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Surgidos cinco años atrás
a raíz de un monográfico realizado en torno a Barricada en un bar de Poble Nou,
el cuarteto barcelonés, curtido apenas con dos maketas, nos sorprende con este
impactante álbum debut, grabado desde la independencia y abrasadoramente
apuntalado por once temas que consiguen enganchar desde su primera escucha,
bandeándose desde los esquemas más propios del rock urbano hacia terrenos
enclavados en la onda de un hard rock más elaborado. La desgarradora voz de
Felipe Recio forma junto a las convincentes guitarras de Carlos Benedet el tándem
perfecto desde donde pergeñar con grandes dosis de frescura historias en las
que las calles dejan paso a unos sentimientos magistralmente acomodados a través
de envolventes melodías, siempre convincentes y aferradas a pegadizos
estribillos hábilmente tratados por precisos coros. El trabajo en sí abarca
desde un par de medios tiempos, “Qué Difícil” o la melancólica
“Rencor”, donde la guitarra de Carlos parece arrancar lágrimas en cada
acorde, pasando por un alocado rocanrol de apenas dos minutos, “Sangro”, una
oscura visión de la realidad de un preso olvidado, “Cuando Sabes la
Verdad”, iniciada por la magistral voz de El Drogas (Barricada), para acabar
poniendo el broche al disco con una balada cargada de personalidad, “La
Luna”. Pero es sin duda en los terrenos más urbanitas y directos donde
mejores resultados alcanza la formación catalana, destacando la adictividad de
la inicial “Déjale en Paz”, la brillantez de un corte que huele a himno de
directo, “Cambiaré”, con una especial interpretación de Felipe, siempre
magistral a la voz, y, por encima de todo, la explosividad embaucadora de
“Encerrado”, o la vida vista desde los ojos de un perro, cuyo ritmo engancha
desde el primer acorde y se convierte en el mejor referente de presentación de
una banda cuyo camino en esta historia promete ser un vendaval de sublime
intensidad artística. por j-kaos |