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El hardcore español no para de darnos gratas sorpresas: la última -es lo que se esperaba de ellos, hablamos de doce años de carrera musical a sus espaldas-, la aparición del disco de Lastrick en el trabajo conjunto de Eating Shit Records y Fragment Music. Los catorce temas que se presentan en este larga duración revelan unas composiciones son maduras, sorprendentemente redondas, con una rabia y energía que suenan siempre auténticas y administradas con inteligencia y buen gusto. Lastrick suenan demoledores: les hemos visto muchas veces compartiendo escenario con G.A.S. Drummers, PPM o No Picky, les gusta encontrarse en el hardcore y su escena a pesar de que la escucha de muchos de los temas contenidos en su Smells Like Victory podrían encontrarse más cerca del punk sucio y setentero de Rancid que de Lag Wagon. Así las cosas, debemos reconocer que, a lo largo de la grabación, Lastrick suenan mucho mejor cuando se acercan al punk o a un hardcore clásico ("Betrayed", "The Next Ones", "Gratitude") que cuando prueban con el metal ("Pedal to the Metal", "What Do You Offer"), estilo, sin duda, en el que la banda no se encuentra tan como pez en el agua y que compone su peor registro en el álbum. No podemos repasar los temas del disco sin hacer mención a la inolvidable "I Believe in Companies", un notable single en el mejor sentido del término que destaca entre el resto del álbum por su inspiración y potencia. Catorce temas que se recorren en apenas 27 minutos de grabación solamente pueden hablarnos de concentración y rabia, y de Smell Like Victory como un disco rocoso, con temas certeros que canalizan urgencia y coraje como nos gusta, en el rock & roll. No me canso de celebrar el hecho de que los grupos españoles que se atreven a componer y presentar en inglés sus temas se tomen esta tarea en serio: las letras de Smells Like Victory son rotundamente buenas, especialmente "Good Moments", un verdadero poema gótico. El texto puede además saborearse en el librillo del CD, que, por cierto, ofrece una presentación y diseño gráfico más que atractivo. Otra razón para que solamente pensemos en tener en casa el original de Lastrick: el lanzamiento incluye, en el CD, siete pistas de vídeo en las que podréis seguir disfrutando de una banda que no solamente compone bien y trabaja sus canciones sino que sabe lo que es la actitud, en definitiva, lo que es el rock. Entre ellas se encuentran actuaciones en directo de la banda y vídeos musicales de temas como "Pedal to the Metal", además de desahogos de la vida en ensayo de la propia banda. No puedo, sin embargo, alabar de la misma forma la producción musical de Smells Like Victory, que deja ver a una banda desaprovechada de estudio adentro. Lo digo con el convencimiento de que Lastrick puede grabar rotundamente mejor. No le deseo a nadie embarcarse en la grabación de un estilo duro, desde luego, pero hemos escuchado recientemente, en nuestro rock estatal, verdaderos logros a la hora de meter a unos músicos en estudio. Esperamos su próximo material, y esperamos que el vagón de punk-hardcore de Lastrick visite nuestra ciudad. por Rafa Pleguezuelos |