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ESTIRPE - SALA SUBTERFUGIO, VALLADOLID - 17/03/2006 Valladolid también existe, y por aquí también pasan grupos como fue el caso de los cordobeses Estirpe en la gira en la que presentan su último trabajo "Inventarse el mundo", objeto de excelentes críticas por diversos medios y que parece les está aupando a una notable situación dentro del panorama nacional. La sala no es de lo mejor que hay por aquí no suele sonar muy bien (aunque con un grupo como éste que además lleva a su propio técnico eso fue otro cantar y el sonido fue más que correcto) y es bastante pequeña, aunque con todo y con eso no se llenó (lo que sí falta por esta zona es un poco de implicación de la gente con la causa ¿o quizás también tuvo algo que ver el famoso "macrobotellón" que tuvo lugar ese día...?) Pero bueno, eso no quitó para que los que se acercaron allí (unas 50 personas) vieran un concierto lleno de alicientes, además de cómodo y casi íntimo de un quinteto muy enérgico, innovador, que sabe transmitir lo que hace y con ganas de tocar, tocar y tocar. Una muy buena actitud por su parte, ya que sin tener en cuenta lo poco multitudinario de la cita y conscientes de que estos conciertos también hay que darlos mostraron las ganas de un grupo que viene reivindicándose como una apuesta firme y disfrutaron e hicieron disfrutar. El grupo y su música son ya conocidos por todo aquel que se haya acercado a sus grabaciones. Pero aparte de ello, que no es poco ni mucho menos, cabe destacar la ejecución musical y escénica, algo que no deja indiferente a nadie que no haya visto nunca el directo del grupo por varias razones. Esto es debido en gran parte a su vocalista, que juega el papel de frontman haciendo gala de una patente locura que se lleva durante muchos instantes del concierto las miradas con sus movimientos entre lo robótico y lo mímico en las partes musicales y con sus breves pero intensos "discursos" que arrancan más de una sonrisa. Para verlo. Se encarga de dar un toque distintivo al directo de su banda y centra la atención como gran protagonista sin dejar para nada de lado la labor de sus compañeros. Y sobre todo menuda voz que gasta el tío! De lo mejor que tenemos hoy día, al menos en su estilo. ¡Ah!, y por cierto fijaros en sus ojos. Qué cosa cuando bajaba del escenario y se paseaba mirándonos fijamente uno por uno, jeje; parecía poseído.
Otra de las peculiaridades de la banda es la presencia de teclados, programaciones y FX, sí, eso ya lo sabemos, pero además éstos se multiplican y alargan sobre el escenario -Daniel hace una gran labor y crea unas atmósferas muy características y muchas veces relajantes que acompañan al resto de instrumentos-. Y a mayores llama la atención una pantalla táctil a través de la cual Mart añade un gran número de efectos a su voz (ecos, repeticiones, distorsiones...), muy curioso, pero quizá debería prescindir un poco de esto aunque dejara en el tintero algunas cosillas, ya que por otra parte se ata a ella en numerosos momentos del concierto, lo que resta algo de dinamismo a su actuación (aunque él se lo pasa en grande, no veas).
Explicado un poco el "cómo" que es lo que más sorprende, vamos con el "qué", y como era de esperar tuvimos una gran mayoría de temas de sus dos últimos trabajos "Inventarse el mundo" y "Ciencia", que son los que más les están dando a conocer y con los que sobre todo han conseguido algo tan complicado como el encontrar las melodías precisas que hacen que su música sea muy agradable desde la primera escucha, tanto en los pasajes cañeros como en los melódicos, y eso ayuda mucho a engancharse a un grupo, ya que muchas veces la caña "porque sí" resulta insuficiente. Pues eso, que sin duda Estirpe es una de las bandas que mejores ambientaciones y melodías (en especial de voz) consigue últimamente dentro de la escena actual, alternando muy acertadamente sentimiento y contundencia, o al menos ese es el punto fuerte que personalmente me ha atraído a oír sus temas una y otra vez. Y otra lanza a favor de Estirpe es que esto lo consiguen con un sonido propio, sin recordar a otras bandas, y abarcando un amplio abanico de estilos y posibilidades creativas.
Y así tuvimos los temas más significativos y esperados, casi una veintena en su total que se extendieron sobre cerca de noventa minutos, tales como Hazme creer, Mi Revolución, Vértigo, El color de mi voz, Llámalo perdón (actual single), Saber esperar, América, Servidor, En Ruanda o en París, El mundo del revés,…Y nos sorprendieron con O'sole mío (que está en "Víctimas del mismo sol") y sobre todo con una versión de Led Zepelin ("Whole Lotta Love", creo) y "You'd better stop", mostrándonos así su parte más "freak" (la verdad es que el cambio de una a otra -rayada incluida- fue lo más sonado, reído y aplaudido de todo el bolo). Y como siempre pasa hubo quien echó en falta temas como Mundo sin fe, Madre Tierra y sobre todo Azul, tema repetidamente solicitado por el público en el que colabora Molly de Hamlet en su disco.
En definitiva, una muy buena banda que sin duda merece elogios, que dio algo más que un concierto de rock que acabó con la gente incansable de aplaudir pidiendo más temas tras los bises -no lo consiguieron- y con los componentes del grupo nada más acabar a total disposición para prestar atención a sus seguidores. Gente sencilla estos Estirpe, sabedores de que su camino es patearse los escenarios de donde haga falta para ir siempre adelante, aunque a veces el paso no sea tan grande, pero siempre adelante. Y en esto no son nuevos, pues son ya diez años, casi nada. Si te gusta su música y pasan por tu ciudad no desaproveches la ocasión. texto y fotos por Davide |