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FESTIVAL EXTREMUSIKA 2006 - RECINTO HIPICO, CACERES - 31/03-01/04/2006

            Tercer año consecutivo que se celebra, el festival Extremúsica sigue marcando otro punto de inflexión ascendente en lo que se refiere a grandes eventos musicales desarrollados en tierra extremeña, una región que sale del abandono que otros colosales acontecimientos de otras partes del estado hacían tenerla postergada. Para esta ocasión, poco más de treinta grupos, repartidos en dos escenarios (Sol Música y Cadena 100), fueron los encargados de transmitir con su trabajo el perfecto engranaje preparado por A Vallecas Producciones alrededor de cuarenta horas casi ininterrumpidas de música de diversos géneros del rock. Otro año más, la reciente primavera daba la bienvenida y se encargaba de velar por el buen tiempo durante el transcurso de la partida. (Kdunskaldir)


VIERNES 31/03/06

EL DESVAN DEL DUENDE (13:45)

            El Desván del Duende fueron los encargados de abrir el festival. La avalancha de gente que vimos horas antes estaban aún pagando en el supermercado, la cosa fue muy íntima. 14:45, con una puntualidad que sería recurrente a lo largo del festival arranca el Extremúsica. Los siete chicos (y chica) del Desván lo tenían difícil, pero supieron hacer bailar al público más madrugador con su flamenquillo desenfadado. Banda de la tierra, sus canciones se acercaban a la rumba en ocasiones, mestizos a la manera de Kiko Veneno, El Bicho o Canteca de Macao. Contaron con veinticinco minutos escasos de actuación, en los que condensaron temas como "la niña buena", "de orilla a orilla", "sin vértigo" o su particular homenaje a Cáceres "macetas de colores". (Rober)

THE BUZZOS (14:10)

            Para cuando terminaron su actuación, los técnicos ya tenían preparado el segundo escenario para que salieran sin retraso The Buzzos. Estos extremeños dieron una lección en treinta minutos de rock´n roll vieja escuela. Esto es, en inglés y en mi menor, sonando a Led Zeppelín en "lonely boy" o a los Stooges en "gimme r´nr". También tocaron temas de su primera maqueta R´nR Suicide como "the evil one" o "deep and dry". De la segunda maqueta estuvieron presentes "gonna explode" y "hot glue". En general, el grupo tiene fuerza y un directo rabioso. Desde aquí les deseamos la suerte que se merecen. (Rober)

LA FAMILIA ISKARIOTE (14:45)

            Tras cinco años de existencia, este grupo castellano-leonés se presentó en el escenario Sol Música con el equipo al completo: Emilio como vocalista (compaginando gaita y guitarra), Raúl a la batería, Noko al bajo, Adal como percusionista, Javi a la guitarra, y César, Dátivo y Vecilla a la trompeta, trombón y saxofón, respectivamente. Después de varios recopilatorios y más de cien conciertos a sus espaldas, dejando atrás su antigua denominación de "Commando Volquete" presentaron ante unos pocos miles de personas su disco llamado "Sonido rebelde" bajo la influencia del ska, el funky y el rock, principalmente. "Hoy, es aún todavía (¡Despierta1)" fue la encargada de abrir su actuación, con poema incluido. Dos temas más del reciente disco dieron la nota más ska del repertorio: "Escuchando a Tagore", en la que Adal acabó cantando junto a Emilio, y "Consumo cuidado", crítica a la sociedad consumista imperante en la "civilización" occidental salpicada con notas de teclado y el sonido de los instrumentos de viento. Al grito de "¡La calle es de todos!" se desató la amarga soledad de "Hombre de calle" en la que trompeta, trombón y saxo pusieron las notas iniciales. Como homenaje a un ilustre compositor, "El pequeño Mozart" se paseó juguetón entre un público que golpeaba las palmas de las manos al ritmo que el piano marcaba mientras unos malabaristas ejercían sus artes sobre las tablas sorprendiendo a propios y extraños. De ahí en adelante "Sonido rebelde", inconfundible, tomó las riendas del momento desplegando toda una carga social con un potente ritmo de punk-ska con algún coletazo de rap. Finalizó "1-1-94" prendiendo candela y volando al Sur para alzar un grito de alarma y mostrar una pancarta en contra de la construcción de una refinería de petróleo en una comarca cacereña próxima. Buena actuación de la Familia Iskariote que ayudó a refrescar el ambiente en una tarde calurosa. (Kdunskaldir)

MAS (15:20)

            Pocos datos se tienen sobre el cuarteto llamado Más. Sus componentes, Luc, Jimmy, Mordente y Dick, se unieron en el año 2001 para formar una banda de rock duro que tras pasar por varias salas de grandes capitales aterrizaba en Cáceres como banda novel para darse a conocer de una manera más significativa. Canción que les da nombre, "Más" despejó la puerta de la intervención de una forma explosiva mientras un helicóptero rasgó el cielo a baja altura con sus motores sobre las cabezas de los presentes al más puro estilo de los festivales centroeuropeos o norteamericanos. No había hecho nada más que comenzar el festival y el respetable pedía mucho más, pero había que dosificar. "Escúchame" no resultó un tema agraciado ya que se notaba la falta de potencia de guitarra y la voz se alzaba un poco sobre los demás instrumentos (solapada en cierta manera por los coros del batería). Afortunadamente, con el transcurso de los minutos todo mejoró. Un tema que animó el recinto fue la versión que estos rockeros hicieron de una de las grandes canciones del rock internacional que siempre perdurará en el tiempo. Hablamos de "Bohemian Rhapsody" de los venerados Queen. Con los coros a capela al principio y la potencia que sigue a la tonada, Más supo sacar jugo a la situación y embelesó a los oyentes que empezaban a tostarse al sol. Tras "Palabras" otra sorpresa vino de la mano de "Fragel Rock" mientras algunos se divertían con dos grandes globos aparecidos como por arte de magia en la arena. "La tentación" y "A gritar" acabaron con los minutos dedicados a Más. Por cierto, resultó curioso observar el listado de canciones escrito de forma práctica e ingeniosa sobre un trozo de cartón. Se tomó buena nota, como la misma que nos queda de este póker de ases surgido de una tierra misteriosa. (Kdunskaldir)

EL GITANO, LA CABRA Y LA TROMPETA (15:55)

            Quinto grupo en la brecha, esta ternaria agrupación nacida en tierras pacenses puede presumir de haber compartido camerino con varias bandas destacadas del rock estatal como pueden ser Rosendo, Obús, Porretas, Reincidentes, Boikot y Marea, entre otros. Formado por Raúl Jiménez, Luis García y Jesús Sánchez, cabe destacar su atrevimiento y su autosuficiencia que no les impide seguir siendo un trío musical solvente. A partes iguales, temas de sus dos primeros discos, "Tres personajes de cómic" y "Dónde está el mar", fueron las piezas de dominó que iban cayendo sobre este particular tablero de juego en la tarde cacereña. "Enero", "Ramadam", todo sea por el vicio, y "Volveré a tomar el sol" se iban alternando entre poesías que amansaban a las enfurecidas fieras del foso, la tralla daba paso a la tranquilidad. Incluso hubo tiempo para una nueva canción, "Otro vaso", y la descarga de guitarra anunció "Quiero sentarme en las nubes" que el grupo invitó a los fieles a cantar. Más títulos: "Insolvente", "Al Alba", versión de Aute, y "He dejado de ser yo" se interesaban por la salud de los contertulios ("ya no sé si estoy muerto") pero a nadie se le acababa la paciencia, ni siquiera con "Moriros cabrones". A golpe de rancherita-ska, entre grandes mentiras de un canallesco y pendenciero personajillo llamado Bush y entre un pueblo Latinoamericano necesitado se llegó al fin de estos rockanroleros badajoceños rodeados de aplausos. Con buenas dosis de valor y esfuerzo El Gitano, La Cabra y La Trompeta siguen subiendo con paso firme su particular escalera. (Kdunskaldir)

LOS RECONOCES (16:45)

            Hace más de diez años que Los Reconoces llevan repartiendo su talento por buena parte de los escenarios estatales. En la actualidad, el compacto bloque lo forman Luter como vocalista y guitarra, Joris como baterista, David al bajo y el maestro Búho a la guitarra. En este año 2006 volvieron a participar en el Extremúsica después de dejar una gran sensación el año pasado. Como máximo exponente, trajeron para despachar su disco "Se me secan los mares" publicado en 2005. La melancolía de "El patio de Lacoma" fue la avanzadilla de la tropa de canciones que arrastraban inicialmente una inquietante meditación como rendición del alma, "Respuestas a cuestiones universales", angustia, "Contra-Tiempos-Inertes", desesperanza, "No creo nada", preguntas existenciales, "Intangible", y frustración, "A trompicones" junto a "En bolsas de basura", todo ello encerrado en viejos recuerdos, "Atrapado", como poemas colmados de ausencias. No todo fue así, una vez liberados de las tristes letras de "Se me secan los mares" se pudo disfrutar de grandes tonadas como la dulce "Miel" en la que Luter, El Búho y David se alinearon para formar un frente común que desató el frenesí de las cámaras fotográficas. Guisándoselo como podían, estos cuatro compinches del rock urbano abrieron más el apetito de los presentes con "¡Levantad!" y que Luter, en particular, se encargó de aderezar con una salsa de ánimo a la voz de "¡¡Siempre arriba compañeros!!". Sin olvidar que se aguantaba el sol con verdadera estoicidad, "La risa" produjo el momento más significativo al poder disfrutar los coros de cientos de personas que eran empujadas por Luter al final, que se produjo con "En balde". Entretenido y extenso listado de canciones asociado con un sobresaliente sonido. Con toda la honradez y sinceridad que les caracteriza Los Reconoces se fueron con el exigente papel asignado cumplido de una forma brillante. (Kdunskaldir)

MAMA LADILLA (17:35)

            Cuando por fin habíamos logrado llegar al festi, y cuando por fin conseguimos "clavar" (por decirlo de alguna manera), las tiendas en el empedrado suelo, nos encaminamos a ver lo que fue mi primer concierto del finde, los únicos, irónicos e incomparables Mamá Ladilla. Con puntualidad meridiana, a las 17,30, y un increíble sol cacereño que nos alegraba la tarde, comenzaron los armoniosos acordes de Surfin Papa. Observamos una curiosidad en el escenario, Juan Abarca no tocaba la guitarra, sólo cantaba, al parecer debido a unos problemas que tiene en los codos, en su lugar para acariciar al instrumento de seis cuerdas por excelencia, estaba Pablo Tato, guitarrista de Psicotropia. El resto del grupo se mantenía como habitualmente, Llors Merino al bajo y Ferro a la batería. El público estaba exultante, Mamá Ladilla con su humor habitual y sus letras sarcásticas nos dieron la vidilla que necesitábamos para comenzar con buen pie el fin de semana. Hicieron un recorrido bastante amplio por toda su discografía, destacaron los temas de Sancho Panza del rock, Chorizo 2000, algunas de su último álbum "Autorretrete" como Janfri Güein, o la maravilla musical Cunnilingus post Mortent, arrasaron con Mi nave Mix y también introdujeron algún clásico como fue Chanquete ha muerto, para finalizar, mandándonos a tomar por culo… (Martaska)

LUJURIA (18:30)

            Desde tierra de comuneros aterrizaron en tierra de conquistadores los licenciosos segovianos que llevan por nombre Lujuria. Tras la espantada general que se produjo en la arena tras el grupo anterior, estos seis defensores de la libertad (en todos los sentidos) abrieron la senda del heavy metal del festival acarreando con buen humor sobre las tablas "Mozart y Salieri", no podía ser de otra manera. A la dama Lilith apenas se la veía, oculta hacia el fondo del entarimado. Gallardo, tímido, ocupaba un lugar secundario en detrimento de sus compañeros Óscar (más discreto en su indumentaria), Chepas y Julito (no se supo dónde dejó el purito), y a Fernando ya se le oía bastante demoliendo la batería con potentes y agresivos baquetazos. Dos fuertes y extrañas sacudidas de sonido ruidoso entorpecieron el sensacional comienzo de la banda. Es de agradecer que nada más ocurrió en cuanto a la parte técnica. Con "Dejad que los niños se acerquen a mí" Óscar intentaba subir al andamiaje y calmó su ardor escanciando con lubricidad sobre su rostro una lata de cerveza que poco después lanzó sobre el público. Acto seguido de "Jeckyll y Mss. Hyde", ante la sorpresa de todos, muchos cientos de personas regresaron embelesados por las proezas de Óscar que otra vez más se metía al público en el bolsillo. Como adelanto a su próximo lanzamiento musical en breve fecha, "Ojos de presa" se clavó en las retinas de los parroquianos azuzado por la contundencia de guitarras. Y tal y como hizo La Familia Iskariote anteriormente, Lujuria quiso sumarse a la acción contra la refinería proyectada mostrando la misma pancarta. Y es que estas personas de buen corazón nunca dudan en apoyar causas como estas. Un muro se levantó de repente, "Traidor", pero a la voz de "Levántate y anda" miles de almas con un mismo "Corazón de Heavy Metal" derribaron las barreras de la intolerancia, "Joda a quien joda" el heavy-rock sigue aquí. Y a medida que la tarde llegaba a su fin también lo hizo Lujuria no sin antes sacudir las asperezas con "... y la yesca arderá", otro tema de su inminente trabajo que esperamos que sea tan implacable como sus predecesores. Como de costumbre, brava actuación. (Kdunskaldir)

HAMLET (19:25)

            Con problemas de sonido saltaron Hamlet al escenario. En un horario atípico para la banda, con el sol de cara y una polvareda a lo Far West sonaban los primeros compases de una intro sinfónica, que pudiera haber sido el Ecstasy of God de Metallica. Muerta la sinfonía la banda arranca con "ceremonia TV". Los problemas se van solucionando. Suena "antisocial", Molly no para encima del escenario. El grupo da la pose heavy perfecta, muchas tablas, muchos años y mucha ropa de diseño la que vistió Molly esa tarde. Pelo corto engominado, gafas Robert Redford y zapatillas Converse. Afortunadamente su garganta despeja toda duda y Syberia hace su entrada con "aislados". Lo mejor de la banda es su base rítmica. Los slapping de Álvaro sobre el doble bombo sincopado de Paco Sánchez son sencillamente magistrales. Unas frases de bajo inconfundibles anuncian a "el mejor amigo de nadie". No hay tregua, empalman con "denuncio a dios" y la voz del público se come a la de Molly en el estribillo. Un parón de intensidad nos trajo "tiempo", parcial, total, syberiano. Estamos en el ecuador del concierto, pausa en la que el grupo aprovecha para denunciar la construcción de una refinería de petróleo en Cáceres. "El grupo siempre estará dispuesto a colaborar en estos temas..." La reivindicación contra la refinería será una constante en cada uno de los conciertos del festival. Comienza la locura. "J.F", empieza a levantarse polvo. "Tu medicina", "Irracional". La polvareda ya es de película. Sólo se vive una vez, a menudo... "Antes y después". El grupo se despide y cierra con "limítate". (Rober)

GATILLAZO (20:30)

            A las 20,30, manteniendo la puntualidad que ha predominado, para variar, en este festival, dio comienzo el concierto de Gatillazo, el grupo que toma el relevo de "La Polla", con Evaristo al frente, Tripi a la batería, Txiki y Osoron a las guitarras y Xabi al bajo, manteniendo la típica mala hostia y ganas de rebelión que caracterizaba a la mítica unión. Con el escenario en movimiento y ondeantes ikurriñas nos presentaron muchos temas del único álbum que han sacado hasta el momento, tales como "Anorimia y buroflexia", "Gora Mari", etc. Las ganas de marcha de Evaristo y del público, que le ha sido leal en todas sus formaciones, alcanzaron su punto álgido con "El rey es feo", ya que todos añorábamos alguno de los temas que tantas veces hemos escuchado y bailado. Rindieron un pequeño tributo a otro clásico del punk estatal con el "Rock and Roll de Cicatriz". Aunque este grupo mantiene un poco la línea de la Polla, sentimos un ligero vacío allá donde sus letras lograron llenar plenamente nuestros maltrechos corazones. Tal vez sea debido a la añoranza de su anterior grupo por lo que se creó un inmenso pogo cuando estalló la rabia que llevamos dentro con "Carne pa la picadora", con una ligera variación, esta vez, en lugar de ponernos con metadona, lo hicimos con Maradona. Finalizaron con la caída de la noche y las primeras chupas con pinchos con una frase que resume toda una vida de lucha "y nunca se acaban los putos problemas…" (Martaska)

LOQUILLO Y LOS TROGLODITAS (21:35)

            Con la elegancia que lo caracteriza y una levita que ondeaba al viento, a las 21,35 inundó, imponente, el escenario, uno de los rockers que mejor ha resistido el paso del tiempo, Loquillo, con sus inseparables trogloditas. Entre el sonido del No-Do, y la música de supermán dio comienzo el que sería uno de los mejores conciertos de la noche, su primer tema, que le va como anillo al dedo, fue "Rock and roll actitud". Poco después tocaron "Pégate a mí", una de sus primeras canciones, con la que sorprendieron a los más fieles a su música, ya que hacía bastante tiempo que no constaba en su repertorio en directo. Otros temas que nos hicieron sentir que esa era una auténtica noche de rock and roll fueron, "Sabor de veterano", "Animal de R´N´R" o "Feo, fuerte y formal". Hizo una versión más pausada de lo habitual de "Rock Suave", y nos deleitó con otros clásicos, con el que el público se dejó la garganta, como el "Ritmo del garaje" y "el Rompeolas", que lo dedicó a la memoria de John Strammer. Finalizó el concierto, haciendo malabares con el micrófono y cantando Bella Ciao, para dejarnos con lágrimas en los ojos. Aunque fue un concierto increíble, echamos en falta "Cadillac solitario", que no suele faltar en su repertorio, y algún tema más como "La Mataré" o "Rock and roll star", pero tendrán que esperar para otra ocasión, en la que, seguro, que no faltaremos. (Martaska)

PEREZA (22:40)

            Loquillo se baja del escenario para que le releve la que, según confesaría después en una entrevista, él considera como la mejor banda de roncanrol en España de los últimos 25 años: Pereza. No en vano, vienen de presentar un disco de colaboraciones con Bunbury, Ariel Rot, Delinqüentes. Por lo visto, amigos no les faltan... Animales tampoco, abren el concierto precisamente con el tema de que da nombre a su último disco de estudio, después de calzarse el escenario y saludar un personal ya razonablemente alcoholizado para las horas que son. Rubén está menos activo de lo habitual. El grueso del espectáculo lo sostiene Leiva, camaradeado por el Pitu y Roberto Aracil. Lo de Pereza es una cuestión de actitud, el salvaje y provocador estilo de Keith Richards presente en cada acorde y en cada gesto chulesco. Lo que sí es inevitable es juzgarles por hacer "música ligera" después de que Rober y Rubén fuesen responsables directos de aquella magia efímera que se llamó Buenas Noches Rose. Después de la reflexión del primer tema, Pereza toca "Manager" y se mete en la piel de un chuloputas de la industria del rock. Las chicas bailan encantadas y los tíos mueven la cabeza. "Niña de papá" arranca un riff adictivo a la guitarra de Rubén. Nos vamos calentando para la rabiosa "yo sólo quiero hacerte el amor". Después vendría el super-hit "princesas", el no menos conocido "todo" y la tranquila "madrid".Llegado a este punto aluden a James Brown para introducir el tema que más juego les da en los directos: "música ligera". Empiezan el medley con un llamamiento a las discográficas: "Odio el reggaetón, me la suda el reggaeton". Siguen con "bailando, me paso el día bailando", que degenera en bebiendo, fumando, follando... Presentación modesta de la banda ("el puto amo, Yo el puto amo") y la versión del "my sharona" para volver otra vez a "música ligera". Terminan el concierto con "házmelo", "superjunkies" y "pienso en aquella tarde". Ellos mismos resumen su actuación antes de bajar del escenario: "dicen que somos una banda de pop. Lo que somos es una banda de hijos de puta". Nada que ver con sus discos, su directo es otra historia. (Rober)

KIKO VENENO (23:45)

            Kiko Veneno cambia de tercio y pone la nota mestiza al festival. Su flamenco bastardo es un palo que no tiene que mucho ver con el rock, pero que contibuyó a la variedad musical del festival. Sube a escena de la mano del "lobo lópez" para siguir con "traspaso" de su último disco (El Hombre Invisible) y atascarse en el "Memphis blues again" ("¡sin poder salir!"). Simpática leyenda, la gente baila encantada "hecho de menos" (tema conocido por El Otro Lado de la Cama), "estaba lloviendo", "contigo" o "turututatu". El de Figueras lleva una turuta (murga, kazú... Véase La Mandrágora) en la boca y una banda que le da mucho juego. Caja flamenca, teclados, guitarra, bajo y batería. A la mitad de su actuación, Kiko Veneno "coge la guitarra" para darle a las "notas del derrumbe", rodeado de "delincuentes". Los garrapateros de dan por aludidos y saltan al escenario para "satisfacción" del público. Juntos, terminan la actuación mano a mano con "volando voy". (Rober)

ALBERTUCHO (00:50)

            Ya en la recta final de la noche, Albertucho salta un escenario eléctrico con la melena al viento y guitarra acústica en mano. Le acompaña su banda habitual, en la que sobresale el tremendo Tulo, que se encargó de mantener alerta nuestro gusto por los solos. El primer riff que salió se sus dedos fue el mismo que abre el último disco de Albertucho, "alimaña pasajera". Dejamos la luna entrar y vino "descuida", muy lenta al principio, frenética después y panterita rosa para terminar. Para "la persiana" contaron con un cajón flamenco. "Volví de Navarra", "pelos de gato" mantienen en pie el recital, con un Albertucho muy activo que aprovechaba para recitar versos entre canción y canción. Sus manos incultas dejaron de serlo para tocarnos y volverse de trapo. "El ángel de la guarda" hizo las delicias de sus fans primerizos mientras que "vivir viendo" da tregua para la frenética "basura". Albertucho se contagia con los punteos de Tulo y agarra la eléctrica para cantarle al "país de los televisores". Se le notan las tablas, sabe cómo mover al personal y a su banda en el escenario. No para de un sitio para otro, quemando grasas y piedra en "borracho y solo". La lucha contra el "frío" está más que ganada, Tucho recita una vez más. Esta vez la copla trata sobre cómo volver herida la mentira. Una caña demencial. Alterna virtuosamente los versos más sentimentales con los guiños a canción de parque con Marshall de válvulas con óxido en el centro y con cerveza que lo limpia. Todo el conjunto no tiene sentido si no es por una mujer. Abertucho le promete su clásico "pisito" con un techo pa´ vivir y un florero de jardín. Exquisito. Su desarraigo en vena contagia fácil a un público que canta este y otros clásicos con un mini en la mano. Albertucho se invita a la penúltima, "piltrafilla". En el Extremúsika la penúltima es de verdad. Hay muchos grupos y poco tiempo para bises. "La estrella" puso el broche final a una actuación de diez. (Rober)

LOS DELINQUENTES (01:55)

            2,00 de la mañana, ya se empezaba a vislumbrar por doquier el cansancio acumulado por el larguísimo día, pero todo esto desapareció y se olvidó en el mismo momento en el que escuchamos en el escenario "La gente esta cansada pero aún tiene ganas de garrapatas", en ese instante, el público (se habla de unas 45000 personas en todo el fin de semana, y creo que en ese momento estábamos tod@s allí), empezó a agitarse, a moverse y a bailar al ritmo de la voz del Canijo, con esa pachanguita fresca a la que nos tienen acostumbrados con "Caminito del almendro". Siguieron con "Después", para continuar con "Chiclana", en la que colaboró Kiko Veneno. Aunque había muy buen rollo y mucha juerga, hay que destacar que el sonido no era especialmente bueno. Cuando sonó el siguiente tema todos los allí presentes se pusieron en movimiento con "La primavera trompetera", que fue uno de los temas más bailados de la noche. Otro de los dignos de recordar fue "Nube de pegatina", y nos dieron aún más ganas de beber (me imagino que por eso la gente se autoservía los minis de cerveza del grifo de la barra), con "Tabanquero". Después de unos magistrales toques de guitarra flamenquita y un poquito de propaganda sobre su nuevo disco, pusieron punto y final a tan pachanguera actuación con "A la luz del lorenzo". Un concierto divertido y cargado de buen rollo, pero no tan espectacular como otros que nos han ofrecido los jerezanos. (Martaska)

TIERRA SANTA (03:00)

            Rostros fatigados, ojos cansados, se veían por el recinto hípico pero se aguantaba con un imperturbable coraje el programa previsto por la organización. Los penúltimos en cerrar la ya madrugada del sábado fueron los riojanos Tierra Santa que poco a poco nos fueron relatando cada historia de sus temas dando comienzo con "Nerón". Pero la chispa que debía encender "la ciudad de nuestra locura" (en este caso el recinto ferial) brilló débilmente. Aunque Ángel, Iñaki, Arturo y Roberto se afianzaron ferozmente sobre las tablas el sonido parecía falto de energía, sobre todo porque una de las guitarras apenas se oía entre los comentarios de la gente. "Apocalipsis", del homónimo disco, y la melódica "Alas de fuego" se sacrificaron ante "Sangre de reyes". La cosa cambió un poco a mejor mientras sonaba "Indomable" y muchos gritos de sed de libertad se pudieron escuchar con la finalización de "Nací siendo libre", todo un canto a la autodeterminación de las personas. Como siempre, la nota conmovedora la puso "Una juventud perdida", que desde hace tiempo forma parte del merecido recuerdo a las víctimas de la barbarie en los años oscuros de dictadura en Argentina. Por una vez en esa noche, la ciudad de Cáceres tomó "Rumbo a las estrellas" para soñar en plena libertad. "Tierras de leyenda" marcó el prólogo de "La canción del pirata", tema extenso muy coreado por los feligreses apostados en el recinto. Y si antes fue el turno del Ave Fénix ahora llegaba desplegando sus alas la fuerza de "Pegaso", caballo alado que tras su aéreo galopar dejó las riendas en pos de "Legendario", que fue el tema con que Tierra Santa finalizaba su peculiar aventura. Tal vez se acusó demasiado el agotamiento de la primera jornada y la tardía hora influyó en cuanto que estos melómanos de los campos de La Rioja estuvieran un poco por debajo de lo que se esperaba. Aún así, con todo respeto, esto no empaña en absoluto la opinión que se tiene de una de las más importantes bandas de heavy metal que existen actualmente en el ámbito de nuestro estado. (Kdunskaldir)

SINKOPE (04:05)

            A las 4 de la mañana, con los estómagos completamente saturados por bebidas alcohólicas, con las chaquetas caladas y deseos@s de poner el broche final a este rocanrolero día con Sínkope, profetas en su tierra, y uno de los grupos más esperados de la noche. Tardaron más de lo habitual en aparecer en el escenario, por lo que se comenzaron a escuchar rumores sobre que al final se había suspendido el concierto, para alivio de los allí presentes no fue así, y aparecieron para culminar la noche con un rato de poesía y voces desgarradas. Pudimos escuchar un recorrido por toda su discografía, con temas como "Tirando de rama" o "A un beso mío le llaman ruina", para que nos pusiéramos un poquito tristes pensando que nos sale mal todo. Hicieron un canto a la libertad dedicado al genocida Bush, con "Sin cruces ni cementerios", para gritar bien claro que seguimos libres, libres. Otras canciones fueron "Humo de contrabando", "Llamando a mi bruja", y "Al socuello de tus pechos de seda", para finalizar el primer día del Extremúsika, con "En tarros de miel". Un concierto interesante, pero demasiado pausado teniendo en cuenta la adrenalina que teníamos a flor de piel después de tantas y tantas horas de música. Cansados y felices nos fuimos a dormir a nuestras derrumbadas tiendas, ya que había que coger fuerzas porque el sábado prometía, y todavía nos quedaba mucha música y muchos minis por saborear. (Martaska)

SÁBADO 01/04/06

DR. SAPO (14:20)

            Y a las 14,10 retornamos, volvimos al pie del cañón, o mejor, al pie de los escenarios, de donde no nos queremos mover nunca, enarbolando nuestro arma más particular, el mini de cerveza, que a esas horas mañaneras sirven para hacernos reaccionar un poquito más. Allí aparecieron Dr. Sapo, compuesto por Miguel de Lucas a la voz y a la guitarra, Iván Pérez a la otra guitarra, Maxi Flores como batería y Roberto Domínguez al bajo, dando comienzo a uno de los primeros conciertos del día, con el solecito que nos acompañó (y quemó), a lo largo de todo el finde. Aunque no había mucha gente, los chicos le pusieron muchas ganas, hicieron gala de todo un despliegue poético, aunque un tanto popero, cantando las canciones de su primer disco "Al tran tran", con temas como "Miguela y Miguel", y "Pepito", también nos deleitaron con un Rock and roll. Hicieron una canción protesta en contra de la "Refinería" que quieren poner en Extremadura, además, por todo el festi se recogían firmas y se regalaban pegatinas para luchar en contra de esta injusticia. En resumen, un concierto tranquilito, para ir entrando en ambiente de toda la música que aún estaba por llegar. (Martaska)

CROSS AHEAD (13:00)

            Como en el día precedente, los primeros compases de la marcha del mediodía del sábado se produjeron sobre el escenario Sol Música de la mano de Cross Ahead, grupo compuesto por cuatro cacereños de pura cepa, al más puro estilo hardcore. Inicialmente, alrededor de cincuenta personas, la mayoría de ellos devotos de Cross Ahead, no quisieron perderse el comienzo de otras quince horas de buena música y se alegraron de escuchar canciones como "My party", con mezcla de tañidos punk, de hardrock y de ska, y la que da nombre al grupo,"Cross ahead", simplemente potente y explosiva. Sometidos al influjo del característico sonido del hardcore de la década de los años 80 y principios de los 90 (Bad Religión, Pennywise, Green Day, Offspring) interpretaron "Leave it alone", versión de NOFX que hizo las delicias de los concurrentes a la cita que a estas alturas de la acción ya sobrepasaban con creces algunas millares de unidades. La velocidad seguía apuntando alto, hacia nuestras cabezas, y una marea titulada "Seven wave", acompañada por "Another stupid song", derramó sobre la arena un mensaje a todos los presentes: "Carpe diem". Eduardo como voz y guitarra, Nacho a la batería, Julio como guitarrista y Damián al bajo aprovecharon la ventaja de tocar en casa para dejar una gran imagen. A pesar de cantar en inglés, la gente respondió de buena manera otorgando a Cross Ahead una alta nota que sin duda fue favorecida por el nítido sonido de cada instrumento, calibrado en su justa medida. (Kdunskaldir)

TRANSFER (13:30)

            Sin haber tenido apenas tiempo para descansar después del viaje hasta la ciudad de Cáceres, tras haber tenido su séquito algún que otro contratiempo con un piquete de guardias civiles (tomé nota, Olga y Javi), saltaron a escena los valencianos Transfer con ganas de compartir su música con una pandilla de hambrientos rockeros que les recibían con aplausos. La gente iba despertando de su letargo medio-mañanero y afluía en masa de cara a los pabellones que albergaban a grupos y técnicos de sonido (y algún que otro despistado). Aris a la voz, Víctor y Fede a las guitarras, Hugo a la batería y Karlos al bajo dejaron caer su carta de presentación con "Dinero", una de esas canciones desencantadas que hace compañía a las que siempre llevan acuestas como "Domesticao". De esta manera, antepusieron su sexto disco "Jentes" por encima de cualquier otro y departieron "Una y otra vez", "La buena cara", plagada de consuelo, remedios y esperanza, y "Harto". Quien no ha vivido una situación parecida a la narrada en "Falsos dioses" aún es joven y tendrá que aprender que lamentablemente no todo es maravilloso en este mundo, pero por fortuna hay que reconocer "...que las cosas más sencillas tienen su valor", por lo que "Vale la pena" se convirtió en una gran recompensa para estos levantinos. Entre "Desde que te vi", "La gran mentira" y la envolvente"Okupa y resiste" hubo palabras en contra de la construcción de la refinería en unión a otros grupos que manifestaron lo mismo. El buen sonido de cada instrumento se vio empañado por la disminuida potencia en la voz de Aris que a nuestro pesar se perdía entre la masa. Tan sólo se añoró una canción, "Somos más", pero no hubo más tiempo. Transfer, rock urbano henchido de letras basadas en historias reales, de palos en las esquinas, de cambios de comportamiento radicales, de corazones repletos de envenenadas espinas... pero todo contrapesado con la ilusión que irradian en cada uno de sus conciertos. (Kdunskaldir)

PARABELLUM (15:10)

            Y ahí estaban, por fin, después de tantos años al pie del cañón, uno de los grupos más míticos e importantes del punk radical vasco, en ese todas las crestas se empezaron a congregar cerca del escenario. A las 14,55 empezó, con muchas ganas y bajo el sol abrasador, el momento que tod@s los amantes del buen punk rock estábamos aguardando. Comenzaron con "Envenenao", guitarras rabiosas y mucha mala hostia para saltar y bailar descargando nuestras ganas de marcha de la hora de la siesta. Aunque en estas primeras canciones hubo algunos problemas con el sonido. Otros temas que tocaron en esta horita que a la mayoría se nos hizo corta fueron "Johnny el guapo, "La balanza" o "Noviembre". Un concierto impresionante, a este grupo se le notan tantos años de experiencia sobre los escenarios. Con "Noviembre 92" hicieron un inciso para proclamar que van a cerrar "la kelo", la mítica casa okupa de Santurtzi. Fueron poniendo fin a este magistral concierto con "Imaginas", "Bronka" y "Texas". Sobre las 15,55 nos abandonaron, dejándonos con muy buen sabor de boca y con ganas de más, por lo que dejaban muy bien preparado el terreno para seguir gozando del sol y la buena música de la mano de Vantroi. (Martaska)

VANTROI (16:05)

            Con los acordes de "El derecho de vivir en paz" de Víctor Jara se presentaron en el escenario los mexicanos Vantroi, era la segunda vez que los veía en dos semanas, pero esta vez estaba el grupo al completo, no como la otra vez en Vallekas, que fue Gerardo solo a ofrecernos un acústico. Dieron comienzo al concierto con "Bajo palabra", e hicieron un recorrido bastante interesante por todos sus álbumes, cantando algunos temas poco habituales, como "Nguyen Vantroi". No faltaron sus corridos mexicanos "El mión" y "Contrabando en los huevos", en la que colaboró Ángel Vallekas. La verdad es que no nos decepcionaron en absoluto, hicieron un concierto bastante bueno, en el que el sonido sorprendió, teniendo en cuenta lo que había fallado con otros grupos. El público se puso en movimiento cuando sonó "Flojos de Pantalón", de Rosendo, que es ya una habitual en sus conciertos. También dedicaron un tema al sevillano pueblo de Marinaleda. Hicieron una muy buena versión del tema de Víctor Jara "Muchachito chileno", para finalizar con "Ella" a las 16,40, después de un "No nos moverán", y también se unieron al grito de protesta en contra de la refinería. El concierto en general estuvo bastante bien, pero echamos de menos "Un buen recuerdo", aunque al ser un tema lento, tal vez no sea demasiado apropiado para un directo. (Martaska)

SKALARIAK (17:00)

            A las 16,50, con el sol brillando con todas sus ganas y un ambientazo increíble en el que buen rollo skatalítico se podía palpar, dio comienzo el que, a mi parecer, fue el mejor concierto del festival. Empezaron con "Sarrera V", el tema que abre "Luz Rebelde", su último álbum. No nos extraña que estén triunfando por Latinoamérica y Europa porque el concierto que nos ofrecieron fue impresionante. La gente, pese al calor, no paró ni un solo momento de bailar ska, con temas como "Global musik". Nos obsequiaron con otros tan revolucionarios en nuestra historia como "Si me quieres escribir", y para reivindicar su tierra dieron algunas pinceladas en euskera con canciones como "Segi, segi, segi". Seguimos dándolo todo al ritmo de las trompetas y de los toques jamaicanos con "Todos los hintxas", "Skalari rude club" y "Puto alcohol". Alentaron nuestras ansias de rebeldía con temas de todos sus álbumes, aunque echamos en falta "Sólo vivir". Finalmente nos dejaron con todo el buen rollo del mundo con una canción tan bonita como es"Despídeme", y ahí nos quedamos, jadeando porque no habíamos parado ni un instante y con los corazones palpitantes de la emoción por haber presenciado un concierto tan inolvidable. La única pega que podemos poner es que se nos hizo muy corto, aunque en una hora escasa pusieron toda la carne en el asador y se dejaron la piel en el escenario. (Martaska)

PORRETAS (18:05)

            "Always look at the bright side of life". Con el habitual paseo por la Vida de Brian salen a escena Porretas. Pronto cambia el tono. La cultura en la cartera… "Malditos bastardos". A pleno sol, los Porretas son parte natural de cualquier festival, los hemos visto mil veces y seguimos botando como la primera vez en "jodido futuro" o el mítico "si lo sé me meo". "Bebe whiskies, mucho ron"… Hay tiempo. Sigue la fiesta con "haciendo el ganso", "Dos pulgas en un perro", denuncia social a favor de la inmigración a la que acompaña una vez más la protesta popular por la refinería de petróleo. "Los doce mandamientos" de la ley de los Porretas son repetidos por un público exaltado que recibe "kalimotxo" como niños en Navidad. Esa noche se jugaba el Madrid-Barça.y no podían faltar los oé oé oé, bota de vino y bokata de salchichón en "la del fúrbol". Alternaron lo clásico de lo nuevo a mitad de su actuación cuando empezaron a sonar temas de su último trabajo, homónimo. "Barriobajero" es un medio tiempo sentido en el que la voz de Rober recuerda al timbre quedo de Yosi. "Tontolculo" y "No sé si tengo los pies en el suelo" completaron este bloque. El colmo de los redactores vino con un medley en el que empalmaron vertiginosamente "pongamos que hablo de Madrid" de Sabina, "diga qué le debo", "peligrosa María" de los Suaves, "Txuss" de La Polla y "saca el whisky Cheli" (de quien sea..!). Un nuevo guiño al último disco en "la hemos cagado" les quiso despedir, pero está escrito que: "No podemos irnos de aquí sin tocar el marihuana, ¿no? Pero la cantáis vosotros" Dicho y hecho. Y al final… Kosta y Alberto Pla de Boikot se suman a la fiesta de sus hermanos para despedirse con un apoteósico "Y nos llaman los Porretas". (Rober)

BOIKOT (19:10)

            La tarde se agotaba y el sol buscaba su ocaso pero a la fiesta la seguían quedando protagonistas. Esta era la segunda vez que se veía a los integrantes de Boikot sobre el escenario, en este caso el llamado Cadena Cien, porque pocos minutos antes hicieron acto de presencia sobre el Sol Música acompañando a Porretas en su tema "Marihuana". No hay mejor idea para afinar las voces y dar los últimos ajustes a los instrumentos que pasarse con los colegas a sentir plenamente la camaradería. Con los brazos en alto del público, tras sentir las notas iniciales de "Korsakov", Juancar, Kosta, Albert y Grass se materializaron en escena increpando desde el inicio a la gente para participar en "Nos quieren detener". "Tekila", segunda canción, y ya la peña parecía una marabunta desde el foso hasta el fondo del recinto. Es agradable ver una marea humana brincar sobre la arena con "Inés", esta vez sin la pequeña Ruth, a pesar de que Kosta tuvo problemas con su guitarra. Después de un "entremés" dedicado al cuerpo nacional de policía, durante "D´espaldas al mundo" se pudo ver a un espontáneo que saltó la valla del foso y la que daba a los escenarios como una gacela y cuando pudo subirse por un lateral del escenario un técnico de sonido pudo retenerle y llevarle a la parte posterior del mismo. Con estas actitudes no se hace sino distraer y entorpecer el trabajo de los artistas. Menos mal que la cosa quedó ahí y no pasó nada que lamentar. Tras este conato de protagonismo por un energúmeno, Boikot se subió al carro de los que piden la no construcción de la industria petrolera y fuertes aplausos llenaron el lugar. Enseguida nos pusimos los pertrechos necesarios para cubrir La Ruta del Ché y a lo largo del camino se despachó "No callar", "No pasarán" y "En lo triste, lloraremos, reiremos, cantaremos y no nos callaremos" para buscar un confortable y seguro refugio auspiciados, "Hasta siempre", por nuestro querido Comandante. La estampida llegó tras "Tierra quemada" y atentas miradas seguían con estupor las lecciones de "La Vieja Excuela". Ante tanta desinformación e hipocresía existente en el planeta algunos se atreven a llamar a las cosas por su nombre y se dedican a contar verdades con la palabra dada en "Mentiras", todo un temazo que no podía faltar. El tiempo se escapaba pero hubo minutos para "Bajo el suelo", con "las niñas" a los coros, y la solicitada versión de Piperrack "Kualquier día". Y no hubo una muerte más dulce para enterrar la actuación que helando la sangre a los parroquianos con el frío intenso de "Korsakov". Siempre queridos allá donde van, Boikot siempre representará la voz de los pueblos oprimidos, de los valores reivindicativos por una sociedad más justa. Siempre adelante, nunca desfalleciendo. ¡¡Hasta la Victoria!! (Kdunskaldir)

BARRICADA (20:15)

            Barricada hace de tercer vértice del tridente urbano culminando una tarde de rocanrol estatal, mini y pogo. Abren con "animal", después de equivocarse de escenario para felicidad de los técnicos de sonido, que se echaron unas risas. Los barri no pierden los dientes en ningún momento, Alfredo con su Les Paul en movimiento perfectamente comandado por "el Boni", la batería de Ibi Segarra funcionando a la perfección y ese espectáculo en movimiento llamado Drogas, que tarda no más de diez minutos en quitarse el gorro de fieltro rojo, la camisa de pana marrón y las gafas de sol que le daban un aspecto rústico, para convertirse en un sujeto tétrico e incombustible. "No hay tregua", "sean bienvenidos", "písale", "víctima". Los nuevos temas son bien recibidos entre un público joven y valiente. "Okupa" nos acerca a los `80, "hombre mate hombre" da un salto en el tiempo y en el público. "A toda máquina", "no sé qué hacer contigo", "deja que esto acabe" nos traen la cara más peligrosa del grupo. Tienen un directo potente y muy sólido. Pero sobretodo potente, la tralla que metieron los amplis en "balas blancas" y "rojo" es sólo comparable a la respuesta eficaz del público. El duelo se prolonga en "contra la pared" y estalla con "blanco y negro". No hay tiempo para más, antes de marcharse los barri toman la revancha y se despiden: "esta es una noche de rocanrol". Un concierto muy generoso y peligroso, da la impresión de que a pesar de los años se siguen limpiando las uñas con navaja. En fin… Salud, rocanrol y ya se han ido del escenario. (Rober)

MOJINOS ESCOZIOS (21:20)

            Se hizo la noche, y a pesar de que la temperatura bajaba por momentos una panda de "perros musicales" se abalanzaron como una enloquecida jauría, escasos de prendas, sobre el "patíbulo" para departir unas buenas dosis de rock y mucho entretenimiento. Los Mojinos Escozíos habían hecho ya su entrada en el Extremúsica por segundo año consecutivo presentando en el área cacereña su último disco "Con cuernos y a lo loco". De "capa caída" y con unos cuernos más grandes que los de Rudolf (el reno de Papá Noel), el Sevilla comenzó la andadura de esta singular familia con "Tío Chulo". Pronto las risas inundaron el recinto con las letras cargadas de buen humor e historias interminables de estos cinco valientes "hijos de su madre": Vidalito y Chicho a las guitarras, el Puto a la batería, Zippy al bajo y el Sevilla como vocalista. En sexo, furbo y rocanró estaba pensando la gente cuando "La pastilla de jabón" resbaló y cayó sobre el escenario, a ver quién era el listo que se agachaba a alanzarla. La rokcanrolera "No tenemos prisa", con choteo incluido de el Sevilla, "Que güeno que estoy", para disfrutar de la apertura de la primavera con sus flores (y su puto polen), y "Mi jefe", dieron con el Sevilla al borde del precipicio que conducía al foso para envalentonar a las miles de personas que atentamente repetían sin cesar sus viscerales gritos como prólogo de la famosa "Ueho!!". A continuación, la macarrada de "No vale pá ná" sirvió como dedicatoria a cada uno de los miembros (¿viriles?) del grupo. Como una gatita en celo, el Sevilla se fue contorneando de lado a lado de la tarima mientras el tema "Las Burbujitas" salía de los amplificadores. Aún quedaban muchos variopintos temas como "No tienes huevos", "Todos le llamaban Gordo aunque el prefería que lo llamasen pa comé", "Al carajo", la famosa excursión de "Las niñas de la Saye" y otra vez "No vale pá ná" con dedicación exclusiva a Chicho. Se agotaban los segundos y apareció de nuevo la capa y el casco para escanciar al respetable "Mi barrí de cerveza". Como colofón, "No vale pá ná" para todo el grupo que la gente coreó con ganas. Feliz intervención de estos catalanoandaluces que supieron transmitir todo su buen humor hacia un público que por unos momentos se descargó de la fatiga acumulada durante el festival. Buena audición, clara y armoniosa, aunque las pruebas de sonido del escenario adyacente (Sol Música) se filtraban en los altavoces de la parte del mismo. Gracias, Mojinos Escozíos, por poner la sonrisa en los rostros de los presentes. (Kdunskaldir)

LA CABRA MECANICA (22:25)

            Con quince minutos de adelanto (ver para creer…) se subió el Lichis a su Cabra Mecánica al escenario del Extremúsika. La rabiosa "13:14" da el pistoletazo de salida y nos hace correr a los que llegamos tarde. "Todo a cién" y "gracias por nada", favorita del Lichis en el último disco. A diferencia de otras giras, esta vez la banda es escueta. Batería, piano y dos guitarras. Julián Kanevsky repite en la formación actual. No es para menos, sus solos son algo magistral y bailable al mismo tiempo. Pero la gran novedad es que el Lichis lleva el bajo, la responsabilidad y el swing de la banda. La cosa se nota en "siesta", "shalala" y "como Penélope en la estación del AVE". Todos los temas suenan frescos y redonditos. El propio Lichis se lo pasa como un niño, ha vuelto a la vida después de su infierno personal con las drogas y ahora baila y sonríe disfrutando de su arte. ¿Cómo aburrirte? "Hotel Lichis", "el mundo ya no necesita una canción de amor"…"Felicidad". No encuentro la manera. El resto del público tampoco. El baile más al uso era la rumba, todos bailan. En el escenario hay unos músicos como la copa de un pino, improvisan una prolongación del "felicidad", guarrean "pinocho" que da gusto y aceleran "arroz con ajo" hasta que a Julián no se le ven los dedos por el mástil. Todavía se permiten tomarle el pelo al Lichis arrancando con Michael Jackson en mitad de "la fábula del hombre lobo y la mujer pantera" para reconciliarse en la sentida "antihéroe". El final vino de la mano de "que te follen". Ahí quedó muy claro quién conocía a la banda y quién pasaba por allí. Los primeros se jartaron a cantar mientras que los segundos miraban a todas partes buscando una explicación con cara de no entender nada. Que te follen (37 veces)… Pura diversión. (Rober)

DESPISTAOS (23:30)

            Despistaos acudieron a la cita de Cáceres con el handicap de presentar nuevo disco y tener mucho que demostrar a un público rockero cada vez más escéptico con la banda. Antes del concierto, fuentes fiables nos informan de que Lejos, el nuevo álbum, no sonará en los 40 ni en ninguna radiofórmula. El propio Dani confiesa que últimamente no les han dejado ser la banda que les gusta pero que eso va a cambiar. Su actitud es rabiosa y ávida sobre el escenario, echando mano de la guitarra muy a menudo. "¡¿Qué pasa Extremúsika?! Creí que la gente tenía ganas de fiesta". Empiezan provocando al público en "este cuerpo no es el mío", "quiero beber a tu lado" y "te vendo mi calma". Las canciones de su primer disco son las mejor recibidas, la sorpresa es que hicieron mucho más cañeras las del segundo. Quieren quitarse el sambenito, y nos quitamos las dudas en "te vendo mi calma". Miguel de Dr.Sapo sube a cantarse "resucito", lástima que el micro no se oyera. No importa, siguen frenéticos con "doy asco", "ahora que me ves" y "soportales". Una muñeca hinchable empieza a volar sobre nuestras cabezas y se quedará para ver todo el concierto, de mano en mano. "Cada vez" es el primer tema nuevo de la noche. Le sigue "migas de pan", con un riff que recuerda a "pardao" de los Suaves. Reinventan sus éxitos "Ruido", "caricias en tu espalda" y "estoy aquí" con un sonido distorsionado a tres guitarras. La banda aprovecha para presentar a su nueva incorporación, el batería Iñigo. Cadencias generosamente rockeras nos traen "137h", el primer single de su nuevo álbum que por cierto, ya estará a la venta para cuando leáis esto. El concierto se acababa. Para terminar, atacan su clásico "ponme de beber" para regalarnos un medley genial de "ama, ama y ensancha el alma" de Extremoduro… Se tomaron su tiempo, deleitaron al público y volvieron a "ponme de beber" con un giro ska que nos hizo bailar con la sensación de haber recuperado a una banda con mucho talento. (Rober)

KREATOR (00:35)

            Gran expectación la que levantó una de las más grandes bandas del thrash metal internacional de todos los tiempos. Los alemanes Kreator salieron a tumba abierta para dejarse el alma sobre este rincón extremeño dando un alto grado de satisfacción a muchos cientos de seguidores que vinieron casi exclusivamente a verles y a otros que no perdían detalle de la magnífica puesta en escena del cerebro Miland "Mille" Petrozza como voz y guitarra, Jürgen "Ventor" Reil a la batería, Christian "Speesy" Geisler al bajo, y el finlandés Sami Yli-Sirmiö como guitarra. Mucho ha cambiado desde que en 1982 se creara Tormentor para después pasarse a denominar Kreator pero lo que sí está claro es que siguen siendo una referencia en el thrash metal mundial. Arrancaron su exhibición con temas de su último y undécimo disco (de 2005) titulado como su primera tonada, "Enemy of god", saciando la atmósfera de una niebla y una potencia brutales. Mille envalentonaba a la gente con lances de agresividad y ya se encargaba "Imposible brutality" y "Extreme agressions", tema que les llevó a la conquista fuera de Europa allá por 1989, de enloquecerles. Se dejaba notar el doble bombo de Ventor en "People of the lie", "Voices of the dead" y "Violent revolution", en la que Sami deleitó a la masa con sus acordes melódicos. Tras "Suicide terrorist" más temas para el recuerdo con "Pleasure to kill", de 1986, "Phobia", y "Terrible certainty", con un pacífico espontáneo adherido. La última fue otra clásica, "Betrayer", dirigida a todos los que se esconden tras una máscara de hipocresía. Cambios de ritmo espeluznantes, doble bombo arrollador, contundentes guitarras y una crudeza en las letras, unido todo esto a un esmerado y cuidadoso trabajo de sonido, fueron las señas de identidad de uno de los grupos que más triunfos se llevaron de esta interminable aventura cacereña. (Kdunskaldir)

REINCIDENTES (01:40)

            A la 1,40 comenzó el concierto de uno de los grupos más habituales en los carteles de los festivales estatales, los andaluces Reincidentes. El primer tema que cantaron fue "Rip Rap", para continuar con "Un día más". Cubrieron un repertorio bastante amplio y completo, tocando los temas con los que much@s hemos crecido, la antitaurina "Grana y oro", "Resistencia"o "Dime", pero algo falló en el concierto y no se podría decir muy bien qué fue, teniendo en cuenta que el sonido fue bueno, y que para la mayoría de los allí presentes, Reincidentes nos ha acompañado durante muchos años, y conocemos perfectamente la mayoría de sus letras. Tal vez se nos presentó un Fernando menos carismático de lo habitual, o que no le puso demasiadas ganas al concierto. Uno de los momentos más emotivos fue cuando nos dejamos las gargantas cantando el himno del Cabrero "En la plaza de mi pueblo". Con "Nazis nunca más" unimos nuestras voces, ya que por el centro de Cáceres hubo algún que otro altercado con estos personajes. Cantaron a la liberación de la mujer con "Ay dolores", y también a la del pueblo palestino con "Yahvé se esconde entre las rejas", para finalizar, brindando entre colegas, con minis y más minis rebosantes, y alguna que otra bota de vino, con "Jartos de Aguantar". (Martaska)

BARON ROJO (02:45)

            Como siluetas fantasmales, bajo la atenta mirada de miles de personas, aparecieron entre una corta pero densa cortina de humo los cuatro magnates rockeros que componen la emblemática partida llamada Barón Rojo. A golpe de rock y metal obsequiaron a los cansados espectadores con un repertorio propio de otras gloriosas épocas. Se acabó lo que se daba, "Los desertores del rock" marchó al frente, y tuvieron que ganarse algo más que el pan con "El pobre" porque la gente parecía estar algo más que mustia. Con un solo de guitarra extraordinario, Armando de Castro y su hermano Carlos, armónica en mano, intentaron hacer bullir al conjunto de leales que permanecía aún parado. Tan solo la alineación planetaria que hicieron los hermanos con Ángel Arias los rostros parecían despertar de su letargo, que lo hicieron en su totalidad con "Hermano del Rock ´n´ Roll" y con "Cueste lo que cueste". El primer momento de éxtasis se produjo cuando en "Concierto para ellos", dedicado a un amigo fallecido recientemente, la parroquia se unió a los coros durante el archiconocido estribillo. Bajo el hechizo envolvente de "Cuerdas de acero", símbolo de libertad, muchos cientos de individuos se acercaron a una explanada que parecía rebosar. Un momento instrumental (czardas) y "Con botas sucias" dejó otra vez a la gente adormilada que despertó repentinamente con los primeros acordes de "Los rockeros van al Infierno" que empalmaron con "Smoke in the water" de Deep Purple y "Highway to Hell" de AC/DC para poner rodilla en tierra y claudicar en este festival. Corto pero intenso recital que no se disfrutó con la habitual expectación, tal vez por la extensa andadura después de dos agotadores días y tantas horas de música. Eso sí, nos alegramos del regreso de José Martos (batería) a la que siempre a sido su casa después de la marcha de Vale Rodríguez. Pronto acudirán a los estudios (en mayo de 2006) para la grabación de su próximo disco que se titulará "Perversiones". Sin duda alguna, y después de 25 años, pondrán toda la carne en el asador para crear otro rompedor trabajo que será el deleite de dos generaciones que les rinden pleitesía. ¡¡Larga vida al Barón!! (Kdunskaldir)

CELTAS CORTOS (03:50)

            El Extremúsika se terminaba. Quedaba aún la actuación más esperada por el público, la de unos Celtas Cortos reconciliados con Jesús Cifuentes por primera vez en cinco años de divorcio. Fue el concierto que más se hizo esperar. Los organizadores aprovecharon para pinchar el rock patrio más conocido, hacer un resumen de lo que fue el festival e instarnos a transmitir la palabra para la siguiente edición. Como himno, eligieron "extremaydura" de Robe, y nos hicieron cantar a pleno pulmón. La cosa funcionó y quedó muy emotiva. Tras unos minutos más de espera y cuando ya se empezaban a oir silbidos un violín se desmarca en el escenario y anucia la vuelta de los Celtas a través de la instrumental "túnel de las delicias". Todo suena perfecto: flauta, violín, acordeón, bajo, guitarras, cajón… Los técnicos se tomaron su tiempo. La voz de Cifu nos llega en la distancia de "el emigrante" y la conexión ya es cosa hecha. El público canta "legión de mudos" y "república de sanjes" conscientes de que la espera no ha empañado los temas contestatarios y memorables de los de pucela. Un tema nuevo "como ha pasado el tiempo" es la única referencia a esos cinco años de distanciamiento. La banda no hizo ninguna referencia a su reconciliación, como si allí no hubiera pasado nada. Sólo les faltó decir aquello de "Bien, como decíamos ayer…" Después de "Remix cervecero" y "skaparate nacional" sí que debieron darse cuenta de que se les echaba de menos cuando se animaron con "la senda del tiempo". En medio de un mar de mecheros los músicos se sonreían unos a otros señalando al público a lo "mira, mira, qué bonito, oye." Cifu hablaba de los niños de ojos rojos, las pestañas y las lágrimas que nos acompañaban esa noche (¿?) para introducir "Hacha de guerra", un pasote de tema instrumental. Los cánticos volvieron con "trankilo majete" para quedarse en "3 amigos" y "ska del paro". La conciencia social estuvo presente en denuncias por la especulación inmobiliaria y la corrupción en Marbella. En la línea de la banda, "haz turismo" invadiendo un país les sirve de sentida presentación. Todos con el apellido "celtas" como denominador común. Mismo padre pero distinta madre apunta Cifu. Aún tuvieron tiempo para hacer un bis y salir a bailar polka antes de terminar con "20 de Abril" y "no nos podrán parar". C´est fini. La fiesta continuó hasta el amanecer en las carpas del recinto. Un sol abrasador anunciaba el final de la tercera edición del Extremúsika. Y que cumpla muchos más… (Rober)

            Queda atrás otra edición del Extremúsica donde más de 23.000 personas han vivido intensas experiencias rodeados de una atmósfera mucho más sana que en otros renombrados macrofestivales. Sonido notable en general aunque algún grupo tuvo algún percance algo más serio que el puntual. En cuanto a los horarios previstos, si bien no hubo ni un solo retraso durante todo el acontecimiento, en un intervalo de tiempo entre las 15:00 y las 18:30 de ambos días hubieron varios adelantos. No obstante, nos llevamos una excelente impresión recogida ante la difícil tarea encomendada a la organización para llevar a buen puerto esta arriesgada apuesta. Ante unas medidas de seguridad e higiene bien adoptadas, una cuidada y acotada zona de acampada (más un extenso espacio fuera de esa zona para igual cometido), un completo mercado medieval en la ancha avenida que daba al acceso al recinto hípico, pasacalles (malabares, músicos, bailarines), representaciones teatrales, transporte público para enlazar con la ciudad, numerosos puestos de alimentación variada, un fácil acceso a la zona de conciertos (aunque un poquito estrecho en hora punta), unos cómodos lugares para descansar (grada y carpa) de cara a los dos escenarios montados, una excelente atención a los medios de comunicación, e innumerables pequeños detalles, no nos queda sino felicitar a todos y cada uno de los miembros de la organización que han hecho posible que tantos miles de personas disfruten de un fin de semana inolvidable. Extremúsica significa un antes y un después de una comarca en la que una emprendedora muchedumbre está dispuesta a poner todo su énfasis en llevar a cabo, otro año más, el ya bautizado como Festival del Oeste. (Kdunskaldir)

texto por Kdunskaldir & Martaska & Rober

fotos por Albert Martín & Iñaki Gómez & Luis Hernando