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XI FESTIVAL
VIÑA ROCK - VILLARROBLEDO, ALBACETE - 28-30/04/2006
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ENTREVISTA A JOSE
ANTONIO GALLARDO
(MATARILE - ORGANIZACION VIÑA ROCK) |
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Tan solo un par de días
después de finalizar el festival más multitudinario del estado, tuvimos
ocasión de departir con Jose Antonio Gallardo como portavoz de la organización
del festival, Matarile, para conocer de primera mano las impresiones de ésta
sobre el recién concluido evento, ahondando tanto en la valoración del
presente festival, en el futuro del mismo y en la, y no por permanente, no
exenta polémica en torno a la criminalización ejercida sobre Soziedad
Alkohólika entre otra serie de interesantes factores que nos llevaron a conocer
desde el otro lado del telón los planteamientos y el trabajo llevado a buen
puerto durante un año más para dar como resultado Viña Rock 2006.
Con un record
absoluto de asistencia, cifrado en 75.000 personas, se acaba de cerrar esta
undécima edición de Viña Rock. ¿Cuál es vuestra valoración final una vez
concluido el festival?
J: Creemos que hasta el momento, en cuanto a producción y afluencia de
público para nosotros ha sido la mejor edición y de la que más contentos
hemos quedado en todos los aspectos, tanto a nivel de afluencia de público como
a nivel de quedar contentos con nuestro trabajo. Ha sido la edición más
completa para nosotros en todos los aspectos.
¿Qué
supone organizativamente albergar una cifra tan elevada de personas?
J: En primer lugar supone una alegría muy grande el ver que todo el trabajo
realizado prácticamente en un año, porque Viña Rock 2006 comenzó
prácticamente a gestarse al día siguiente de concluirse Viña Rock 2005,
supone una alegría muy grande el ver recompensado de este modo el trabajo de
todo un año.
¿Qué equipo
aproximado de personas puede llevar un festival como Viña Rock?
J: Trabajando en el festival, durante lo que son los tres días de festival,
o la semana previa del festival serían alrededor de mil cuatrocientas personas.
No así durante los previos, durante el año, en lo que es la preproducción,
que básicamente se va preparando todo en nuestra oficina de Valencia. Luego ya
nos encargamos de contratar una serie de servicios como son seguridad, limpieza
y todos esos servicios que se utilizan para un festival.
¿Habéis notado
una valoración positiva del público en todos los aspectos que rodean al
festival?
J: Esperamos que sí. Año a año, cuando acaba el festival, lo que hacemos
todos los que hemos estado trabajando es un pequeño balance del festival para
ver las cosas positivas y las cosas negativas, para de este modo quedarnos con
lo positivo e intentar mejorar lo negativo para la siguiente edición. Si es
cierto que muchas veces cuando se habla de festivales, no solo de Viña Rock,
sino de festivales en general, la gente saca a relucir las cosas negativas, pero
pocas veces salen a relucir las cosas positivas. Viña Rock a lo largo de las
once ediciones que lleva, año a año ha ido mejorando en muchos aspectos, y
esperamos que el público sepa valorarlo.
¿Qué ha sido lo
más positivo para Viña Rock este año?
J: Lo más positivo siempre es el comportamiento y el buen ambiente que hay en
el público. En un festival que alberga tantísima gente, siendo el festival
más multitudinario de España, que no haya altercados y todo el público pueda
vivir perfectamente en armonía, independientemente del estilo que sea, la gente
del hip hop con los más heavys por ejemplo, y que nunca haya ningún tipo de
altercado y reine el buen ambiente y el buen rollo. Yo creo que ese es el
aspecto más positivo del festival, a la gente se le ve contenta, se lo pasa en
grande y para eso trabajamos nosotros durante un año.
Tan solo la
cancelación de la actuación de Ramoncín se ha convertido en el único
incidente destacable durante estos tres días de festival...
J: Sí, desgraciadamente así ha sido. Realmente son cosas que pasan, muchas
veces pasan. Hay gente a la que no le agradaba la actuación de Ramoncín, y un
poco por desconocimiento también, sobre todo los más jóvenes, con esto
tampoco quiero meterme con la gente más joven ni mucho menos, pero sí quizás
la gente más joven desconoce la trayectoria musical de Ramoncín y tan solo
conocen la faceta tertuliana de este artista. Pero realmente Ramoncín marcó
parte de la historia del rock nacional, en su época fue un transgresor, tanto
en lo musical como en otros aspectos, y sus discos forman parte de la historia
del rock nacional junto a bandas como Burning, Barón Rojo, Leño y bandas así.
Lo que pasa es que Ramoncín hace muchísimo tiempo que dejó de hacer música,
se dedicó a hacer otras cosas y quizás la gente más joven desconoce eso, fue
uno de los personajes más importantes y célebres. Además apareció en un
momento importante, acabábamos de salir de una dictadura. La imagen de
Ramoncín fue bastante transgresora en su momento, y la gente más mayor quizás
lo recuerde, pero los más jóvenes solo le conocerán por los programas del
corazón. Sí que llovieron cosas al escenario y demás, pero yo estoy seguro de
que había gente que quería ver a Ramoncín, pero si que hubo un grupo de
doscientas o trescientas personas, las que fuesen, que venían dispuestos a
echar a Ramoncín del escenario y desgraciadamente lo consiguieron.
¿Tal
vez el artista se retiró demasiado pronto sin volver a intentarlo?
J: Se retiró un poco para evitar males mayores, Ramoncín salió al
escenario, vio lo que había, los gritos de abucheo, los objetos cayendo al
escenario, y se echó para atrás, y ante eso decidió no tocar, porque sin dar
el primer acorde así estaba aquello, con lo que si comenzaba a tocar podía
pasar o que la gente se calmase o que la cosa siguiese, y ante la duda prefirió
no tocar por lo que pudiera pasar. La verdad es que es una lástima que ocurra
esto, yo lo siento por Ramoncín que sé que se fue un poco jodido. Es normal
que se fuese así, más que jodido, desmoralizado.
Es cierto que
fue un artista clave en los inicios del rock y el punk de este estado, pero ¿no
se barajó previamente la posibilidad de que esto pudiera suceder conocida la
reputación acarreada por este artista en los últimos años?
J: En un principio se nos pasó por la cabeza. Cuando decidimos incluir a
Ramoncín en el cartel estábamos un poco dudosos. Nosotros quizás somos un
poco mayores y la verdad es que cuando éramos muy jovencitos, cuando éramos
adolescentes, Ramoncín estaba en pleno apogeo, y algo nos marcó. Pero sí
pensamos que pudiera haber gente a la que no le hiciese gracia que Ramoncín
tocara en el festival, pero confiamos también en que la gente, afortunadamente
en el mundo del rock ha cambiado mucho y no es como antes, ya no hay tanta
intolerancia, la gente es mucho más tolerante que hace años, y a quien no le
gustase Ramoncín tenía más oferta en el festival para hacer a la hora de la
actuación de Ramoncín, vete a otro escenario, o a comprar un bocata al
mercadillo, a darte una vuelta o a comprarte una cerveza. Nosotros pensábamos
que eso era lo que iba a suceder, pero no pensamos que la gente se iba a
violentar con la actuación.
Durante esta
edición se ha vuelto a acentuar la tendencia encaminada durante los últimos
años en la que el rock sigue cediendo un terreno cada vez mayor a otra serie de
géneros como el mestizaje o el hip-hop. ¿Es una declaración de intenciones en
la búsqueda de un festival cada vez más multicultural?
J: Viña Rock siempre ha intentado ser un festival multicultural. Quizás
durante las últimas ediciones como dices el rock ha ido cediendo terreno al
mestizaje y otros sonidos, pero tampoco es algo realmente intencionado, sale
como sale. Te puedo decir que ha habido muchos artistas que se han tanteado para
esta edición que no ha podido ser porque les ha coincidido con fechas, por diez
mil cosas, cuando te planteas hacer un festival tienes una serie de grupos
seleccionados que luego pueden o no pueden venir, de lo que tienes pensado en un
primer momento a lo que finalmente sale suele haber bastante diferencia.
Intencionada desde luego que no es, pero no estamos cerrados a ningún tipo de
género, queremos que Viña Rock sea un festival multicultural y creemos que
así es. Que este año ha salido un poco más mestizo que rockero, sí, tal vez,
pero tampoco es que lo vayamos buscando, creemos que en el festival hay huecos
para todos los estilos.
Cuando hablas de
bandas que os hubiese gustado que estuvieran en el festival y finalmente no han
estado, ¿te refieres a algún nombre especialmente en concreto que no pudo ser?
J: Varios, pero confiemos en que estén el año que viene, pero para no
gafarlo preferimos no decirlo.
La inclusión de
un quinto escenario este año, matizado bajo la apuesta de Radio 3, constituye
sin duda una de las experiencias más positivas a nivel artístico en esta
edición. ¿Se ha planteado para el futuro el desarrollo de nuevos escenarios
temáticos de tamaño reducido que pudieran dar salida a otra serie de géneros
minoritarios dentro del rock?
J: No lo descartamos. Quizás en la próxima edición o en siguientes haya
más escenarios dedicados como tú bien dices a géneros más minoritarios, como
fue la apuesta en su día por el escenario hip-hop, o en su día La Oreja
Metálika, que era el escenario dedicado a los sonidos más metaleros. No
descartamos ir añadiendo más escenarios. Este año la apuesta en Radio 3 se
centraba en bandas noveles, bandas que están despegando en este momento, y yo
creo que ha sido bastante certera la apuesta, que ha merecido la pena. Ha habido
grupos que han pasado por el escenario Radio 3 que han dejado muy buen sabor de
boca, y porqué no, seguimos abiertos a otro tipo de propuestas.
Hablando
de grupos, ¿destacaríais alguna actuación en general en el festival?
J: Yo creo que todos los grupos han dado la talla. Cuando vas a un festival
y te subes a un escenario para tocar ante tantísima gente tienes que dar la
talla, y todos los grupos que acuden al festival son conscientes de ello. Sobre
bandas que hayan destacado, Macaco dejó muy buen sabor de boca e hizo una
actuación muy potente. Brujería estuvo muy bien, era la primera vez que
actuaban en Europa y escogieron Viña Rock para debutar aquí, dejando también
un muy buen sabor de boca. Sepultura, que ya repetían respecto al año pasado,
cuando hicieron una actuación tremenda, este año volvieron a dejar al grupo
boquiabiertos. Los Delinquentes hicieron una actuación muy amena para el
público, Huecco dejó un buen sabor de boca, Muchachito fue otra de las bandas
esperadas del festival. Luego están las bandas clásicas, que sabes que nunca
fallan y que el público siempre está con ellos, bandas como Barricada, Los
Suaves, Saratoga, son bandas que nunca te van a fallar, ni ellos ni su gente. A
nivel de bandas que era su primera vez en el festival, y que seguramente en muy
poco tiempo van a dar mucho que hablar, por ejemplo Canteca de Macao gustó
mucho y en muy poco tiempo va a dar bastante que hablar, Cultura Probase gustó
bastante, también Los Niños de los Ojos Rojos, Muchachito Bombo Inferno,
aunque ya es bastante popular, pero era la primera vez que tocaba en el
festival, al igual que Huecco, que es un proyecto reciente y quedó también
bastante bien. Son bandas que estaban por primera vez en el festival y cuya
actuación mereció mucho la pena.
Pese al éxito
cosechado, ¿parece que la repercusión del festival en los grandes medios de
comunicación no se adecua a la atención recibida por parte de otra serie de
festivales de menor asistencia?
J: Sí, así es. La verdad es que hay festivales en España con muchísima
menos asistencia, la mitad e incluso una tercera parte, que están demasiado
mediatizados, tienen el apoyo de todos los medios. Quizás a nosotros no nos dan
tanto apoyo mediático porque no somos tan modernos como ellos, nosotros no
llevamos a tocar a la última revelación del pop británico, no llevamos a
pinchar al último dj traído de los clubs de Londres, no somos tan modernos, y
parece ser que para los medios de comunicación, que están regidos por gente
muy moderna, estamos un poco de lado.
¿Es parte de
ese carácter transgresor del Viña?
J: Realmente tampoco pasa nada, porque se ha demostrado que realmente
nuestra oferta es lo que el público quiere, quizá no llevemos al último dj
venido de los clubs de Londres, pero llevamos a artistas que son los que
realmente la gente quiere ver.
La retirada de
diversos patrocinadores, instigados por la campaña emprendida por
organizaciones como la AVT ante la inclusión de Soziedad Alkohólika en el
cartel, centró la absurda polémica mediática en los días previos a la
celebración del festival. ¿Cuál es vuestra valoración ante estos hechos?
J: La verdad es que nos resulta bastante chocante y bastante gracioso a la
par que este es el año en que más hemos aparecido en los medios, pero
desgraciadamente no ha sido por el cartel ni los aspectos artísticos del
festival, sino que ha tenido que ser a raíz de la polémica surgida por las
acusaciones de la AVT. Sobre esto tampoco tenemos mucho que decir al respecto,
la AVT está empeñada en arremeter contra bandas contra Soziedad Alkohólika
que está sobradamente demostrado y firmado por el juez Garzón que no tiene
ningún tipo de asociación a la banda terrorista a la que supuestamente se les
acusa de tener asociación con el grupo, y eso es lo que vale al fin y al cabo,
el resto son injurias y criminalización gratuita, porque lo que está claro es
que a nosotros la presión que puedan hacer los grupos ultraderechistas y demás
tampoco nos va a hacer que retiremos a Soziedad Alkohólika ni a ninguna otra
banda del cartel, en ningún momento nos lo planteamos.
¿Fueron
importantes las presiones recibidas para la retirada de S.A. en esta edición?
J: A nosotros realmente en ningún momento nos presionaron, fue más
presión a las marcas colaboradoras y al ayuntamiento de Villarobledo. A
nosotros ya nos habían presionado previamente con algún concierto previo al
Viña Rock que habíamos hecho con Soziedad Alkohólika, como pudo ser el Viña
Rock Express de Plasencia. Nos habían presionado, pero como vieron que
hacíamos caso omiso a sus presiones, esta gente decidió presionar a nuestras
marcas colaboradores, y eso es al fin y al cabo lo que ha pasado.
La
identificación de Viña Rock con el municipio de Villarrobledo parece haberse
convertido en una asociación indisoluble. En ese sentido, ¿quedaron
definitivamente atrás las hipótesis de trasladar el festival a Valencia?
J: Sí, efectivamente. Esto es un rumor que lleva años y años corriendo
por allí, que Viña Rock iba a cambiar su ubicación de Villarrobledo a
cualquier otro sitio. En ningún momento se ha planteado esto, Viña Rock y
Villarrobledo es ahora mismo un binomio inseparable.
¿Cómo son las
relaciones con las instituciones locales, así como las implicaciones de las
mismas con el festival?
J: La relación es excelente, de hecho ahí está la prueba, once años de
relación y los que quedan, porque la relación es excelente. Si por cualquiera
de las dos partes pensáramos que no hay una buena relación, o que la relación
está enturbiada, se habría roto hace ya bastante tiempo. La relación es
excelente con el ayuntamiento de Villarrobledo, y en su apoyo hacia nosotros no
tenemos nada que reprochar, estamos muy contentos con el apoyo y la acogida que
nos da el pueblo de Villarrobledo.
Once años
después de ver nacer el festival, ¿cuáles son vuestros recuerdos de los
inicios?
J: La verdad es que ha cambiado mucho Viña Rock. Viña Rock empezó como
algo totalmente diferente a lo que es hoy en día. El primer Viña Rock que se
hizo fue hace once años como un concierto con cinco o seis bandas, que se
hacía en el campo de fútbol y al que apenas acudieron dos mil personas. A
pesar de ello el ayuntamiento quedó bastante contento y la cosa salió bastante
bien, por lo que se decidió hacer una segunda edición que salió mejor,
después una tercera y once años después fíjate en lo que se ha convertido
Viña Rock, se ha convertido en algo que en un primer momento nadie se habría
podido imaginar.
La experiencia
de Viña Rock Express y su objetivo de convertirlo en un festival itinerante se
ha visto ampliado este año con actuaciones incluso en la ciudad argentina de
Buenos Aires. ¿Cuáles son las valoraciones y los planteamientos futuros en
torno a este proyecto?
J: Viña Rock Express se planteó en un principio como una acción meramente
promocional, se trataba de hacer unos previos al festival en diferentes
ciudades. Al hacerlo en Buenos Aires ya se trataba de presentar el festival de
cara a Latinoamérica, que tuviese algo de presencia mediática también, y
simplemente es una acción meramente promocional.
¿De cara al
próximo año se seguirán manteniendo los mismos planteamientos?
J: Es pronto todavía para decidir, pero yo creo que creemos que por fin,
después de once años, estamos en la edición que más contentos hemos quedado
todos por lo que pensamos que este va a ser el camino a seguir a partir de
ahora, por lo menos en cuanto a método de trabajo para nosotros. Durante estos
once años, aparte de cambiar el festival como te comentaba anteriormente,
también ha cambiado muchísimo el método de trabajo de producción del
festival y demás, todos hemos aprendido mucho durante estos once años y
creemos que por fin hemos dado con la fórmula de trabajo adecuada para Viña
Rock.
Aunque
acabamos de cerrar la presente edición de Viña Rock, como comentabas
anteriormente, imagino que en vuestras mentes se empezará ya a perfilar la
edición 2007 del mayor referente en directo para nuestro rock. ¿Qué
hipótesis de actuación se barajan de cara al próximo año?
J: Todavía es un poco pronto, pero sí que es cierto que ya tenemos algunos
nombres rondando en la cabeza, y algunas ideas, y algunas cosas que viendo como
ha transcurrido la edición de este año se van perfilando. Ahora necesitamos
dos, tres semanas, quizás un mes de relax, de desconexión mental, pero en
cuanto pase este tiempo, este pequeño paréntesis, nos pondremos manos a la
obra a preparar Viña Rock 2007, pero sí que es cierto que ya tenemos un
pequeño esbozo en la cabeza de cómo va a ser la edición del 2007.
¿Se tenderá a
una mayor internacionalización del cartel como se ha venido realizando
últimamente?
J: Eso es muy pronto para saberlo todavía, ten en cuenta que el tema de los
artistas internacionales es complicado saberlo con un año vista. A la hora de
seleccionar artistas internacionales, artistas latinoamericanos, no dependemos
de las bandas que nosotros queramos traer, dependemos de los calendarios de
ellas, calendario de grabación, calendario de gira, es complicado y la verdad
es que el tema de los artistas internacionales es lo que dejamos para última
hora, porque dependemos de esos calendarios. No es como las bandas españolas,
que las tenemos un poquito más a mano, todo el mundo sabe que ese fin de semana
es Viña Rock y entonces todo el mundo se guarda para ese fin de semana, si
están grabando da igual porque pueden salir ese fin de semana del estudio para
venir al festival, pero con el tema internacional es un poco más complicado y
es lo que dejamos para última hora a la hora de cerrar el cartel.
Sin lugar a
dudas hay un nombre que circula por la mente de todos por su prolongada ausencia
en Viña Rock. ¿Veremos finalmente a Extremoduro en la próxima edición?
J: (risas) no sabría decirte, ojalá los veamos. Yo creo que sí, yo creo
que sí pero todavía queda mucho tiempo y depende de muchísimas cosas, sabemos
que hay mucha gente esperando a Extremoduro en el festival, nosotros también
estamos esperando a Extremoduro en el festival, y esperemos que en el año 2007
por fin podamos tener a Extremoduro en Viña Rock.
Quizás el mayor
peligro del festival puede ser la masificación. ¿Hay en ese sentido
planteamientos de ampliar el recinto?
J: De hecho este año se ha ampliado un poco con respecto al año pasado.
Ten en cuenta que la parte de arriba, la parte superior del festival el año
pasado albergaba únicamente el escenario de hip-hop. Este año albergaba el
escenario Senseisher, el escenario de Radio 3 y luego todo el tema de mercadillo
y restaurantes se ha pasado a la parte de arriba, por lo que hemos ganado abajo
mucho espacio para público en las actuaciones de los tres escenarios de abajo,
y arriba todo el terreno que hemos ganado, todo el terreno nuevo, lo hemos
aprovechado para el escenario Radio 3, el mercadillo y los restaurantes. Vamos a
ver de que manera podemos seguir ampliando el recinto.
Tras batir a
todos y cada uno de los festivales del estado, quizás ahora vuestra lucha sea
tan solo contra vosotros mismos. ¿Cuáles son los límites para Viña Rock?
J: Desde luego nosotros no somos un festival conformista, nuestra intención
es año a año superarnos, pero no a nivel de afluencia de público, si un año
vienen cinco mil o diez mil personas menos tampoco pasa nada. Nosotros sobre
todo intentamos mejorar año a año a nivel de cartel, a nivel de producción, a
nivel de que la gente esté a gusto y se lo pase bien. Que luego volvemos a
batir otro record de asistencia más, pues bienvenido sea, pero si entran tres
mil personas menos que el año pasado tampoco pasa nada, no nos vamos a morir.
por
j-kaos
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