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SONOTONES + MALFARIO - GRUTA 77, MADRID - 08/11/2006

            Enfrentarse a una banda como Sonotones sobre los escenarios siempre supone un derroche auténtico de adrenalina explosionada al compás de acordes de rock puro y sin etiquetas, todo un pata negra dentro del rocanrol estatal cuyo reconocimiento debiera por derecho propio haber alcanzado peldaños mucho más destacados en la escena. Así es la música, mientas unos viven del cuento otros malviven regalando noches de magia en pequeños pero acogedores locales, tan solo a cambio de unas cervezas y algo de aliento cedido por poco más de un par de centenas de espectadores.

            Para abrir fuego y precalentar el ambiente, la apuesta de Malfario pudo incluso parecer atrevida. Desembarazando un punk con toques rock, afilado, aposentado sobre unas guitarras cortantes y una voz potente, el joven quinteto se perfiló como una apuesta interesante, si bien pecó en ocasiones de inmadurez propia dado su limitado recorrido sobre los escenarios. Fundieron en su descarga temas pertenecientes a su más reciente maketa, "Al Lado de las Putas Vías", "Primavera con Solera" o "El Espejo Nunca Miente", con versiones de lo más dispares, para encontrar desde aquél "Véndemelo" que el propio Manolo Kabezabolo adaptase del "Breaking the Law" de Judas Priest, hasta uno de las temas que formasen parte de la música original en la serie Bola de Dragón. Con originalidad pusieron punto y final dejando el camino marcado para los cinco sonotonianos.

            La senda se encontraba abierta. Los tambores de guerra anunciaban la salida, uno a uno, de los cinco guerreros del rock castizo, quiénes agarrando sus instrumento con fuerza y pasión afrontaban la batalla como bien debiera plantearse en cualquier banda, con actitud de conjunto y sin escatimar esfuerzos. Abrieron con "Cabezazos Contra la Pared", aposentados en un sonido limpio y engarzando con "Máquina Extraña" los primeros zarpazos a su hasta la fecha último trabajo publicado, 'Sin Argumentos', que encontró en "Tan Deprisa" la mejor definición de hit, todo un tema brutal que hizo refrendar la certera dirección emprendida por el show, compactos, sin florituras ni discursos absurdos, directos a la yugular, rocanrol en estado puro. No faltaron sus convicciones dibujadas en forma de primario desmelene para rememorar cortes como "Ya no es lo Mismo" o "Lo Tienes que Probar" que diesen cuerpo a su fruta prohibida, 'Listos Para Jugar', aquel álbum que rompiese con todo en el comienzo del nuevo siglo.

            Amparados por un escenario que se postrase ante todo pequeño para una banda capaz de abarcar tablas de mucho mayor calado, en especial para un incontrolable Antonio Caballero cuyas convulsiones a las cuatro cuerdas se veían limitadas en cuanto en él son habituales, "La Casa de las Sombras", "Una Obsesión" o "Sin Argumentos" fueron no obstante denotando un público no demasiado animado ante los compases del combo madrileño. Que mejor momento para destrozar el ritmo a golpe de clásico por antonomasia, "Solo Tienes una Vida", y encender la mecha de nuevo prendida con "Mi Diva" y el propio bajo asomando entre las piernas de un Javi Die capaz de cantar, posar, domar el pie de micro y ejercer con maestría su labor de frontman sin por ello afrontar grandes estridencias interpretativas. Para calmar los tiempos, "Los Amantes" condujeron al silencio final que envolvió ciertas dificultades técnicas.

            Solventadas las diatribas electrónicas, "El Progreso" y su adaptación de Roberto Carlos enfundaron de nuevo la actuación para de nuevo increscer el ritmo con el viejo "Mi Sofa" y alcanzar el clímax con "He Sido Infiel", y las seis cuerdas de rodillas ejerciendo sus riffs, o la banda al completo juntos para disfrutar el momento, a golpe de rocanrol. "La Culpa de la Ciudad" convenció a la parroquia, ahora sí con los brazos en alto, para desaparecer del pequeño escenario con su acertada crítica a la industria, "Que Día el Que Os Vendisteis". Aún quedaba cuerda, aún habrían de demostrar sus ilimitados argumentos para escribir una noche de rocanrol, y así el primer bis se materializó cargado de chulería, "Solo Sabemos Mirar", "No hay Reloj" y la irremisible "Los Buenos Tiempos", todo un empujón para, de nuevo, ejercer el ritual y volver a brindar con "Reina de lo que Sea" y la mención a AC/DC, "You Shook Me All Night Long", el desenfrenado cierre. Toda una gran noche, toda una gran banda para una gran minoría.

texto por j-kaos

fotos por Iñaki Gómez