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XI FESTIVAL VIÑA ROCK - VILLARROBLEDO, ALBACETE - 28-30/04/2006

 


 

CANTECA DE MACAO (Escenario Republicca, 19:00 horas)

            Comenzamos la andadura por el escenario de mestizaje con una banda novel del género-fusión que esta dando mucho de que hablar: desde Lavapiés, aunque con raíces multiétnicas y una puntualidad abrumadora, los Canteca de Macao aparecían en la escena del Republicca a las 19.00 horas de la primera y calurosa tarde del festival. Estos nueve artistas estrenaron las tablas con un repertorio muy trabajado, presentándonos su primer disco "Cachai?" y parte de su maketa del 2004 que muchos ya descubrimos por la red en su momento. Con cuatro voces, cinco micrófonos y mucho arte que derrochar, comenzaron abrieron con la intro de su maketa "Are you reggae?" que animó a la fiesta desde el primer momento. La voz de Anita llenaba el recinto, apoyada por los coros de Mao a la batería y Chiki a la guitarra. El público, por su parte, parafraseó cada estribillo al ritmo de la rumbita "¿Qué passa?" -tema del nuevo disco con la colaboración de "Samba da Rúa"- mientras los malabares de Zulo creaban espectación entre los habituales a este escenario. Los solos de flauta travesera y los arranques flamencos de la española desataron la alegría entre los primeros centenares de público que se acercaron a disfrutar de su ameno directo. Momentos de grandeza los protagonizaron alegres estrofas como la de "eres tu, eres tu, la chica con la que soñé..." de su tema "La rubia perfecta". Otras canciones que sonaron fueron "Tanguillo de Jose Ignacio", "Libre Ska", "Sin solucion" o "Los hijos del hambre no tienen mañana". El conjunto se mostró muy agradecido por la tremenda acogida que tuvieron. Por fin les llegó su momento y no quisieron desaprovecharlo. Para terminar, y por si alguien aún no se había quedado con el nombre, el himno de la banda "Somos los canteca de macao" cantado por todos los componentes creó un clima de comunidad en el escenario. Y como colofón final, para volver con el mismo sabor festivo que nos habían traído a prontas horas, Anita preguntaba "¿Qué se le dice a la gente que llora?" y su público contestaba "¡No llores!", dando paso al último tema del setlist, después de 40 minutos de buen rollo y fusión. En definitiva, la banda idónea para abrir un festival de este talante, donde el mestizaje triunfó, como cada año, en sus tres días de duración. (LÔCA)

HUECCO (Escenario Republicca, 20:45 horas)

            Enfrentar las inquietudes artísticas más dispares para satisfacer la contraposición interna de un creador desatado en su versatilidad más inhóspita. Bajo estas premisas se presentaba en vivo dentro del circuito rockero, tan flamante como chocante, la que se suponía nueva aventura musical del que fuese líder de los aclamados Sugarless. Ivahn, más conocido por Huecco en la actualidad, se enfrentaba a su prueba de fuego en Viña Rock, tras acaparar el beneplácito de las radiofórmulas, con una apuesta tan valiente como discutida. Encuadrado dentro del escenario mestizo del festival, y apoyado por una formación con la que ya diese forma previamente a Sugarless Planet tras la disolución de su banda madre, el recorrido a su voluble álbum debut se vio implementado por la presencia de una destacable sección de vientos. El baile, incitado por el propio cantante desde que los acordes de "Paloma Sigue Llorando" marcasen el comienzo, fue intermitente y tan diferenciado como su profusión de estilos, desde el tango hasta la rumba, sin olvidar el metal, con los que jugase para dibujar temas como "Señales de Humo", "Tacones Baratos" o "El Chicle Infinito". Sus historias personales entrecruzadas con afrentas sociales fueron dando rienda suelta a la fiesta y al compromiso alternado para desembocar en sus más intensos momentos al son de "No Te Lloraré", tras los que cabalgar en un meddley de versiones donde mentar a los mismísimos Rage Against the Machine o a los propios System of a Down con su laureado "Toxicity". Su ya archiradiado "Pa' Mi Guerrera", como intento de revulsivo final, no obtuvo por respuesta la revolución esperada entre el respetable, para lo cual debieron acudir al pasado y rescatar "Más Gas" -dejando constancia del aún evidente tirón de Sugarless- con la que convertir la pista en pogo salvaje antes de desaparecer definitivamente del escenario. Huecco debió ser una de las bombas de la jornada, si bien tan solo se perfiló en intento; quizás su directo adoleció de la fuerza que en el disco pudiesen transmitir sus canciones, quizás su rodaje aún se denotaba escaso. (j-kaos)

MUCHACHITO BOMBO INFIERNO (Escenario Republicca 22:45)

            Con la mayor parte del público que acudió el viernes al festival ya abarrotando la explanada frente a los escenarios, el de Muchachito Bombo Infierno fue uno de los grandes conciertos de la noche. Había bastantes ganas de ver en directo al de Santa Coloma tras el largo y progresivo rodaje que está teniendo su de momento único disco, Vamos que nos vamos, uno de esos trabajos que poco a poco van calando en la audiencia hasta convertirse en éxito incontestable. Y Muchachito no defraudó, ofreciendo una de las mejores y más divertidas actuaciones de Viña Rock. La puesta en escena muy cuidada (especialmente vistoso resulta el trabajo del artista Santo de Veracruz, que pinta un gran lienzo colorista durante el tiempo que dura el concierto), la voz rota de Jairo, la potente sección de vientos y la velocidad que los barceloneses imprimieron a los consabidos temas del disco fueron los rasgos definitorios de la hora corta que duró el bolo. Rumba canalla, swing y funky a toda leche con el único objetivo de que nadie se quedara quieto, lo cual consiguieron de sobra. Después de una introducción más relajada -"Haciendo ruido otra vez"- Muchachito se fue a pasear por el polígono con "115", donde el teclista Tito acaparó el protagonismo. "¡¿Quién es ese tío?!" preguntaba Muchachito al público señalando al teclista, cuyo nombre fue coreado por la audiencia. Un tema cuyo estribillo era "Gitana, gitana" y comenzó a sonar la genial apertura del disco, "El Compadre", interpretado a velocidad de vértigo. A partir de ahí ya no hubo tregua: "Sin Vigilancia", "Paquito Tarantino", "Será Mejor" o "Siempre que quiera" fueron llevando el concierto hacia su final con "Más que breve". Antes dio tiempo para "Eima" y para algún otro tema nuevo, cerrando un recital corto pero inspirado. (Daniel Cabrera)

BEBE (Escenario Republicca 01:00).

            Bebe ha logrado hacerse con un lugar destacado dentro de la música más o menos alternativa nacional, y eso a pesar de su presencia en el lobby promocional de Los 40 Principales y compañía. Sin duda tiene mérito esta especie de doble militancia, con todas sus contradicciones (por ejemplo, la ausencia del repertorio de sus temas más famosos y quemados por la radio, -un buen ejemplo es su megahit "Malo"-). Sin embargo, hay que reconocer que esta extremeña de adopción (nacida en Valencia) se mueve como pez en el agua en este tipo de festivales, mal que le pese al núcleo duro de seguidores de sonidos más contundentes. Aunque quizás el papel protagonista que el cartel del Viña le había asignado no se correspondió del todo con lo ofrecido en su actuación, Bebe ofreció en mi opinión un buen concierto, por momentos vibrante, aunque también por otros quizás demasiado apagado dadas las ganas de cachondeo que había a esas alturas del Viña. Posiblemente Bebe hubiera lucido más un poco más temprano, pero en cualquier caso su gracia y desparpajo sobre el escenario lograron en la mayoría de las ocasiones suplir los "bajones" de un repertorio por lo demás extenso y muy variado. Entre los momentos más interesantes podemos contar "A mí nadie me levanta la voz", tema principal de la serie "Aída", "Siete horas", que realmente logró encender al público, o el "Ská de la tierra". Por el camino cayeron también, a parte de abundante flamenqueo, algunas versiones habituales en su repertorio, como la siempre efectiva "Jesucristo García" o "Mi majestad" del genial Albert Plá, que sin embargo Bebe reinterpreta de una manera cuando menos extraña. "Aquí hay lenguas de muchos sitios, a ver si esta noche se encuentran" deseó la valenciana antes de interpretar "Como los olivos", canción con la que cerró una actuación que aunque no fue espectacular dejó un buen sabor de boca. (Daniel Cabrera)