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RAMONCIN - SALA GALILEO GALILEI, MADRID - 17/03/2006 En los últimos veintiocho años a Ramoncín le ha dado tiempo a escribir, presentar, colaborar en Crónicas Marcianas y hasta a hacer cine, pero también a introducir el punk en nuestro país (junto a su grupo W.C.?), a producir el debut de Barricada, a tener en su grupo a Jero, a contar con la colaboración de Brian May y a, por supuesto, dar forma a un montón de canciones clásicas de nuestra música. En cualquier caso Ramoncín nunca ha dejado de cultivar su faceta musical (la que aquí interesa) y prueba de ello fue el show que ofreció aquella noche en Galileo Galilei. En una sala a su medida y con un público tan numeroso, dispuesto y variado nuestro héroe, armado con su cancionero lo tenía muy fácil para triunfar. Eran las 21:38 cuando el "Riders on the storm" de Doors anunciaba el inicio del show; abrió fuego con "Putney Bridge" aferrado a su guitarra y respaldado por su numerosa banda ( teclista, violinista, dos bateristas, etc ) , dando muestras de la evidente conexión con su público, ávido de esos clásicos que tantas veces entonados. El sonido era realmente bueno, pudiendo apreciar tanto las letras de Ramón, como los matices aportados por sus instrumentistas, ese violín que recordaba en los momentos de intensidad a The Waterboys, o la fuerza de las guitarras en los minutos más rockeros. Su repertorio, dosificado en dosis de rock and roll festivo, rock urbano, blues (con Ramoncín exhibiéndose con la armónica ) y medios tiempos de épica urbana, se alternaba con momentos en los que el protagonista se dirigía al público, exponiéndole de esta forma recuerdos personales y apreciaciones sobre nuestra sociedad. Discursos que la mayoría de las veces fueron interrumpidos por el respetable, que le reclamaba más rock and roll. Sonaron, entre otras, "La chica de la puerta 16", "Como un susurro", "Rock and roll dudúa", una versión del "Roadhouse blues" de The Doors y cómo no la mítica "Hormigón, mujeres y alcohol", canciones que dieron forma a un extenso concierto, ideal para seguidores del polémico artista. Tras casi dos horas de música y calor quedó claro que Ramoncín se mantiene en buena forma y es capaz de ofrecer un concierto de rock en toda regla para todo aquel que lo quiera disfrutar. Tras la despedida, "Riders on the storm", de nuevo, nos confirmaba elegantemente que el telón había caído. texto por Jose Miguel Cáceres fotos por Juan Manuel Ontoria |