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Después
de escuchar los algo más de cincuenta minutos que dura el disco de Breaker
“Rompiendo Cadenas” dan ganas de soltar aquella frase tópica y típica de
“Esto es heavy metal, nena”. Y es que eso, que parece tan simple, es el gran
resultado que surge tras escuchar el álbum de Breaker, con una excelente intro
“Instroumetal”, que va generando expectación a través de los sucesivos
aditamentos sonoros, el álbum arranca con “Entiéndelo” un tema potentísimo
con la presencia de ritmos de guitarra poderosos y una voz extremadamente aguda
en algunas partes del fraseo previo al estribillo. En “Príncipe del miedo”
encontramos un desarrollo más pausado pero igual de potente que hace referencia
a la irracional conducto de quienes dirigen el país más peligroso/poderoso del
mundo, con un estribillo de corte clásico y un remate de canción muy logrado
con los gritos de fondo de su excepcional vocalista, Carles Vila, capaz de
registrar agudos muy altos, pero que no se amilana ni disminuye su calidad en
las estrofas que necesitan mayor gravedad. “Asesino” está afianzada bajo
unos patrones rítmicos repetitivos y una letra un tanto surrealista que oxigena
un poco la atención, antes de fijarla de nuevo en uno de los mejores temas del
álbum “Eutanasia”, un debate siempre actual del que Breaker nos ofrece
todas sus vertientes y su opinión acerca del respeto a las decisiones de los
demás. La atmósfera de la canción está muy bien lograda, con sus pitidos y
todo, y con una estructura muy completa y variada que dan como resultado una
canción de heavy metal de altos vuelos sin duda. Tras una canción como está
cualquiera que la sucediese iba a resultar peor, quizá es lo que ocurre con
“Tiempo perdido”, que suena bien pero al que quizá le falte un poco de
brillo. Pero el nivel global del disco vuelve a elevarse con “D.E.M.”
(Descansad en mal), una canción compleja, con muchos cambios de ritmo y que
repasa tanto con rabia y odio, como con ácida ironía, la barbarie que
cometieron los nazis durante la segunda guerra mundial. Música potente y
guitarras bien asentadas arropando la voz desgarrada y aguda de Carles.
“Rompiendo cadenas” además del nombre del álbum es el nombre del octavo
tema, más clásico en todas sus vertientes, es toda una apología de los que
viven con y por el rock. En “Reza” Breaker da un repaso a la hipocresía
sacerdotal con un estribillo tremendamente pegadiza cercano al power metal.
Mientras tanto, el escape sonoro lo encontramos en “Sólo sueños”, en los
que se suma una voz femenina en un tema profundamente triste e inundado de
muerte que realmente te llega a bajar la moral... Para concluir encontramos
“Las puertas del dolor”, quizá un tanto más simple pero que camufla una última
sorpresa que dejo que descubráis. Muy buen disco en definitiva el de estos
valencianos que lo tienen todo para tener un hueco en el escalafón más alto
del heavy metal nacional. Eso sí, sólo para oídos muy heavies. por elchayi |