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SINIESTRO TOTAL - GRUTA 77, MADRID - 25/03/2006 Crisol de generaciones para recibir a los Siniestro la madrugada del sábado al domingo. Aunque hay que decir que era extraño el que no pasaba de los treinta. Siniestro Total se metieron al público de Carabanchel en el bolsillo y pronto se olvidó la soporífera espera de casi una hora con la impaciencia de ver a la ansiada banda. Tras su ya clásica "intro" salió por fin el grupo y desde el principio hubo una compenetración y relación de confianza con los asistentes provocada por un inspirado Julián que animó con ácidos comentarios cada bajada de ritmo. Mostraron su irreverencia y en definitiva el espíritu crítico de la banda en cada comentario, demostrando que su música es también una forma de vida. Así, por ejemplo, cabe citar la dedicatoria del concierto a la rentabilidad de la prensa rosa y a Milosevic entre otros temas de actualidad. Se puede decir que la banda apareció al desnudo, tocando, no sólo aquellos clásicos que te garantizan un buen concierto, sino sobre todo, temas que nadie esperaba, dando una oportunidad al público de ver un espectáculo diferente y sorprenderlo con lo mejor de ellos mismos. Prueba de este brillante recorrido escogiendo temas escondidos e inesperados fue "Cultura popular" o el atrevimiento con el inglés "The party starts now" con la que empezaron su segunda entrada. Aun así no faltaron algunos de esos himnos imprescindibles intercalados entre las otras canciones, como "Ay, Dolores" o "Bailaré sobre tu tumba".
El concierto se definiría por la caña y la selección de canciones rápidas
y potentes, así que el ambiente entre la gente se convirtió en continuos
saltos y movimiento. Julián aprovechó el "Miña Terra Galega" para
presentar a los componentes del grupo al completo (técnicos incluidos) y pedir
un aplauso para ellos. Alargaron éste y otros temas como "Todo por la
napia", en los que a veces aprovechaban para hacer comentarios. Demostraron
que no pasa el tiempo para ellos, y provocaron una regresión del público a su
época adolescente en los que la mayoría les conocimos. La acumulación de
conciertos tampoco pareció hacer mella en su trabajo, ya que dieron lo mejor de
ellos mismos disfrutando y haciendo disfrutar en una relación de tú a tú con
los asistentes. Las características de la sala también lo hicieron posible:
vale la pena ver este grupo en una sala pequeña para vivir esa confianza y
accesibilidad a los artistas. De cada miembro de Siniestro, se puede decir que
dio un conciertazo, y a pesar de que no hubo solos propiamente dichos, se
tocaron canciones que permitieron lucirse a todos. Julián hizo gala de su
"poligamia instrumental" deleitándonos con armónica, guitarra y
bandolina.
Hicieron una pausa en el frenético ritmo con un pequeño descanso tras el que salieron, si cabe, con más fuerza. Tras más de hora y media de concierto se despidieron saludando teatralmente al personal y mostrando el puño en alto. Sin embargo esto no acalló a un entregado público que provocó que, una vez que se había puesto otra música en la sala, saliera Siniestro Total de nuevo para obsequiar con un "Vamos muy bien" a sus seguidores, y poner punto y final a su gloriosa actuación. texto y fotos por Sueco |