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Surgidos del corazón de
La Mancha, el cuarteto castellano regresa con un segundo disco grande, después
de extender su singular nombre desde hace ya más de seis años por toda la
meseta con su anterior Paranoik 200 y sus dos primeras maketas, Porranza y El
Que Se Pica Ajos Come, que les dieron argumentos más que suficientes para
abrirse hueco por el camino underground del estado. Ahora vuelven de la mano de
Zero Records y con un álbum que supera las expectativas planteadas, cargado de
temas penetrantes a través de su particular fusión de estilos, dónde,
partiendo desde el punk-rock y el ska, abarcan conceptos tan dispares como el
rock urbano, el metal de nueva tendencia o el flamenco entre otros, con
personalidad más que sobrada y una serie de colaboraciones de altura que
rubrican el que debe ser el salto definitivo de Arrasando Zepas. Grabado en
Ciudad Real, basta sólo con escuchar el primer corte, Soñar No Cuesta, del
cual incluyen además videoclip, para hacerse idea de la capacidad de la banda,
con sus significados cambios de ritmo, sus estribillos pegadizos de hardcore melódico,
el contraste con partes rapeadas o la inclusión de vientos a cargo de saxo y
trompeta para perfilar una variedad estilística perfectamente ensamblada. Tu Día
se sumerje en un ejercicio de ska, donde llegan a entremezclar scratchs en dosis
limitadas, para dar paso a El Escroto del Peletero, una curiosa mezcla de hip-hop,
metal y retazos flamencos, y continuar con Malotes, uno de los temas que rallan
a más altura; un ska-rock urbano, con las colaboraciones de Rober de Porretas,
Juan Abarca de Mamá Ladilla y Juankar de Boikot a las voces. Pero quizás sea
en el quinto corte, El Descampado, dónde más llegan a sorprender, un espléndido
metal melódico de vanguardia, con los inevitables guiños al ska y la fusión,
y un estribillo ante todo enganchador, para continuar en una onda similar con
Inmensa Mansión, otro temazo, o Con Buen Pie. Mi Yerba, No Toques Nada, con
Juankar de nuevo y uno de sus mejores estribillos imbuido en un original toque
flamencoide, De Casta le Viene al Niño de Pasta, con trabajadas voces y su
sentido crítico, o Más Problemas, con su intro a lo Robe / Albert Pla para
configurar un rock conmovedor, componen otras piezas del engranaje de este ¿Seres
Irracionales?. Mi Calderilla peca demasiado de la influencia de Mamá Ladilla,
la presencia de Abarca se hacía inevitable, formando junto a Cocotramulas la
parte más pachanguera, y en mi opinión la más prescindible, de un trabajo que
se cierra con Doña Blanca con nuevas dosis de fusión. Para los falsos profetas
del rock que preconizan que el panorama estatal se encuentra sumergido en una
ausencia de ideas y unos repetitivos esquemas, este disco no hace sino dar un
varapalo a sus cerradas mentes; si creías que todo estaba inventado en nuestro
rock, este puede ser tu grupo, abre tus oídos, pues la locomotora de Arrasando
Zepas no tiene límites. por j-kaos |