¡¡PINCHA EN ESTE BANNER SI QUIERES ACCEDER A NUESTRA NUEVA WEB!!

 

DR. DESEO - GRUTA 77, MADRID - 10/06/2006

            Hacía cosa de dos años que los bilbaínos Doctor Deseo no se dejaban caer por tierras madrileñas para regalarnos con su música, y los aficionados a sus artes los echábamos demasiado de menos como para dejar pasar la oportunidad que a la postre se nos presentaba esa noche de junio en Gruta '77, a pesar de los exámenes y demás historias. Llevaba tiempo sin volver por la sala y he de decir que cada día, y a pesar de su reducido espacio, me gusta más. Su sonido sigue siendo sencillamente perfecto y tiene ese punto de familiaridad que tanto falta a otras salas de la capital.

            Sin embargo, un punto en su contra sigue siendo el enorme retraso del que adolecen todos los conciertos que allí se celebran. Esta vez no iba a ser menos, y con más de una hora con respecto al horario previsto, las luces de la sala se apagaban y comenzaba a sonar la intro que cualquiera que acceda a la página web del grupo puede escuchar. En ese momento, Txanpi, Raúl, Josi y Toro hacían su aparición sobre el escenario y comenzaban con los acordes del primer tema que abre su nuevo disco Detrás de los espejos rotos, que no es otro que En aquellos ojos negros. Poco tiempo después de comenzar el tema, un más que sobrio Francis Díez hacía su aparición para, tras un escueto y otra vez gracioso "buenas noches Barcelona", dar por comenzada una fiesta que se alargaría durante más de dos horas.

            Los doctores saben que ya no tienen que demostrar nada y que llevar más de veinte años sobre los escenarios imprime un carácter que te hace tomarte cada concierto de la manera en que quieras. Por eso mismo, nos deleitaron a la totalidad de la sala (y digo totalidad, porque no cabía nadie más, la próxima vez como diría Josi a lo largo de la noche: "dos fechas seguidas en Madrid, por favor") con un concierto plagado de canciones antiguas y más extrañas de lo que hubiéramos podido imaginar, para nuestra alegría. Canciones como Dulces sueños o Desde el centro del huracán permitían que Francis se volviera loco entre el público y amenazara con tirarse contra nosotros desde las barandillas centrales de la sala, mientras que temas como Loco o Lo más cerca, en el infierno de su nuevo álbum nos devolvían al presente y nos permitían jugar con la iluminación de la sala como si fuera una discoteca de música electrónica. Entonces, nos tocaba un poco de tranquilidad y Detrás de los espejos rotos, Eta moxua y Abrázame se encargaron de suministrárnosla, además de ponernos los pelos de punta. Aunque para eso ya se encargaría Francis después tras enganchar su Gibson SG y empezar con los acordes de Isla de cielo que nos serviría para transportarnos al momento comercial (y agradecido también, para qué engañarnos) de la noche con Corazón de tango y una Gruta a estas alturas ya totalmente patas arriba.

           

            Desde entonces, la cosa fue ya sólo una locura colectiva tema tras tema y canciones nuevas como Amor con pistola o Vale ya nos enlazaban con Fugitivos del paraíso o ¿Quién mueve las cuerdas?, con un Kike Babas en el escenario más preocupado de cantar, esta vez, que de figurar. A mi pequeña María nos llevaría por su parte hasta el bis que tanto anhelábamos algunos para tomar fuerzas y que tras él dejaría un puñado de buenas canciones y momentos inolvidables en el recuerdo como Peces abisales, Alicia en Bilbao, Preguntas en los ceniceros, una improvisadísima sobre la marcha Balada para una puta a petición del público, Vías muertas, La chica del batzoki, Amanece por ti, Panfleto nº 13 o el broche de oro que supuso la última canción del disco que puso fin a más de dos horas de buena música y espectáculo sobre un escenario de manos de un grupo que siguen perfilándose hoy por hoy como una de las mejores apuestas en directo que tiene este país.

texto y fotos por Miguel Proudhon