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BENITO KAMELAS + PONCHO K - SALA CORMORAN, VALENCIA - 04/03/2006 “Me estoy haciendo viejo”. Eso pensé al ver la audiencia que formaba cola en los alrededores de la Sala Cormorán, en Valencia, un público muy joven, que vestían sus primeras camisetas de grupos de rock y con muchas ganas de ver lo que prometía ser una noche mágica de fiesta y rock, ya que veríamos a dos grandes referentes en el rock nacional de hoy día; Poncho-K y Benito Kamelas. Empezó el sevillano con la garra y el pundonor que le caracteriza presentando los temas de su último disco, el interesante “Cuantovaqueré”. Abrió el show con su “Borracho de la Madrugá” y con él ya pudimos comprobar que aunque el sonido en la sala no era todo lo limpio que debería Poncho estaba en buena forma e iba a dar lo mejor de si mismo. El público empezó expectante para irse animando poco a poco. Mientras, Poncho seguía a lo suyo “Así me lo invento”, “Cuando deje de vivir a la intemperie”, “Camino”, “Destrucción”..etc. Cuando ya se llevaban revisadas unas diez o doce canciones y el público comenzaba a dar muestras de cansancio hubo un punto de inflexión que alborotó al aforo e hizo que todo se convirtiera en una fiesta. La magnífica “Un perro como tu” logró enloquecer a los asistentes y el tarareo ya clásico del “tralalala” era entonado por todos. Poncho se animó, siguió repasando temas nuevos y antiguos, también hubo tiempo para el “No Quiero Empates” con su “duermes”, “Blablabla” etc. La voz de Poncho sonaba más rasgada que nunca y el público se entregó a este joven rockero sevillano con la canción final “ay ay ay” con la que el público llegó a sentarse y hacer la ola a petición del propio Poncho para estallar de júbilo en un final glorioso y a la altura de las circunstancias. Pero para ser realistas la mayoría del aforo estaban ahí presentes para ver a sus paisanos valencianos Benito Kamelas, que ya tienen nombre propio dentro de la comunidad por sus múltiples conciertos y que son realmente queridos por su tierra. Una enorme bandera de Benito se desplegó en el escenario y salieron a escenas con una gran ovación. Abrieron con uno de sus temas pertenecientes a su último disco, su gran “Loko” y siguieron alternando grandes clásicos con sus temas más nuevos de su “Sin trampa ni cartón”. Quini estaba motivadisimo y se cortó en dar un repaso a todo el que se lo merecía; Rita Barberá o los Latin Kings recibieron dardos envenenados en forma de protesta y acompañada de canciones como “mi barrio” o “cocaina” o “buscando de bar en bar”. Pero para un servidor el momento más emotivo fue la colaboración con Poncho en la entrañable “Aquellas cosas que soliamos hacer”. El Quini y Poncho se complementaron de forma genial para deleitar al público en una colaboración que también podemos escuchar en su último disco. Todavía quedaba mucho concierto, ya que Benito se hinchó a tocar temas de toda su discografía. El estado de forma de la banda es muy bueno y se puede decir que han alcanzado una madurez que los ha consolidado como una de las bandas más interesantes en la actualidad. Prosiguió la fiesta con un par de bises de los que hace que el público estalle y que consiguió que fuesen profetas en su tierra. Los de Benetusser se llevaron una ovación merecida e invitaron a seguir la fiesta fuera. Casi tres horas después de haber entrado en la Sala Cormorán salí como en una nube de rock and roll de la que no quería salir. El buen sabor de boca que me dejó este concierto me hace pensar que todavía quedan bandas de las de antaño y que el nivel actual de las bandas de rock patrio no es tan malo como se comenta. Luego me di cuenta que ninguna de estas dos bandas estarán en el Viñarock, que hasta hace poco era la gran fiesta del rock estatal. ¿Será que los tiempos están cambiando? texto y fotos por Alejandro López |