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NO RELAX - PUB HEBE, MADRID - 23/11/2006 Las batallas se ganan por coraje, y en el escenario un grupo con actitud es capaz de derribar cualquier barrera que se le ponga por delante por mucho que se tuerzan las cosas. Es por hechos como éste que No Relax representan la más viva imagen de cómo afrontar la música con rabia y honestidad, pero sobre todo con actitud. Su actuación (gratuita) en el clásico Hebe, punto de encuentro ineludible para la noche rockera madrileña, se encontraba pendiente de un hilo debido a un ataque de gripe que tenía afectados al 75% de los componentes del grupo, incluida la propia vocalista Miki, con la dificultad añadida que ello suponía. Pero demostrando una vez más su casta, los navarros se plantaron en la capital dispuestos no ya solo a cumplir con su actuación programada, sino a hacerlo como nos tienen bien acostumbrados a ello. Su salida a tablas fue sencillamente imparable, marcando acordes con "Superagua" e infringiendo el movimiento en los pies entre todos los presentes. La cantante transalpina se convertía así en todo un torrente, saltando, bailando y animando al personal mientras unas bases con potencia amparaban el sonido más punk-rock de los temas tamizados entre la fusión de ritmos dispares, reggae, swing o ska.
La combinación de cortes de sus dos álbums editados hasta la fecha, la alternancia de temas cantados en castellano con los mentados en italiano, e incluso el juego de voces entre Joxemi y Miki en "Sin Arreglo" fueron complementando el habitual juego de contrastes, siempre amparados por la solidez de la sencillez, por la vitalidad del estado de ser de un combo capaz de irradiar fiesta y determinación sin parar ni un solo instante. No faltaron "Gridalo!" o su reciente "Himnorelax", ataviados por el carácter de innato gladiador de los escenarios del propio Joxemi, un tipo capaz de decir no al regreso de Ska-P tan solo por principios frente a un buen puñado de billetes mostrados tras las manos de algún que otro prestidigitador de la industria musical. El escenario demostró ser una vez más su dulce perdición, y así, con los sombreros en todo lo alto, encararon, tras elevar el ambiente de diversión con "Buonanotte" e "Invasión", una parte final que como no podía ser de otra forma acabaron a bordo de su ya clásico "Continuero", interpretado en esta ocasión en la lengua de Cervantes. Demostración de entereza pese a los condicionantes en un show evidentemente no demasiado alargado pero con tinta suficiente como para certificar la valentía de una formación sin parangón en la escena. No hay descanso.
texto por j-kaos fotos por Iñaki Gómez |