¡¡PINCHA EN ESTE BANNER SI QUIERES ACCEDER A NUESTRA NUEVA WEB!!

 

BENITO KAMELAS + NET DISTORSSION- LA SALA, MADRID - 01/12/2006

            Benito Kamelas, la banda de Benetusser (Valencia) eligió Madrid para cerrar su gira 2006 "Sin trampa ni cartón", en La Sala, Carabanchel. Una extensa gira en la que han ofrecido 63 conciertos en salas, aforos medios y festivales. Casi 50.000 personas han disfrutado de su show a lo largo y ancho de todo el estado. Cierran el año con más de 5000 discos vendidos, y una nominación a los Premios de la Música finalmente fallida. Ha sido un año vibrante para los cinco miembros de la formación, plagado de emociones y acontecimientos: La complicada intervención quirúrgica de faringe de su vocalista Quini; la salida de la banda del guitarrista Usepe que supuso un hecho traumático aunque no determinante para menguar sus deseos de seguir en la brecha, la entrada de Vicente Tormo, un guitarrista contumaz y de adecuada técnica que a buen seguro aportará a la banda un aire de renovación; la mención cultural de la corporación local de Benetusser que por mayoría en pleno les otorgó una medalla cultural. Y como colofón su tema "He decidido" formará parte de la banda sonora del cortometraje "Volar" del director donostiarra José María Rivero, que se estrenará próximamente. Así es que tuvieron que venir a Madrid para exprimir todo ese cúmulo de emociones. Con el público madrileño que les admira. Vinieron para dar cerrojazo a una etapa intensa de la que devendrá otra aun más prolífica en éxitos. Vinieron para mostrarnos el poder de su arte y esa manera tan particular de entender el rockanrol. Y Madrid no tuvo más remedio que rendirse una vez más al poder de su música. Colmaron las expectativas de todo el mundo. De los incondicionales. De los que comenzaban a paladear sus mieles, y de los escépticos que acabaron entregándose a la bacanal. Petaron La Sala, no cabía otra.

            A las diez de la noche, los teloneros, Net Distorssión subieron al entarimado con la misión de abrir la andanada de decibelios. La banda, formada en Benetusser (Valencia) en el 2000 irrumpió en escena arropada por el sonido demencial de una sirena. Es una banda cuya historia profesional es relativamente joven pero de unos planteamientos musicales basados en un rock duro con entidad propia. No buscaremos símiles innecesarios. Sonaron poderosamente. Con generosidad de intenciones rockeras. Rabia y velocidad. Punk, rock y a veces gotitas de ska. Qué más podemos pedir. Son el exponente más elocuente del rock urbano y militante que pueda encontrarse. Demostraron que están dispuestos a luchar por un terreno que anhelan y que no cejaran en el intento. Voro, su vocalista, es un tipo vital que expulsa los sentimientos a bocanadas. Mastica sus emociones para escupirlas al público. Tiene una voz desgarrada pero modula de puta madre. Tiene técnica, carácter, y se mueve por el escenario con autoridad remarcando el trabajo de sus compañeros. Mueve al público. Excita su voracidad de decibelios. Solo les bastaron cinco minutos para meterse al público en la saca. Abrieron con "No mas" un temazo que te impulsa a moverte sin control, un tema que denuncia la ignominia y la tiranía de la injusticias. ¡No más, no queremos más… no más no queremos más! Una pasada. Continuaron el set con "Ya lo tienes" "Deja de esperar" y "Sal de mi cabeza" como bloque inicial. Con un publico definitivamente entregado prosiguieron con "Ahora es tarde" "Esta noche" y una canción que obró a modo de revulsivo en la gente que coreó el estribillo hasta desgañitarse "Yo quiero rockanrol" un canto al impulso de ser rockero. Terminaron con "Bar en Bar" tema incluido en su maketa promocional de lo será su segundo disco que regalaron al publico asistente. Tuvieron que regresar al escenario para completar el bis con versiones de los temas "Corre, corre" de Leño y "Vamos muy bien" de Obús, dos joyitas que nos regalaron los valencianos. Por cierto muy bien interpretadas.

            A estas alturas de la noche la expectación por ver en escena a los Benito crecía por momentos. Las luces se apagaron y las estrofas de la banda sonora de "La misión" hicieron crecer el nerviosismo imperante. El escenario se anegó de humo blanco y los focos se encendieron. Toda la sala estalló. Y los Benito Kamelas subieron al escenario para abrir en concierto de manera inusual, con un set list muy diferente al que nos tienen acostumbrados. Comenzaron con "Autobús" y "Hoy" y cerraron el primer bloque con "Por costumbre" de su segundo CD. Hay una habilidad que tiene esta banda y es que todas las canciones acaban convertirse en pequeños himnos que la gente canta y que hace suyos. Mucha intensidad en el público que apenas dejaba hablar a Quini, profiriendo blasfemias contra la corrupción política, la injusticia y el desprecio de los todopoderosos hacia el hambre en el mundo. A partir de entonces hubo un revulsivo que convirtió La Sala en un espacio de otro mundo. Sonó "Que triste es" y la gente ya dominaba el entramado de sensaciones. Luego, "Na de ná" y como cierre del segundo bloque "Cocaína". La banda se encontraba a gusto en el escenario, se sentía apoyada y eso obraba a modo de subidón de adrenalina porque la puesta en escena fue ganando en intensidad. Pechu se estiraba junto a Loko y Vicente se retorcía frente al público entregado. Un solo magnífico de Ismael, el batería más sexy del estado, cerró este bloque.

            Siguieron con "Esos ojos" "Aquellas cosas que solíamos hacer" con la presencia del genial Poncho K sobre el escenario que cantó el tema a dúo con Quini y el imponente "Ayer soñé". "La farola" "Fue mi abuelo" y un medley maravilloso cerraron el concierto. Remarcaron su actuación con dos bises una versión perfecta de un tema de ZZ Top y el maravilloso tema "Loko" . Se cerraba así una noche mágica, una noche prosaica para muchos de sus seguidores que anhelaban un directo de los Benito en la capital del estado, una noche prolífica de emociones a juzgar por las lágrimas de Quini. Una noche que gozará de un lugar preferente en la historia de la banda. Han demostrado que son una banda grande, que su próximo paso va ha ser de gigante porque tienen la habilidad genial de penetrar en el interior de la gente, en sus mundos interiores. Hablan de las cosas que nos pasan a todos, de nuestras verdades. Son de los nuestros. Y nos tratan de igual a igual. Son sinceros, sin artificios. No cambiaran nunca. Por eso la gente les adora. Les sigue y hablan de ellos como se habla de las cosas queridas. Anunciaron la grabación de su nuevo disco que contendrá las últimas composiciones de la banda y que están prácticamente montadas. Yo que he sido testigo de excepción de alguno de los temas y puedo aventurar que serán increíbles, de mayor calado. Entran en el estudio para el mes de Febrero de 2007 y en Marzo tendremos el nuevo material publicado del que se hará un lanzamiento de acorde a las expectativas que ofrece una banda que ha buen seguro ha encontrado definitivamente su espacio en el rock estatal.

texto por Chema Granados

fotos por Gustavo Bulnes