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SINKOPE + STAFAS - SALA LA RIVIERA, MADRID - 27/05/2006 Volver, ver y vencer. De nuevo los extremeños Sínkope regresaron a la capital por la puerta grande, abarrotando La Riviera con casi tres mil almas para derrochar su poesía colmada de magia y desenterrar de sentimientos, a veces cálidos a veces sombríos, pero siempre inquietantemente estimuladores. 'Y, Si Quieres Llorar, Te Hago Reír', filosofía pura de vida para acompañar su nueva entrega discográfica, una entrega más intimista pero de nuevo colmada de caprichos en su crear como habitúan Vito y los suyos. Compañeros de escudería y escenario en incontables ocasiones, Michel Molinera y sus Stafas se encargaron de preparar la sala y afinar las gargantas presentando su segundo trabajo en la escena, 'Doble o Nada'. Lograron conectar con los presentes más a base de enmendar los cortes que completasen su obra precedente, "Ahora que Todo Va Mal", "Dos Corazones" o "A los de Siempre", que a base de presentar unos temas nuevos aún desconocidos entre la audiencia dada su reciente aparición discográfica. Obsequiaron no obstante con alguna coplilla del mismo, "Despiértate", entre habituales discursos de un Michel que, sin embargo, no se le vio en esta ocasión del todo inspirado. Apuntaron maneras en "Como Dos Gotas de Agua", brillando a base de melodía vocal, para, "Suma y Sigue", dar carpetazo a su reducido tiempo alterando al Dúo Dinámico y su "Resistiré".
Protagonistas absolutos de la velada, los extremeños aparecieron, entre "Valles y Cumbres", capitaneados por un enérgico Vito cual director de orquesta, y bien dispuestos a dar buena cuenta de sus nuevas composiciones, "P'Alimentar Tus Sentíos" o su estallido "Matar se me Olvida", enlazadas en la parte inicial una tras otra. Con su guiño a Gallardón y sus atascos, "De la Piel del Diablo", enriquecieron vibrantes y guitarreros las composiciones de un show que, junto a Arancha de Stafas a los coros y El Chino Flores, quién grabase los primeros trabajos de la banda a la guitarra, se evadieron "De Cháchara con la Luna" para brillar con su reflejo, a golpe de palmas iniciales y las notas de Mario Santos llevando a capela el amanecer de "Humo de Contrabando", cual clímax global en la sala recitando el propio credo.
"Llamando a mi Bruja" o "Al Socuello de Tus Pechos de Seda", y la banda en plenitud, disfrutando y haciendo disfrutar a la audiencia, comerciando con "Poemas de Extraperlo" tejidos desde el corazón y bordados para ser una y otra vez coreados por un público capaz de ampararse como segunda voz de la actuación. Recovecos de su reciente trabajo, tentaron "Alimañas con Oficio" para arrancar susurrando "No Quiero que el Sol me Muerda Otra Vez", con el emeritense Woody sobre el escenario para acompañar las briznas de sentimiento interpuestas en cada verso, cobrando estos temas una nueva dimensión en su versión de directo. No faltó la ración de clásicos, recordando los imborrables comienzos, "A Mi Aire (Como un Pez)", temas que les hicieron grandes, "A un Beso Mío le Llaman Ruina", cediendo Vito el bastón de mando, micro incluido, al concurrido personal para que fuesen los encargados de poner garganta a sus versos.
Dejándonos mecer "A Merced de las Olas", la calidez interpretativa de los extremeños daba paso a las palmas repetidas y los juegos con el público como final de fiesta hasta abandonar el escenario. Los compases de espera en el habitual bis fueron sin embargo oxigenados por un incansable Vito Iñiguez, capaz de montarse su propio show y jalear y animar al público hasta hacerse de nuevo hueco la banda al completo, "Tirando de Rama", sobre las tablas para su recitar de poemas de cosecha autóctona. Al son de acústicas, acompañados de viejos amigos sobre el escenario, con "Como Tantos" dieron rienda suelta a la primera composición de la pareja Vito-Mario. "Si nosotros somos estrellas, ustedes son el firmamento, y sin el firmamento no hay estrellas", poesía pura en labios de Vito para rendir tributo a su público, filosofía de vida, humildad escarpada de los adentros para demostrar el verdadero carácter de una banda especial en su directo, genial en sus composiciones, haciendo íntimo el lugar, "Y Pare Madrid", donde juntar al grupo con su lugar de éxitos y despedir, "En Tarros de Miel", otra memorable actuación en su apoteosis final.
texto por j-kaos fotos por d:e:m |