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Con ‘Decoder’ como carta de presentación, el sexteto madrileño se presenta en sociedad dispuesto a romper esquemas con un primer trabajo alistado dentro del campo del metal progresivo, muy técnico y con notables fragmentos sinfónicos, sin por ello evitar infringir una multiplicidad de detalles capaz de conjugar aspectos del power metal con el gótico, el dark e incluso el death melódico. Ebony Ark huye de cualquier estereotipo implantado entre las propuestas del heavy metal estatal para situarse a la altura de las bandas noreuropeas de mayor calado, tanto por calidad como por personalidad. En ellos podremos encontrar referentes claros de Nightwish, Dream Theater o Within Temtation, si bien los madrileños han sabido demostrar en esta opera prima idiosincrasia propia y relevante para evidenciar una propuesta arrolladora. Partiendo de un notable sonido final, desarrollado por Jose Garrido (Arwen) junto a la propia banda y el renombrado Big Simon en los New Life Studios, mezclado y masterizado por éste último en los estudios M-20, el poderío de la formación se asienta sobre una destacada labor como instrumentistas compaginada con una versátil variación de atmósferas capaz de inquirir al disco el grado justo de experimentación y atractivo. Enfatizable sin lugar a dudas la faceta vocal desarrollada por una inconmensurable Beatriz Albert, apoyada por unos trabajados coros que en ocasiones rezuman ambiente operístico. Así, desde que teclados y sintetizadores abren camino a través de la inicial intro, “In Our Memories”, ‘Decoder’ nos depara desde las más veloces partes de una “Dead Men’s Lives” arrancada a golpe de insaciable doble bombo hasta la melancólica intensidad revestida de nostálgica balada que con “Ball and Chain” nos sitúa la más dulce voz de Beatriz tan solo sujeta por unas teclas de piano en un ejercicio de enorme talento implícito. La fuerza de “Dawned by the Past”, llena de contrastes, épica y lírica, con la potente voz de Curtonates, se manifiesta, junto a un “Searching for Answer” con visos de hit, de estribillo pegadizo y formas más asimilables con Raúl (Cripta) aportando voces, como los cortes más destacables de un álbum con el que Ebony Ark han logrado destacarse como el auténtico descubrimiento del año dentro del metal estatal, albergando un trabajo tan complejo como completo, impropio sin lugar a dudas para una banda cuya juventud ha conseguido aliarse en torno al factor sorpresa para revelarse con impronta y vislumbrarse entre el firmamento de nuestro rock con brillante luz propia. por j-kaos | ||||||||||||||||||