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El metal progresivo ha marcado tendencias en casi todo el globo, en cuanto al resto de la música de este género. Esto, por supuesto incluye España. Pero a menudo no cuaja este estilo musical, por unas razones o por otras. Entre ellas está, seguramente, que el progresivo requiere una técnica brutalmente minuciosa y compleja, que quizá no enganche de primeras a un músico. Sin embargo, Lagash es un grupo con un estilo muy progresivo, que además lo ha sabido encajar bien. "El Sueño Y La Traición" es un álbum denso, de carácter conceptual, con un trasfondo potente y atractivamente oscuro. Sigue un hilo, una historia (como todo disco conceptual) profunda y desesperada. La relación, dura y trágica entre un padre (La Traición) y su hijo (El Sueño), se ve encarnada en canciones que siguen el curso de un río musical cargado de emociones vistas de forma fría y casi pétrea. La lírica es, por tanto, bastante pesimista y negativa. Usa una métrica muy peculiar que, sin embargo, consiguen hacer entrar a la perfección en su música. Estas letras de sentimiento helado y de palabras tan duras, tienen a pesar de su riqueza, también muchos tópicos, y abundan los versos repetitivos u obvios en algunos temas. El disco posee muchos recursos propios del Metal progresivo: los instrumentales cortos y atmosféricos para unir canciones pesadas y complicadas, llenas de virtuosísimos solos de guitarra, ultra veloces baterías, irregulares esquemas de bajo, y voces de curiosa, pero atractiva textura; los compases mixtos y chocantes que requieren más de una escucha para asimilar su encanto; los cambios de ritmo e incluso melodía en momentos de tensión y potencia. Pero también se apoya de forma muy importante en los arquetipos y pentagramas del power. Las melodías muy definidas, sustentadas en una velocidad imponente y en unas escalas ascendentes de peligrosa, pero clara afinación. Destacan la lenta "Principio Y Fin", por tratarse de una balada fría pero muy bien hecha, con un sobrecogimiento que también carga de fuerza a la canción; "Entre El Mal Y El Bien", al ser posiblemente la más trágica y más dotada a su vez de ayuda frenética (power); y "La Traición", a mi parecer, un tema redondo, en el que los teclados ofrecen un poder muy interesante, y en el que el dramatismo de todo el disco se ve resumido. Es posible que esto último obtenga tan buen resultado gracias a la estupenda introducción de violines y tensión pura que se sitúa antes del track. Se trata de algo muy diferente a todo lo que se suele hacer en el país. Nos encontramos con un proyecto ambicioso, y que no debería ser olvidado. Lagash se han atrevido con algo muy difícil, que es probar a hacer algo nuevo sin que nadie haya triunfado ya con ello. Se merecen por tanto, un respeto y una ovación por su valentía y coraje trabajador: porque el álbum, es una obra novedosa e interesante en todos sus sentidos. por Marina S. Ovando |