto emotivo. Mientras tanto, “Más allá del fin” destaca por su componente musical al igual que ocurre con “Elígeme”, para cerrar el disco con “Muerte o salvación” tema de texto clásico, veloz y conciso. En resumen, encontramos que la banda suena bien y con unas melodías muy curradas, pero quizá se echa en falta en ocasiones algo más de espontaneidad o de agresividad interpretativa, ya sea en la voz o en las propias guitarras o batería, todo el disco suena como muy perfecto y lineal, algo que está muy bien conseguirlo pero que durante un disco de casi una hora puede llegar a cansar. Aún así, no cabe duda de que sin duda se percibe escuchando “Quintaesencia” que hay materia prima para seguir evolucionando. por elchayi |