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Los gaditanos Aracner vuelven a la carga con su segundo álbum de larga duración, "Demencia", en el que nos muestran un trabajo compacto, muy bien elaborado, y en el que sobresale la labor ejecutada por su vocalista, Luis Rodríguez, y su batería, Antonio Pérez "Nykly". Ambos se manejan con gran soltura en su parcela, sorprendiendo gratamente. Aracner apunta muy buenas maneras, no son una banda del montón, y esto es algo que se nota a lo largo de la escucha. Aun así, todavía les quedan algunos flecos por limar: hay excesivos cambios de ritmo para mi gusto, así como una cierta desvirtuación de la voz en algunas partes concretas. No obstante, todo ello queda eclipsado por la afinidad que existe entre los cinco miembros del grupo. Hacen gala de unas melodías muy pegadizas, con varias canciones rápidas en las que se alternan tanto las voces de "heavy clásico" como otras más rasgadas, más secas, cercanas al death, que le otorgan al tema un toque original. Riffs pesados, directos, penetrantes, salpimentados con un teclado que nos introduce en una atmósfera conseguida a la perfección. Este "Demencia" comienza con "Asesinando la verdad", un corte muy directo que ya nos advierte del potencial de la banda. Le sigue "Al final del umbral", quizá el mejor tema del disco, cargado de melodías muy trabajadas y un especial protagonismo del cantante. Recuerda por momentos a los primeros discos de Dark Moor, con los que tanto pudimos disfrutar. "Sólo una vida más" empieza en forma de balada, con unas guitarras lentas, pero cuya velocidad va aumentando progresivamente. Las voces se tornan más agresivas, dejando al descubierto el potente y variable registro de Luis. El disco continúa con "Nunca se rompe el camino", que dispone de unos solos de guitarra dignos de elogio. Gran tema. "Mírame" se convierte en la quinta canción del álbum, comenzando con un guitarreo de estilo "clásico", aunque va adquiriendo fuerza conforme avanzan los segundos. Además, y por si fuera poco, estos gaditanos se han atrevido a hacer un tema conceptual de 27 minutos, dividido en cinco partes, que no resulta en absoluto tedioso. Entre las partes, una instrumental muy intensa. "Demencia" es, en definitiva, un disco completo, que goza de un sonido compacto y una producción de calidad. Aracner es un grupo joven, con sólo dos discos en la calle, pero que ya demuestra destellos de su buen hacer. Si estos cinco chicos siguen trabajando como hasta ahora, con ilusión y valentía, no pasará mucho tiempo hasta que volvamos a hablar de ellos. por Miguel Martínez |