|
El comienzo de la banda se
remonta a Septiembre del 2000. Desde que se conocieron en el 98, Richy (cantante
y guitarra) y Fliteau (teclados y coros), amantes ambos del “Duro metal”,
fueron fraguando la idea de crear un grupo. Pusieron manos a la obra, y como en
todos los proyectos, los comienzos no fueron fáciles. Así, tras varios ajustes
en la formación, acabó surgiendo lo que hoy en día conocemos como AMSET; un
grupo que se caracteriza por las letras oscuras, notas potentes, vestuario
especial y una puesta en escena particular. Cinco son los componentes de esta
formación, quienes a pesar de no ser unos virtuosos han conseguido buenas
canciones, de esas que entran fácilmente. Pero claro un disco aceptable no es
ni mucho menos una maravilla, y este caso es uno de ellos ya que a pesar de que
Amset cuenta con buenos temas
mezclando el rock enérgico con el heavy metal más clásico, en general el
disco no logra alcanzar las cotas de calidad que se exigen hoy en día a este
tipo de bandas. Un total de diez temas son los que componen este primer trabajo
del grupo madrileño, canciones muy fuertes como es de suponer, bajo guitarras
potentes que nos van introduciendo poco a poco en el disco, acompañado de la
gran labor de los teclados. Cortes sencillos que no tienen otro objetivo que
hacer de nuestra escucha algo agradable pero sin mayores pretensiones. Se
suceden temas como: Samael, Necronomicon, Sangre y cristal, Inquisición, Sed de
sangre…entre otras. En fin, con este disco Amset han conseguido un debut
interesante, pero que no pasa de ahí, y si tenemos en cuenta la gran calidad
que atesoran sus compatriotas, sumado a que el Heavy Metal está saturado de
bandas de altísima calidad, estos muchachos deberán esforzarse más de cara a
un 2º trabajo para poder destacar en este increíble pero competitivo mercado.
Para pasar el rato, sin más.
por Cris Sined |