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La Fuga se ha convertido por derecho propio en una de las alternativas más pujantemente afianzadas del rocanrol estatal. Tras fundir diez años de historia, retratados en cinco trabajos de estudio y un directo con los que dibujar una década plagada de canciones desbordantes de sentimientos, qué mejor broche para festejar tan nombrada onomástica que tamizar sus clásicos de ayer y hoy bajo el formato básico.
Emplazado tras estas premisas, Nubes y Claros representa un ejercicio de
libertad desprendida, arte al servicio de los sentidos para readaptar unas
composiciones de por sí bien propicias para ser trasladadas hacia esta
expresión acústica. Es por ello que el resultado final no inquiere en
sorprender en exceso. Su previsibilidad aparente, no obstante, no consigue minar
calidad y riqueza en sus matices, profusos en trabajados arreglos que discurren
entre secciones de cuerda, percusiones y otros instrumentos diversos junto al
trabajado apartado de las guitarras. El grueso del álbum discurre entre imprescindibles sutilmente modernizados, 'Por Verte Sonreír' o 'P'Aquí P'Allá', rezumados entre éxitos recientes y algún repescado corte bien idóneo ante estas tesituras, 'Trampas al Sol'. Pero sin duda el gran campanazo recae bajo el telar de la sorpresiva revisión de 'Madrid', capaz de trasladarnos hacia su amarga nostalgia con tan solo las notas de piano perfilando en su primera mitad el dueto de Rulo junto a Laura Rojas, vocalista de Hacia Dónde, para finalizar arañada entre violines hasta casi sangrar.
En definitiva, un documento imprescindible para los seguidores de la banda.
Acompañado de un documental en Dvd que repasa sus diez años de trayectoria, se
plantea como una visión alternativa que ahonda en el grado de intimismo de las
composiciones de La Fuga para desnudar su compositiva en un trabajo labrado de
emociones. por j-kaos |