¡¡PINCHA EN ESTE BANNER SI QUIERES ACCEDER A NUESTRA NUEVA WEB!!

 

ARTISTA: ASHA
ALBUM: A PATH ACROSS THE ELEGANCE
AÑO: 2005
COMPAÑIA: BLUE DOLPHIN MUSIC
WEB OFICIAL:

http://www.personal.telefonica.terra.es/web/asha

WEB COMPAÑIA:

-

1. Side to side
2. Hometown
3. Cloud of dust
4. Art museum of life
5. A wild moment
6. Act of war
7. Boundaries of imagination
8. Midnight nowhere
9. Queen for a day
10. Back-drop
11. A path across the elegance

            Hablar de Asha no debería ser obligatorio si en el rock -especialmente en este país- se premiara la constancia y el saber hacer. Por desgracia no siempre es así y hoy, cuando tengo en mis manos el décimo disco del guitarrista y multiinstrumentista Kike G. Caamaño, con Miguel Ángel Paredes a las voces, a muchos tendré que decirles que este A Path Across The Elegance no es el disco de una banda primeriza, sino de unos músicos con más de una década de experiencia y buena música a sus espaldas.

            Lo que Kike trae esta vez bajo el brazo es un álbum que no es fácil ni catalogar ni escuchar. Temas muy bien trabajados, en los que se tocan muchos palos, pueden echar a más de uno atrás en la primera escucha. Sin embargo, armándose de paciencia y dejando que repose en nuestros oídos, podremos decir sin miedo a equivocarnos que nos encontramos ante un disco de "rock progresivo" -lo pongo entre comillas porque aunque hay canciones de este género, otras se van por derroteros más AOR o del Hard más clásico- que debería de dar que hablar entre los aficionados al género.

            Quizás el álbum adolece de demasiados picos entre sus temas. Si bien las primeras canciones, de estilo más pausado y quizás demasiado monocordes y parecidas entre sí (canciones como Side to side con la que se abre el disco o Cloud of dust de buen estribillo) nos hacen alarmarnos y dudar si nos encontramos ante un buen disco, el corte número seis, titulado Act of war, nos da un bofetón de música y rabia justo en el momento más adecuado y nos lleva al lugar en el que se supone deberíamos estar desde el principio del trabajo. Desde entonces, los grandes temas se suceden uno tras otro: desde la introspectiva y hermosa instrumental Boundaries of imagination, pasando por la ochentera Queen for a day que es para mí la mejor canción del disco, hasta la obra maestra que da título al disco y que dura nada más y nada menos que 22 minutos en los que te parece estar ante una canción dividida en varias partes diferentes entre sí, pero a la vez lo suficientemente parecidas como para que no chirríe en ningún momento.

            Podría hablar de la técnica de Kike a la guitarra, podría hablar de la conveniencia o no de que las baterías del disco sean programadas y suenen más o menos electrónicas a lo largo del trabajo o de la voz de Miguel Á. Paredes quien, cantando bien, da la sensación de repetir a veces lo mismo. Y podría hablar de muchas cosas más, pero considero que los buenos discos -y éste lo es- es mejor disfrutarlos una y otra vez, para que cada uno saque sus propios pros y contras sin verse influenciado por la opinión de otros.

por Miguel Proudhon