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XI FESTIVAL VIÑA ROCK - VILLARROBLEDO, ALBACETE - 28-30/04/2006
EL TIO CALAMBRES (Escenario Republicca, 15:00 horas) Después de dos tremendos días abstraídos del mundo real en este pequeño paraíso musical de Villarobledo, seguíamos al pié del cañón. El agotamiento y los climas extremos no son una buena combinación para aguantar otra jornada repleta de actividad. Por eso quizás, el escenario Republicca a las 3 de la tarde del domingo no se encontraba apenas lleno para ver al Tío Calambres, del que mucha gente no había oído hablar. Sin embargo, el grupo se mostró desde el primer momento contento con su público, escaso al principio, que aumentó a medida que los temas reggaes-festivos empezaron a sonar. De su primera grabación, una maqueta que muchos conseguimos por internet hace ya sus años, tocaron el primer single "Jippi de Ibiza", de letra satírica-rastafárica. "El tio Calavera", tema fusión entre lo guanche y el reggae más bailable (que no reggaeton), fue el tercero de su actuación, cantados los coros por el guitarra y el dejota. "Entre el mundo y tu", "Guapetona", "Dame la A" fueron otros de los que conformaban esa maqueta que también estuvieron presentes. En cuanto al disco nuevo que venían presentando, escuchamos cortes como "Llévame", una remezcla de Carlos Jean, "Autosuficiente" y "Caracolitos", con el que nos pegamos un buen baile entre tanto calor. La felicidad se leía en los ojos y el público aplaudió la humildad y el buen hacer del señor Calambres. Ya en la recta final de su tiempo, nos presentaron un tema nuevo, "este es un tema nuevo, así que si sale mal os aguantais", titulado "Chaco" que francamente sonó de maravilla. El tiempo se nos hizo muy corto, la conexión fue terriblemente buena y nadie quería que se fueran sin tocar otra, pero su tiempo había expirado y el mundo seguía en movimiento. Es ahora cuando me viene a la cabeza la actuación de Skizoo, y pienso que el tiempo que nos sobró con ellos podría tenerlo este artista, pero claro, aun teniendo para dar cuerda con dos grabaciones a sus espaldas, el caché es el caché y la fama, en su caso, aún reducida. En resumidas cuentas, esperamos que sigan por más años formando parte de la familia Viñarockera y que su agenda se llene pronto de nuevas fechas por todo el país. (LÔCA)
BANDA BASSOTTI (Escenario Republicca, 16:30 horas) Bajo el duro sol manchego y con la Redemption Song de Marley de hilo musical hizo su aparición en Republicca la mítica Banda Bassotti, añejo grupo de ska-punk combativo que lleva desde principios de los 80 dando guerra en Italia y en medio mundo. La modorra resacosa, que había sido hasta ese momento el sentimiento generalizado del aun no muy numeroso público, estaba a punto de terminar de golpe a ritmo de ska. Nadie mejor que nueve tíos con ganas de montarla para quitarle las legañas del domingo al festival. Con un sonido de gran calidad, una ejecución impecable y una admirable actitud sobre el escenario, los italianos ofrecieron un concierto espectacular que sin duda fue de lo mejorcito que se vio en Viña Rock 2006. Cantos libertarios por la revolución en Cuba o México y contra el fascismo, coros perfectos en ocasiones a seis y más voces, ritmos jamaicanos o punkarras y unos vientos apabullantes con coreografías incluidas son las señas de identidad del grupo, que desde luego no evidenció en ningún momento el posible cansancio por tantos años en la carretera, tal y como atestigua la edad de los miembros de la banda. La dedicatoria especial para Silvio Berlusconi de un tema cuyo estribillo era, como es lógico, "Bafanculo", provocó los aplausos de un público que poco a poco que no paró de bailar. Así se fue llegando al final, cuando después del fantástico ska-corrido mexicano "Carabina 30-30", en el que todos los componentes del grupo corrían enloquecidos por el escenario sin dejar de tocar, todo el público coreó con la Banda Bassotti "Bella Ciao". "La canción de los partisanos de todo el mundo", como ellos mismos la definieron, fue el cierre perfecto, con la audiencia levantando "il pugno al cielo", para un gran concierto. (Daniel Cabrera)
MOUSS ET HAKIM (Escenario Republicca, 18:30 horas) Tras la locura que habían montado a tempranas horas los italianos Banda Bassotti y los madrileños Porretas, que llenaron de manera impresionante el recinto, mucha era la gente que se retiraba a retomar fuerzas y descansar. Quizá por esta razón o por desconocimiento de la banda que se subiría al escenario a continuación no prestaron atención a una de las sorpresas del festival. Los hermanos Mouss y Hakim son componentes de un grupo bastante conocido dentro de la escena de fusión francesa como es Zebda. De ascendencia argelina y del país que mejor sabe integrar la variedad de culturas en la música estos dos hermanos ofrecieron una brutal descarga de rock, con tintes de electrónica, sonidos mediterráneos empapados de ritmos bereberes y una actitud muy punki. Hakim, "el lanzado" y Mouss, "el tímido" son un auténtico torbellino en el escenario y durante la actuación no pararon de bailar saltar e incluso marcarse pequeñas coreografías entre ambos. Haciendo referencias a Fermín Muguruza y con una solvente banda que les acompaña dieron una muestra de algunos de sus temas como "Alif, Ba, Ta, Tsá", "Neándertal" o "Rodèo". (Jorme)
AMPARANOIA (Escenario Republicca 20:30) El vuelo de la falda azul mar de Amparo era el centro de flores del colorido grupo Ampanoia, otra de las bandas que el giro estilístico del festival recomendaba incluir en el cartel. Este año, la apuesta no podía ser más clara: Muchachito Bombo Infierno, Macaco, Ojos de Brujo, Bebe, Los Delinqüentes y Amparanoia son quizás hoy día las principales bandas españolas que definen este confuso saco del "Mestizaje", un cajón de sastre en que cabe de todo un poco, aunque predominen la rumba, el reggae y la variada influencia de las músicas sudamericanas. Amparanoia es el exponente perfecto de este gusto por pasar las músicas tradicionales por una moderna turmix para obtener un batido en el que se confunden los sabores. Los ya cinco LP del grupo son muestra de una carrera consolidado, en la que es grande el peso de la intensa biografía de Amparo y su trayectoria nómada, además de la clara huella del omni-influyente Manu Chao, con quien han compartido escenario numerosas veces. Entre los temas que interpretaron en Viña Rock destacaron los contenidos en su recientemente publicado último disco, "La vida te da", como el bilingüe "You know what I mean", además de un breve repaso a su anterior discografía con canciones como "Somos Viento", "En la noche" o "La Fiesta". Un concierto divertido y bailongo, que llegó a su momento cumbre con la explícita ranchera de desamor "Que te den", a la que siguió la más que conocida "Welcome to Tijuana", con la que se despidieron del escenario Republicca. (Daniel Cabrera) CHAMBAO (Escenario Republicca, 22:45 horas) Uno de los últimos conciertos del Viñarock 2006. Una propuesta de mestizaje de calidad. Los primeros en mezclar flamenco y chill out, y proponer un sonido nuevo, un amplio abanico de registros. Estos son Chambao y su actuación, como era de esperar, fue una de las que consiguió levantar más culos de las tiendas. Una marea humana invadió el Republicca y de paso, también el Matarile, desplazando el fondo hasta el final de esas barras donde te servían minis de calimocho por cinco euros. El encuentro de Mari, cantante de la formación, con el público del Viña fue masivo y toda una demostración de entereza por parte de esta mujer que ha llevado con la cabeza bien alta y sin necesidad de muchas ruedas de prensa ni fotografías su lucha contra el cáncer. Al margen de esto, Chambao ofreció una actuación floja en ocasiones, con temas lentos y con algunos problemas de acústica que dificultaron la escucha para los que nos encontrábamos al fondo, entre minis de calimocho gran reserva. El grupo comenzó fuerte, aprovechando las luces que ofrece la caída de la tarde para el tema "Playas de Barbate", de su primer trabajo Chambao, y que contó con la complicidad del público. Una complicidad que no tardó en crecer una vez comenzaron a sonar los acordes de "Ahí estás Tú" y sobre todo, con el primer single de su nuevo disco "Pokito a Poko", con un estribillo que se retiene fácilmente y que emana buen rollito. Los Chambao orientaron la mayor parte de su directo a temas de fuertes bases flamencas acompañadas de la percusión de Juan Heredia y Coki Jiménez. La calidad de su música quedó empañada por los escasos ritmos bailables, quedándose un concierto para disfrutar pero no para participar. (ruth-li)
MELENDI (Escenario Republicca, 01:15 horas) La BSO de "El equipo A" sonaba en todo el recinto, miles de personas que habían estado guardando sitio se levantaban expectantes: Ya comenzaba el show de Melendi. Su entrada en escena podría calificarse de triunfal sino fueran por los dos vasos de litro -para su suerte vacíos- que arrojaron desde el público y casi aciertan en el artista asturiano. Calmado ya el tenso ambiente con el que comenzó su puesta en escena, el siempre artista revelación de algunos premios nacionales comenzó a repartir raciones de rumba-pop por doquier, interpretando, junto a una fantástica orquesta, temas de su último disco "Que el cielo espera sentado". "Carlota" y la "Novia a la fuga" fueron los primeros que sonaron y que causaron furor en sus fans. "¿Como esta ese Viñarock?" -gritaba Melendi-. Gritos ensordecedores como respuesta y algún que otro hielo volando hacia el escenario. El ambiente estaba caldeado y el ritmo y letras servidas en la memorieta de sus seguidores. "Hablando en plata, soñando en oro..." y el resto ya se lo sabían. Un dúo artista-público de su archiconocido single que ostentaba los primeros puestos de las listas de música hacía un par de años. El momento más especial de la noche llegó con un homenaje al genio de las líricas burlescas Joaquin Sabina. Con mechero en ristre y "Con solo una sonrisa" manteníamos la llama en alto mientras nos cautivaba la voz del rastafairo caló del norte. "Porque fumar puede matar, fumemos algo bueno y que el cielo espere sentao", decía. Y con "Fumar puede matar" y "Sé lo que hicisteis el último verano", iba dando final al extenso setlist que ofrecieron. El bailoteo se acababa con otro de los éxitos, "Caminando por la vida", y así, emigrabamos al escenario vecino para pasar a otro estilo bien diferente pero igualmente arrollador entre las masas. (LÔCA)
LOS DELINQÜENTES (Escenario Republicca 03:30) Quince minutos antes de lo fijado Los Delinqüentes empezaron a tocar, con parte del público aun llegando recinto central desde el escenario de hip hop, que registró un importante superávit durante la no-actuación de Ramoncín y las siguientes de Melendi y Pereza. El adelanto en el horario presagiaba para los más optimistas un concierto de mayor duración de lo previsto. De los gaditanos se esperaba una actuación especial dada su elección como grupo para cerrar Viña Rock. Los garrapateros cumplieron sin que se les pueda poner ninguna pega concreta, pero por alguna razón difícil de definir (sin duda influyeron el volumen, demasiado bajo, y el frío) ni el público estuvo tan encendido ni el grupo tan inspirado como para que el concierto pueda calificarse de gran fin de fiesta. Abrieron fuego con una larga introducción en la que sus componentes fueron apareciendo poco a poco, hasta que la música se cortó y el Canijo pronunció el grito de guerra ininteligible que abre su último LP "El verde rebelde vuelve". Después de "El show de los rateros garrapateros", "Caminito del almendro" y "El telescopio cósmico" dejaron constancia de su segundo disco, "Arquitectura del aire en la calle". El reggae rumbero "Pirata del estrecho" lo enlazaron con las estrofas de "Medicina y mucho ruido", con la colaboración en las voces de La Excepción. "No me quites mis tomates", flamenco-blues sobre hortalizas, ardillas y otras especies, precedió a la alegre "Primavera trompetera". "No llevamos ná" fue quizás la canción que más coreo el público, en parte porque durante todo el festival se había pasado insistentemente por las pantallas gigantes un anuncio de la película "El mundo alrededor", en el que sonaban unos segundos de la canción de Los Delinqüentes, terminando el spot justo cuando empieza el pegadizo estribillo. Los gaditanos interpretaron después un tema nuevo con bastante buena pinta, y a continuación la alcohólica "Tabanquero". "Después" antecedió a "El aire de la calle", que ya anunciaba el final del concierto. Aún tardaría dos canciones más en llegar: la cañera "El abuelo Frederick" y "A la luz del Lorenzo", que tocaron sorprendentemente en clave de rocanrol con las guitarras distorsionadas. De propina, el Canijo entonó por bulerías el estribillo de "Trabugulandia", hasta que por los altavoces empezó a sonar la grabación de "El increíble mundo donde habitan los calcetines" y Los Delinqüentes se despidieron ya definitivamente poniendo el punto final a esta edición de Viña Rock. (Daniel Cabrera)
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