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Sin apenas tiempo para saborear los frutos recogidos el año pasado con su exitoso primer disco que les llevó a ser “Grupo Revelación 2003”, ARS AMANDI comienza otra andadura con su disco “En tierra firme” que entre los meses de febrero y marzo de 2004 fue grabado, mezclado y masterizado en los Estudios El Cielo de Madrid bajo la producción de V. M. Arias y con la “huella” de Pies. Doce temas que arrancan con “Principio o fin”, instrumental compuesto por Paco que forja, con el familiar sonido de gaitas, la llave que abre las puertas a esta esperada cosecha. Rompiendo el silencio de una forma muy animada llega “Escuchando al corazón”, single de este álbum, que sirve de reclamo para dar a conocer este trabajo. Mención especial a V. M. Arias por su participación en este tema a la guitarra. Con un melódico tono tradicional se abre “No queda sino batirnos”, compuesto íntegramente por el padrino de la banda, Txus, como homenaje a la novela de Arturo Pérez Reverte “El Capitán Alatriste” y en el que Mohamed, Fernando y Kiskilla (también de MAGO DE OZ) prestan su violín, flauta travesera y teclados, respectivamente. A los coros David Toledano (CRIENIUM) y Antonio Sanz (LEYENDA). Es evidente el claro sonido de MAGO en el que la letra va en la onda de “Fiesta Pagana” y hay momentos que recuerdan a “Finisterra”. La dulzaina hace su presentación en esta creación con “El cazador”, en la vertiente de canciones de “Autóctono”. A continuación, el grupo nos sumerge en “una tierra de pasión” con “Ábula”, la castellana y amurallada Ávila de los Caballeros. Buen “riff” de guitarra y excepcional solo de Dani con el pito castellano como homenaje a las raíces de su sangre. “Mirada perdida”, una de las más potentes del disco, da paso a “Imagínate”, que sobresale por un constante y agradable ritmo y un estribillo contagioso, para enlazar con el principio rockero de “Déjame”. A mitad de esta la guitarra invita a la dulzaina a entonar su melodía para después arrancar en solitario. La guitarra del formidable Walter Giardino (RATA BLANCA) toma parte en “Tierra firme”, una de las mejores del disco en cuanto a composición. Aquí se puede apreciar más el rasgueado de Carlos al bajo. Alegre, el pito castellano inicia “Imperio traidor”. Oportunos cambios de ritmo por parte de Roberto a la batería y un sonido muy melódico hacen de esta canción entretenida al igual que “El altar”. Completísima canción la que despide esta interpretación en cuanto a música. El ritmo lento en el primer cuarto de la pista da paso a la fogosidad de la guitarra acompañado de una letra bien trabajada. Con sorpresa final, tras medio minuto en silencio, se cierra este peculiar trabajo de estos vecinos del madrileño barrio de Carabanchel. El aire más populachero de los primeros temas da paso a un sonido algo más rockero siguiendo los pasos de “Autóctono” pero algo más flojo que este. Las letras son menos reivindicativas y más “aventureras”. Resulta un buen disco que sin duda tendrá más popularidad y señalará aún más el camino del éxito para estas jóvenes promesas. Desde Rockestatal.com asistimos en 2003 al nacimiento de un nuevo estilo llamado “Rock Castellano” y en 2004 esperamos ver la consolidación de este guiados de la mano de su creador. Apostados al acecho, “En tierra firme”, ARS AMANDI. por Kdunskaldir |